El “pecado” de no exportar valor agregado: por cada tonelada exportada de maíz, Brasil despacha más del doble de carne que Argentina

El segundo complejo exportador en importancia de nuestro país en 2022 ingresó un total de USD 9.500 millones y se posicionó tercero en el ranking mundial de mayores exportadores de esta materia prima sólo detrás de Brasil y Estados Unidos, según la Bolsa de Comercio de Rosario

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Foto de archivo: un tractor circula al costado de una plantación de maíz en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, Argentina.  8 abr, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian
Foto de archivo: un tractor circula al costado de una plantación de maíz en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires, Argentina. 8 abr, 2020. REUTERS/Agustin Marcarian

La Argentina es un país netamente agroexportador y un gran jugador en el mercado mundial de granos y de aceites, y en menor medida, en el de proteínas animales.

No obstante, más allá de su importancia, nuestro papel es más el de un suministrador de alimentos para animales que para humanos, no solo porque somos uno de los principales exportadores de harina de soja del mundo, sino porque, a excepción del complejo oleaginoso, despachamos granos sin procesar.

Un caso emblemático es el del maíz, el segundo complejo exportador en importancia de nuestro país, que en 2022 ingresó un total de USD 9.500 millones y posicionándose tercero en el ranking mundial de mayores exportadores de esta materia prima sólo detrás de Brasil y Estados Unidos, según remarcó un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

“Sin embargo - señaló el trabajo de la entidad bursátil - el aporte del maíz a la economía argentina va mucho más allá de las exportaciones maiceras. Además de su rol en las mesas argentinas, el maíz es esencial como generador de empleo y en la producción de bioetanol como insumo presente en las naftas de todo el país. Asimismo, gran parte del alimento del ganado argentino utiliza al maíz como principal insumo”.

Según un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), en el primer semestre del año el 97% de las exportaciones del complejo maicero correspondieron a grano sin procesar, mientras que el 0,55% fueron aceite y 0,04% de harina.

Evidentemente, las exportaciones con alguna especie de industrialización no es el fuerte del maíz, por lo que la mejor forma de agregarle valor al cereal es transformándolo en proteína animal, o mejor dicho, en carne y es allí donde realmente se puede hacer la diferencia en el sector externo. En este sentido, la BCR indicó que “cada tonelada de carne que se produce en el país genera valor agregado para el maíz, considerando que una tonelada de maíz se valoriza actualmente con un precio FOB en torno a los US$ 200 la tonelada, mientras la carne bovina deshuesada y congelada supera los US$ 3.600 toneladas”.

Brasil

“Esta diferenciación no debe plantearse como una antinomia, ya que Brasil se ha consolidado como el principal exportador global de maíz y al mismo tiempo el primer exportador mundial de carne vacuna”, planteó la entidad bursátil al entender que no necesariamente es o exportar el grano o la proteína, sino que es factible que se hagan ambas cosas en cantidad”.

Con este contexto, nuestro principal socio comercial ha demostrado su enorme potencial, con una cosecha de maíz 2022/23 récord absoluto en producción y exportaciones. No obstante, el pico exportador no se queda sólo con el maíz, sino que también se ha extendido a las carnes, con un máximo exportador histórico en volumen. De esta manera, Brasil espera exportar en este 2023 cerca de 57 millones de toneladas de maíz y 8,7 millones de toneladas de carnes, lo que representa un crecimiento interanual del 32% y 10%, respectivamente. Así, por cada tonelada de carne exportada por el gigante sudamericano, exporta siete de maíz sin procesar.

Esa equivalencia se multiplica en el caso de Argentina, ya que por cada tonelada de carne despachada, se embarcan 16 toneladas del grano. Y esta paridad no es mayor por el simple hecho de los efectos que produjo la histórica sequía en la producción del cultivo, con un desplome de las exportaciones del 33% hasta las 24 millones de toneladas, al mismo tiempo que se dio un incremento del 17% en los envíos al exterior de carne vacuna, que alcanzó las 1,5 millones de toneladas.

“Si bien parece ser una buena noticia que Argentina pase de exportar 16 toneladas de maíz por cada tonelada de carne en 2023, lejos de las 28 toneladas del 2022, este análisis debe hacerse con cautela en el contexto de una histórica sequía, que diezmó la producción maicera y, por lo tanto, sus despachos al exterior”, explicó la entidad, al mismo tiempo que remarcó “el progreso exportador que ha tenido la carne vacuna argentina en los últimos tiempos en términos de volumen. Con casi un millón de toneladas exportadas en los primeros 9 meses del año, el ascenso de las toneladas exportadas es de más del 20%. La inserción externa de las carnes argentinas viene creciendo año tras año, con un 2023 que espera seguir consolidando la tendencia alcista”.