Los mercados financieros de Argentina germinaron la semana y el mes de julio con balance positivo en sus carteras, en medio de presiones sobre el precio del petróleo por el conflicto en Oriente Medio, cifras dispares en los indicadores de Wall Street y una inquietante suba en las tasas de interés de la deuda norteamericana.
A nivel local destacó la visita de Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI (Fondo Monetario Internacional) y la presentación que efectuó el presidente Javier Milei del proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires finalizó en los 3.291.323 puntos, con una ganancia marginal en pesos de 0,2%, mientras que medido en dólar “contado con liquidación” la suba se amplía a 1,8 por ciento. En el mes de julio el panel de acciones líderes completó un alza de 2,2% en pesos y de 3,9% en dólares.
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Cuando se observa el desempeño de ADR y acciones de Argentina en Wall Street, los resultados fueron dispares. Mientras que los títulos bancarios resignaron hasta 3,9% a lo largo de julio, en sintonía con el retroceso del Nasdaq de Wall Street, otros títulos destacaron por las ganancias, como YPF (+17%), Vista Energy (+10,4%) y Ternium (+16,5%), en este caso para acompañar el ascenso del precio del petróleo.
El barril de crudo Brent del Mar del Norte, a USD 88,15 en los contratos para octubre, anotó un salto de 23,2% en el último mes.
“El S&P Merval, por su parte, mantuvo una dinámica similar, lateralizando en torno a los USD 2.100, movimiento que ha sabido mantener a lo largo del mes. Sin embargo, a lo largo de las siguientes semanas se desarrollará la temporada de presentaciones de resultados de las empresas, lo que podría romper con esta dinámica de lateralización”, señalaron los expertos de IEB.
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En la última semana los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- tuvieron movimientos dispares, aunque el riesgo país de JP Morgan descontó siete unidades para la Argentina, en los 430 puntos básicos, ante la suba de tasas de los bonos del Tesoro de EEUU que elevaron el piso de comparación. El rendimiento del Treasury a 10 años quedó en 4,75% anual, y el título a 30 años subió a 5,28%, máximo desde junio de 2006. El riesgo país argentino subió a lo largo de julio seis unidades.
Julio ratificó las expectativas de un eventual retorno de la Argentina con emisiones soberanas en las plazas internacionales de crédito, luego que la calificadora Moody’s elevara la nota de los bonos soberanos a ‘B3’ con perspectiva positiva.
“Moody’s subió la calificación de los bonos soberanos “a ‘B3’ con perspectiva positiva, manteniéndolos dentro del segmento especulativo y con un alto riesgo de impago para reforzar un escenario en el que el Tesoro aprovechará el acceso a los mercados internacionales de capitales para refinanciar parte de sus vencimientos”, reportó Research Mariva. “Esta mejora permite que fondos de inversión, cuyos estatutos anteriormente lo prohibían, adquieran los bonos, lo que refleja avances en la estabilización macroeconómica y una mejora en los fundamentos crediticios”, acotó.
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“Con el upgrade de Moody’s, Argentina se termina de consolidar como un crédito ‘B-’, destrabando mayor demanda potencial y efectiva por los bonos soberanos argentinos”, afirmó el agente de liquidación y compensación Facimex. “La deuda soberana argentina ya opera alineada con la mediana con su rating, pero sigue habiendo potencial si los fundamentos macroeconómicos siguen mejorando. Escenarios de convergencia favorecen al tramo largo”, añadió.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, afirmó que “tras semanas de dudas sobre la rentabilidad del gasto masivo en centros de datos, los sólidos estados contables de Microsoft -que no incrementó su guía de inversión (capex) y reportó un acelerado crecimiento en su división de nube- actuaron como el catalizador definitivo para revivir el entusiasmo por el sector tecnológico. La euforia en Nueva York coincidió con la difusión del índice PCE de junio en EEUU, cuya desaceleración convalidó la decisión de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés sin cambios”.
