En un contexto de estabilidad cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló 34 ruedas seguidas con compras de divisas, tanto mediante el mercado de cambios como a través de acuerdos fuera de ese ámbito. La compra de USD 95 millones realizada el lunes elevó el total anual por encima de los USD 2.500 millones, superando así el 25% de la meta establecida para la acumulación de reservas en 2026.
Durante la llamada “fase 4” del programa económico, las adquisiciones oficiales totalizaron 2.507 millones de dólares. Para financiar estos movimientos, la entidad apela a la emisión de pesos sin recurrir a mecanismos de esterilización. Posteriormente, el Tesoro absorbe parte de ese excedente monetario mediante colocaciones de deuda interna y, en las últimas licitaciones, evitó inyectar pesos al mercado.
Para 2026, las estimaciones oficiales prevén compras netas de divisas que podrían ubicarse entre 10.000 millones y 17.000 millones de dólares, dependiendo de la demanda de pesos y el flujo de ingresos en moneda extranjera. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, remarcó que el ritmo de acumulación de reservas dependerá de la evolución de la remonetización y del ingreso de dólares. Hasta ahora, la entidad ya superó el 25% del objetivo anual fijado.
El Banco Central estableció un límite diario para sus compras del 5% del volumen operado en el Mercado Libre de Cambios, con el objetivo de sostener la estabilidad cambiaria. Además, la institución explicó que puede concretar adquisiciones de divisas fuera del circuito mayorista tradicional por medio de acuerdos directos con empresas o entidades, lo que le permite sortear eventuales distorsiones en el funcionamiento del mercado.
Actualmente, las reservas internacionales se ubican en USD 46.634 millones de dólares, tras incorporar USD 373 millones en la última jornada. Este monto representa el nivel más elevado desde el 21 de octubre de 2019, cuando alcanzaban los 46.885 millones de dólares. El último incremento de la posición en moneda extranjera se explica en parte por la suba del precio del oro, que alcanzó los 5.235 dólares por onza; el organismo dispone de cerca de 2 millones de onzas, equivalentes a 61,5 toneladas.
Uno de los elementos que condicionó la posibilidad de robustecer las reservas de manera más significativa está vinculado a los pagos que realiza el Tesoro Nacional por obligaciones de deuda externa. Para poder cumplir con estos compromisos financieros, el Ministerio de Economía recurrió a la compra de divisas al Banco Central. Como consecuencia, parte de los dólares que podrían sumarse a las reservas terminaron destinándose a la cancelación de deuda, lo que afecta el ritmo de acumulación de activos en moneda extranjera.
Al mismo tiempo, el flujo de divisas que posibilitó las compras del Central responde a la liquidación del sector agroindustrial y la emisión de deuda tanto corporativa como de los gobiernos provinciales. En efecto, la provincia de Santa Fe transfirió la semana pasada los USD 800 millones que había colocado en el mercado internacionales a comienzos de diciembre de 2025. La entidad conducida por Bausili proyecta nuevas emisiones del sector privado que reforzarían la disponibilidad de divisas.
“El excedente cambiario se apoya en un mejor saldo comercial –buen ritmo en la liquidación del agro y menores importaciones– y en un mayor flujo financiero por ingreso de préstamos, además de una menor demanda de activos externos respaldada por tasas de interés en pesos más altas", definieron desde Cohen Aliados.
Y sumaron: “La baja del tipo de cambio se sostuvo incluso con el BCRA comprando reservas, apoyada en una liquidación del agro que se mantiene firme, en dólares financieros provenientes de colocaciones de ONs y préstamos, y en un contexto en el que las tasas continúan elevadas y sostienen estrategias de carry trade".
Desde LCG destacaron que esta semana, el Central deberá enfrentar pagos por USD 1.000 millones en concepto de capital e intereses del Bopreal serie 3. Se trata de un bono emitido por la propia entidad monetaria y dirigido a empresas para que puedan pagar deudas comerciales en el exterior. Permitió regularizar pagos pendientes con proveedores internacionales usando un instrumento financiero en dólares, pero bajo ley argentina.
“El impacto final sobre las reservas dependerá de cuánto decidan los tenedores locales dejar en el sistema. Pero sobre este efecto, en la semana operará la habitual reducción de encajes de fin de mes, por lo que es de esperar que veamos una caída en las reservas internacionales, aunque reversible en los días posteriores”, acotaron acerca de la evolución esperada de las tenencias en los próximos días.
Por su parte, los analistas de Fundación Capital determinaron que el inicio de la nueva fase del programa económico, que privilegia la acumulación de reservas, “nos deja con un nuevo mix de reservas-inflación, seteando un horizonte de mayor nominalidad”. En palabras de los especialistas, los esfuerzos del Gobierno por sumar divisas podrían derivar en una mayor presión sobre los precios.
No obstante, el centro de estudios fundado por Martín Redrado destacó que en enero-febrero “la compra de divisas por parte del BCRA se dio en paralelo con una baja en el tipo de cambio mayorista y una importante absorción monetaria”.
“Hacia delante, prevemos un tipo de cambio que evolucione en línea con la inflación y no continúe alejándose del techo de la banda para no tensionar la competitividad cambiaria (aprovechando para acumular más reservas y quizá avanzar en liberaciones graduales de las restricciones cambiarias)”, concluyeron.