La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) celebró este jueves la aprobación en Diputados de la reforma a la Ley 26.639, normativa que regula la protección de los glaciares y el ambiente periglacial. Mediante un comunicado, la entidad expresó su respaldo al interpretar la sanción como un avance clave para la previsibilidad y el desarrollo de una industria estratégica.
La CAEM afirmó que la modificación representa un paso importante hacia la consolidación de un marco normativo que brinde certidumbre a las inversiones y a la planificación de proyectos en el sector. Según el comunicado, la industria minera requiere condiciones claras y estables que permitan impulsar el empleo de calidad, atraer capitales de largo plazo y fortalecer la cadena de proveedores locales.
La organización destacó que la actualización de la ley permite establecer criterios más precisos para la identificación y protección de los glaciares y el ambiente periglacial, así como clarificar las áreas habilitadas para actividades productivas sujetas a estrictos estándares ambientales, técnicos y de control. Esta precisión normativa, según la entidad, contribuye a despejar las ambigüedades que durante años generaron incertidumbre en el sector y en los gobiernos provinciales, manteniendo la protección de los recursos hídricos.
La entidad que nuclea a las empresas mineras subrayó además el compromiso del sector con la preservación del agua y del ambiente. La cámara sostuvo que la industria minera argentina cumple con los estándares internacionales más exigentes y promueve una minería responsable, siempre bajo reglas claras y control efectivo.
“Valoramos especialmente que esta iniciativa haya logrado un respaldo político amplio y diverso, a partir de una mirada estratégica compartida sobre la necesidad de poner en valor los recursos para impulsar el desarrollo productivo, la generación de empleo y la transición hacia una matriz económica más diversificada”, precisó la institución.
Destrabar inversiones y avanzar con nuevos proyectos
Además, manifestó su expectativa de que la nueva legislación permita destrabar inversiones relevantes, avanzar en nuevos proyectos y consolidar una minería moderna, sostenible y alineada con los desafíos del desarrollo nacional. En ese sentido, la CAEM reiteró su disposición a trabajar junto a los gobiernos nacional y provinciales, las comunidades y la sociedad para que la minería continúe funcionando como motor de crecimiento, desarrollo regional y generación de oportunidades.
El comunicado también resaltó la importancia de la reafirmación del rol indelegable de las provincias como titulares y protectoras de los recursos naturales. La entidad consideró que la modificación a la ley fortalece un federalismo ambiental efectivo, conforme lo establece la Constitución Nacional. Esta perspectiva, según la cámara, resulta central para una gestión territorial adecuada, que incorpore el conocimiento local, la participación de las comunidades y la articulación con los gobiernos provinciales.
La Cámara de Diputados aprobó esta madrugada la reforma a la Ley de Glaciares, en una sesión que contó con la adhesión de distintos bloques políticos. El texto modificado apunta a precisar los criterios de protección y habilitar bajo condiciones estrictas ciertas actividades productivas, sin modificar los principios generales de preservación de los glaciares. La norma fue aprobada con 137 votos a favor.
Uno de los principales cambios aprobados gira en torno a otorgarle un mayor margen a las provincias para definir sus propios criterios de protección, en respuesta a los reclamos de distritos con desarrollo minero.
La Ley de Glaciares, sancionada en 2010, estableció los presupuestos mínimos para la protección de estos bloques de hielo naturales. La norma original los definió como bienes públicos, destinados a la conservación del agua para consumo, la recarga de cuencas hidrográficas, la protección de la biodiversidad, el desarrollo de actividades científicas y el turismo. Además, extendió su alcance a las áreas periglaciares, es decir, los suelos congelados que cumplen un papel relevante en la regulación del recurso hídrico.
Ahora, se introdujo un cambio en el enfoque la protección legal sobre las zonas zonas periglaciares y los llamados Glaciares de Escombros (GdE), áreas en las que se concentran reservas clave de agua y que coinciden, en muchos casos, con territorios de alto potencial para la actividad minera.