“En el mercado local, los activos argentinos se acoplaron al optimismo de Wall Street, impulsados por el clima internacional y la firmeza operativa de las firmas energéticas y bancarias”, agregó Damián Vlassich.
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Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, expresó que “julio cierra con un Merval ganando cerca de un 3% mensual medido al ‘contado con liquidación’, mes en el que el índice no estuvo exento de la volatilidad internacional. Así, los bancos siguieron mostrando su alto beta a las novedades, con movimientos mas pronunciados tanto al alza como a la baja. En tanto, el sector de oil & gas mostró un buen mes dado el recrudecimiento de tensiones geopolíticas que impulsaron el precio del petróleo. En cuando a bonos soberanos en dólares, la novedad fue la reclasificación al alza de Moody’s, que impulso valuaciones y permitió alcanzar ya tres de las tres grandes calificadoras subiendo la nota crediticia a B- o equivalente".
“En un contexto donde la inflación acumulada en el año fue 18,3% -con desaceleración en los últimos meses- y la expansión nominal de base monetaria fue 6,2% -datos al 20 de julio-, se observa una política enfocada en alentar la recuperación de la oferta de crédito bancario en pesos al sector privado, impulsada principalmente por la baja gradual del efectivo mínimo y su forma de integración”, destacó la consultora Quantum Finanzas.
Quantum resaltó que “después de la desaceleración gradual de la caída en términos reales de los préstamos bancarios al sector privado en pesos observada en el segundo trimestre del año, en el último mes están creciendo a una tasa del 0,6% real”.
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En el exterior, Cohen Aliados Financieros consignó “dos datos importantes. Por un lado, la inflación de junio bajó a 3,5% anual en EEUU -venía de 4,2%-, su primera caída en cinco meses, ayudada por la tregua que descomprimió los precios de la energía; la inflación núcleo (sin alimentos ni energía) aflojó a 2,6%. Por el otro, el mercado laboral mostró debilidad: se crearon apenas 57 mil empleos, muy por debajo de lo esperado, y la desocupación quedó en 4,2%. Por qué importa: es un combo incómodo. La inflación cede, pero la economía pierde impulso. La Fed queda entre dos fuegos: si sube la tasa para cuidar los precios, arriesga enfriar todavía más el empleo”.
En el plano cambiario, el dólar mayorista quedó a $1.485 para la venta, tras haber sondeado un récord nominal de 1.500 pesos. “En la semana finalizada hoy el tipo de cambio mayorista bajó 12 pesos (-0,8%), muy lejos de la suba de 19 pesos registrada en la semana anterior”, indicó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambios.
El dólar al público quedó ofrecido a $1.510 en el Banco Nación, con una baja semanal de diez pesos o 0,7 por ciento. El BCRA informó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió $1.511,12 para la venta y $1.460,14 para la compra. Asimismo el dólar blue se encareció 15 pesos o 1%, a 1.560 pesos.
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Eric Ritondale, economista jefe de Puente, consideró que “la propuesta de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central se enmarca en un paquete institucional más amplio -que incluye una regla fiscal de déficit cero con mecanismo de interrupción automática (shutdown), la Ley de Mercados de Capitales y la desregulación del sector asegurador- orientado a fortalecer el anclaje monetario y financiero de mediano plazo".
“La iniciativa apunta directamente a clausurar los canales recurrentes de monetización del déficit. Sin embargo, el mercado continuará evaluando el diseño final de las cláusulas de escape y la consistencia de la regla fiscal complementaria para certificar que las restricciones sean plenamente operativas en la práctica”, evaluó Eric Ritondale.
El Banco Central compró USD 226 millones en cuatro ruedas cambiarias -no intervino el martes 28, una excepción que no ocurría desde el 2 de enero- y las reservas internacionales brutas finalizaron julio en los 47.596 millones de dólares.
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