El mercado sigue con expectativa lo que pueda suceder en la licitación de bonos que realizará hoy el Tesoro, en coincidencia con la divulgación del dato de inflación de febrero por parte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Sin embargo, la preocupación pasa por el índice de marzo, que viene muy presionado por la suba de la nafta, que ya acumula 8% en el mes.
El Tesoro sale hoy a renovar casi $10 billones, a través de la colocación de bonos a tasa fija de corto plazo, como también a tasa variable y ajustados por inflación. Todo indica que posiblemente opte por renovar la totalidad o una proporción considerable. El objetivo sería evitar la expansión monetaria cuando la inflación se mantiene en valores mucho más elevados que los deseados por el Gobierno.
De hecho fue el propio Javier Milei quien le envió un mensaje al titular del Central, Santiago Bausili: “Preparate porque te van a salir los dólares por las orejas”. Pero, acto seguido, reclamó: “Que no se vaya a la inflación, por favor. O sea, cuidado cómo los comprás. Ya saben que, si fuera por mí... Pero bueno, no me voy a meter, es una cuestión de independencia”.
De esta forma, el Presidente, en medio del Argentina Week, expresó su preocupación por la emisión monetaria que conlleva la compra de dólares. Sucede que en la práctica el plan de remonetización todavía no arrancó. Los pesos que emitió el BCRA para comprar más de USD 3.000 millones en lo que va del año fueron inmediatamente reabsorbidos y el principal mecanismo fue la refinanciación de los vencimientos de deuda en pesos por encima del 100 por ciento.
Un informe del IERAL de la Fundación Mediterránea puntualizó que la base monetaria se contrajo en $2 billones en lo que va del año. Se trata de un esfuerzo de parte del Gobierno para que la inflación perfore el 2% mensual, algo que no sucederá en el corto plazo.
Esa disminución se da a pesar que las compras de dólares del Central significaron una expansión de $3,9 billones desde el arranque de 2026. Sin embargo, las colocación de deuda del Tesoro absorbieron $3 billones y el resto corrió por cuenta del Central, vía emisión de bonos y otros instrumentos de esterilización, por ejemplo futuros de dólar.
La contracara es que las tasas arrancaron muy elevadas el año, pero gradualmente fueron acomodándose. El tramo corto de la curva de bonos en moneda local registró un retroceso de 500 puntos básicos, para estabilizarse en torno al 33 por ciento.
¿Existe margen para que nuevas bajas de tasas? Según el IERAL el espacio para una reducción adicional luce acotado. “En el corto plazo el espacio para nuevas bajas luce acotado. La paridad de tasas, que combina la tasa internacional, las expectativas de depreciación y el riesgo país, junto con una inflación todavía elevada requieren mantener rendimientos reales positivos para sostener la demanda de activos en pesos”, agregaron.
Milei insistió en que el objetivo es que la inflación baje a partir de agosto a niveles inferiores al 1 por ciento. Se trata, sin embargo, de un objetivo complicado por las presiones que subsisten en distintos sectores. Por lo pronto, ya sería un logro para el Gobierno que el índice de marzo se ubique por debajo del 3 por ciento.
El aumento de la nafta ya acumula 8% en lo que va de marzo y refleja parcialmente el aumento del barril de petróleo, que en las últimas horas volvió a ubicarse por encima de los 90 dólares. Los expertos estiman que se mantendrá en estos niveles al menos por los próximos dos meses. Hasta el momento, los esfuerzos de Donald Trump para controlar los precios dieron resultados discretos.
Pero, además de la nafta, marzo es un mes de estacionalidad alta por el inicio del ciclo lectivo y Semana Santa, junto a la suba en alimentos y en servicios públicos. Lo único que juega a favor es la baja del dólar, que ayer volvió a perforar los $ 1.400 para la cotización mayorista y actúa como el único ancla antiinflacionaria.