El índice de precios de la Ciudad de Buenos Aires marcó en agosto una suba de 1,7% mensual que reforzó las expectativas de una desaceleración del IPC nacional, en la antesala del dato que difundirá mañana a las 16 el Indec. Cálculos privados ubicaron sus estimaciones para el registro nacional en torno al 1,6%, mientras que el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central arrojó una mediana de 1,7% para el mes. El mercado de apuestas, mientras tanto, muestra una fuerte concentración en el rango que va de 1,5% a 1,7 por ciento.
La variación mensual del IPC porteño se desaceleró desde el 2,9% de julio y se ubicó en 33,3% interanual, según la lectura incorporada por las consultoras. El número abrió una señal relevante para el mercado porque funcionó como referencia inmediata para anticipar el comportamiento del índice nacional de agosto. El índice de precios al consumidor de Indec marcó 2,1% en agosto, por lo que el número de mañana implicaría una importante desaceleración.
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Ponderaciones
Un trabajo de Portfolio Personal Inversiones (PPI) señaló que “la inflación de la Ciudad de Buenos Aires desaceleró fuertemente hasta 1,69% mensual en agosto desde 2,93% en julio”, en un movimiento que la firma vinculó con la moderación que ya insinuaban los indicadores de alta frecuencia.
A partir de ese dato, la sociedad de bolsa planteó su ejercicio habitual de extrapolación desde la canasta porteña hacia el Gran Buenos Aires (GBA). En ese marco, indicó que “nuestro ejercicio habitual de extrapolar las variaciones de precios de CABA al Gran Buenos Aires, que representó 44,7% de la canasta del IPC nacional en julio, arroja una inflación mensual de 1,6%”.
Ese cálculo, según PPI, quedó en línea con la desaceleración esperada para el índice nacional. La firma aclaró además que la estimación correspondió solo al GBA, por lo que el comportamiento del resto de las regiones podía empujar el dato final hacia arriba o hacia abajo. Esa salvedad formó parte de la lectura metodológica del informe y delimitó el alcance de la proyección.
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Más allá del resultado general, PPI describió una evolución dispar en los componentes del indicador. La compañía sostuvo que “el ‘resto del IPC’ (proxy de la inflación núcleo ya que excluye precios estacionales y regulados) viajó al 2,13% mensual en agosto, prácticamente sin cambios frente al 2,16% de julio”. Sobre esa base, agregó que “esto sugiere que todavía queda un componente inercial”.
La lectura de Max Capital apuntó en la misma dirección. En su informe, la firma afirmó que “el dato de agosto estuvo favorecido por los precios estacionales, que cayeron 2,9% m/m, mientras que la dinámica subyacente sugiere que la inflación continúa siendo persistente, aunque con una tendencia descendente, con una inflación núcleo de 2,1% m/m”.
Esa coincidencia entre ambas visiones ubicó uno de los ejes del análisis del mercado. Mientras el índice general se desaceleró con fuerza, la evolución de la núcleo quedó cerca de 2,1% mensual y mantuvo abierta la discusión sobre el ritmo de desinflación en los componentes que suelen mostrar mayor inercia.
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Por último, el mercado de apuestas de Polymarket -en el que cada mes se hacen previsiones sobre el dato que publica el Indec- muestra que el 80% de las posturas están concentradas en el rango que va de 1,5% a 1,7% para el dato de mañana. En segundo lugar, con el 22% de las apuestas, está el rango del 1,8% al 2%.
Desglose por rubros
En el desglose por componentes, los precios estacionales aparecieron como el principal factor de alivio. PPI remarcó que “los precios estacionales fueron el principal alivio, con una caída de 2,90% mensual, luego de haber trepado 10,90% en julio, mayormente por la baja en los precios de hoteles y paquetes turísticos”.
El informe de Max Capital también puso el foco en ese movimiento y lo vinculó con la reversión parcial de aumentos asociados al receso invernal. Según la firma, “los precios estacionales vinculados a las vacaciones de invierno, que habían impulsado al alza el dato de julio, revirtieron parcialmente en agosto”. En ese tramo, mencionó presión a la baja sobre categorías como restaurantes y hoteles, con -0,1% mensual, y una suba de 1,6% en recreación y cultura.
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Ese comportamiento contrastó con julio, cuando los rubros vinculados al turismo y al consumo estacional habían empujado el índice hacia arriba. En agosto, en cambio, la corrección de esos segmentos quitó presión y colaboró con la baja del indicador general.
PPI también señaló que los precios regulados dejaron de sumar presión al mismo ritmo que en meses previos. De acuerdo con su informe, “los regulados también dejaron de sumar presión: con una suba de 1,76% mensual, se ubicaron por debajo de la inflación general por primera vez en siete meses”, aun con aumentos en tarifas de agua, gas y boleto de colectivo.
En paralelo, el análisis por tipo de bien mostró una trayectoria dispar. PPI indicó que los servicios “desaceleraron fuertemente desde 3,80% en julio hasta 1,76% mensual”, mientras que los bienes “aceleraron desde 1,41% mensual en julio a 1,57%”. La firma añadió que en servicios se trató del menor ritmo en un año, desde el 1,70% registrado en agosto de 2025.
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La lectura de Max Capital mostró números muy cercanos. En su informe, la consultora señaló que “los precios de los bienes aumentaron 1,6% m/m, mientras que los servicios subieron 1,8% m/m”. A la vez, describió que esa dinámica “amplió la brecha entre bienes transables y no transables”.
Dentro de la apertura por rubros, Max Capital identificó los mayores incrementos en seguros y servicios financieros, equipamiento y mantenimiento del hogar, y vivienda y servicios básicos. En detalle, precisó que el mayor aumento se registró en seguros y servicios financieros, con 3,8% mensual, seguido por equipamiento y mantenimiento del hogar, con 2,7%, y vivienda y servicios básicos, con 2,6%.
En alimentos y bebidas, la firma observó una desaceleración hasta 1,8% mensual desde 1,9% en julio. En transporte, en tanto, consignó una suba de 1,2%, en un contexto favorecido por precios contenidos de los combustibles y una caída en las tarifas aéreas.
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Ese detalle sectorial complementó la lectura agregada del índice porteño y ofreció un mapa más preciso sobre dónde se concentraron las variaciones de agosto dentro de la canasta relevada en la ciudad.
El mercado alineó sus pronósticos entre 1,6% y 1,7% para el dato nacional
Con la publicación del índice de CABA, las estimaciones privadas para el registro nacional quedaron concentradas en una franja acotada. PPI sostuvo que su cálculo de 1,6% para GBA se ubicó en línea con “la mediana del 1,7% del último REM” y también con estimaciones de alta frecuencia del sector privado “que se ubican entre 1,4% y 1,8%”. La firma agregó además que “el mercado parece un poco más optimista, con la breakeven de inflación más corta cerrando ayer en 1,56%”.
Max Capital llegó a una proyección similar al afirmar que “al reponderar el IPC de la Ciudad de Buenos Aires para adecuarlo a la canasta del IPC nacional sugiere una inflación de alrededor de 1,6% m/m”. En la misma línea, añadió: “El IPC nacional se publicará el jueves y estimamos que se ubicará en 1,6% m/m”.
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A ese cuadro se sumó el REM del Banco Central, que arrojó una mediana de expectativas de 1,7% para agosto. Con esos registros, la referencia que dejó la inflación porteña pasó a ocupar un lugar central en la previa de la difusión del dato nacional prevista para las 16.
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