El mundo se descompensó y la Argentina, que quedó al margen de la crisis, fabricó un problema propio con la renuncia del director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), Marco Lavagna.
Los inversores no encajaron bien el escenario que se les abría y decidieron abandonar todo lo que sea riesgo para volcarse a tasas. No fueron tras los bonos de la deuda ni las acciones. De hecho, se posicionaron como vendedores de LECAP cortas e hicieron subir las tasas de esos títulos a corto plazo a entre 2,6% y 2,8% efectivo mensual hasta fin de mayo. Los bonos que ajustan por CER bajaron por temor a que las modificaciones en el método de medir los precios los afecte en el futuro.
En el exterior, los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos bajaron su cotización y los rendimientos se elevaron a 4,28 por ciento. Los títulos sudamericanos acompañaron el movimiento y el mundo pareció quedarse sin refugios.
En la Argentina, las inversiones en pesos a tasa fueron las más buscadas, mientras los dólares financieros bajaban hasta 0,7 por ciento. En esto coincidieron los distintos traders.
En Sailing Inversiones señalaron que “la dinámica reciente sugiere que las tasas en pesos podrían comenzar a mostrar una tendencia bajista en la medida en que se consolide la desaceleración inflacionaria y, al mismo tiempo, se reduzca la demanda de dinero que aumenta estacionalmente en diciembre y enero. Con un tipo de cambio estable, menor presión por cobertura y un sistema financiero que empieza a normalizar su liquidez, el equilibrio de tasas reales altas pierde justificación”.
Y sumaron: “En este contexto, no descartamos que el proceso de compresión de tasas se acelere si el Tesoro logra extender plazos y el BCRA mantiene una postura consistente en materia monetaria. En las carteras de pesos estamos combinando una estrategia balanceada: por un lado, mantenemos exposición a instrumentos de corto plazo para capturar carry mientras dure el escenario de tasas elevadas; por otro, comenzamos a posicionarnos gradualmente en bonos con mayor duration que se beneficien de una eventual baja de tasas”.
Por su parte, Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía indicó que “el elevado rollover de la licitación del Tesoro de la semana pasada (124%), que liquidó el viernes, resultó en una absorción de $2 billones. Esto mantiene la liquidez del sistema en niveles ajustados y pone un piso a las tasas en pesos, que venían en baja en las últimas semanas de la mano de la estabilidad cambiaria y la inyección de pesos por compras de divisas del BCRA".
“No obstante, no hay que perder de vista que el tipo de cambio oficial se encuentra actualmente a 8% del techo de la banda cambiaria, lo que deja margen para una eventual corrección que podría borrar varios meses de ganancias por carry”, advirtió Ortiz Villafañe.
A su turno, Ian Colombo, asesor financiero de Cocos Gold, opinó que “plazo fijo, LECAP, caución son activos súper seguros de corto plazo. Siempre respaldado, en el caso del plazo fijo el Banco Central de Argentina, en el caso de LECAP por el Tesoro Nacional y en el caso de las cauciones respaldado por el mismo mercado con garantías y contrapartes que las convierten en la inversión más segura del mercado mismo”.
En tanto, el derrumbe del oro anoche se fue atenuando porque las Bolsas de Nueva York, que amenazaban abrir con fuertes bajas por la sobrevaluación de las tecnológicas, tuvieron un comportamiento positivo.
El otro flanco de la crisis vino por el lado del petróleo, que registró fuertes bajas. Las caídas del oro, la plata, el cobre, el platino y el paladio, obligaron a los analistas a llamar a los inversores para reforzar las garantías de las operaciones a futuro, lo que se tradujo en una retroalimentación de la caída. Ordenado el panorama, el mercado a última hora comenzó a dar de nuevo.
En el caso del petróleo, Matías Togni, analista de la consultora NextBarrel, indicó que “la caída de casi el 5% del precio del petróleo era algo que no sorprendió a muchos después de los comentarios de Trump tratando de atenuar la escalada de la situación con Irán. A decir verdad, el mercado estaba sobre extendido, distintos operadores le estaban asignando una prima de riesgo de 4 o 5 dólares, que coincide con el movimiento del lunes.
“La baja también se vio influenciada por la caída del gas natural y el gasoil una vez que el frio amainó en el hemisferio norte y están volviendo a temperaturas más normales. Se espera que se disipe el riesgo geopolítico y baje la volatilidad en las próximas semanas, lo bueno es que a diferencia de lo que sucedió con el oro y los demás metales, no había tanta especulación en el petróleo, con la baja del lunes limpió casi todo el exceso de flujos”, continuó.
Togni agregó que “en la Argentina también hubo novedades en el sector, ya que se conoció la salida de Equinor de los activos en Vaca Muerta y el comprador es nada menos que Vista de Miguel Galuccio. La sorpresa vino por el lado del comprador, ya que los rumores indicaban que iban a ir por los activos de Shell que también están en venta”. Anoche el petróleo cotizaba casi neutral y el gas recuperaba moderadamente sus precios.
Los bonos soberanos tuvieron caídas de 1% promedio que el riesgo país no reflejó, pero se estima que lo hará en la próxima rueda. Ayer cerró en 495 puntos básicos. La Bolsa también reportó la aversión al riesgo. El S&P de las acciones líderes perdió 2,9% en pesos y 3% en dólares. Los bancos estuvieron entre los más afectados. Hubo solo dos subas: Transener (+0,2%) y Ternium (+1,2%).
En la plaza financiera los dólares no tuvieron sobresaltos. El MEP perdió 0,7% y cerró en $1.450 y el contado con liquidación (CCL) subió apenas 0,1% a 1.495 pesos. El “blue” perdió $20 (-1,40%) y cerró en 1.450 pesos.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron 305 millones de dólares. El dólar mayorista subió $4 a 1.451 pesos. Subió en 6 de las últimas siete ruedas. El Banco Central compró USD 39 millones y las reservas subieron USD 607 millones a USD 45.109 millones, al regularizarse los ajustes contables de fin de mes. Pero si se las compara con el nivel del jueves pasado están USD 1.131 millones que se explican por el derrumbe del oro, del yuan y las demás monedas frente al dólar.
El informe de la consultora F2 que dirige Andrés Reschini señala que “el dólar continuó fortaleciéndose en el mundo e impactando negativamente en deuda emergente. A diferencia de la bolsa brasilera que se mantuvo firme, los papeles locales sufrieron. Tuvimos la noticia de la renuncia de Marcos Lavagna a su cargo en Indec en medio de rumores sobre resistencia del Gobierno a la implementación de cambios en la medición del IPC y un dato de recaudación fiscal que no es alentador y que analizaremos más en profundidad ni bien estén disponibles las aperturas”.
El informe agrega que “el balance cambiario no tuvo un gran año y acumuló un negativo de USD 7.685 millones. El agro sigue liderando los sectores que aportan divisas mientras que el sector energético consolida el cambio de paradigma pasando de ser demandante a aportante y cuyo saldo va en franco ascenso, dinámica que acompaña también el sector minero. Personas físicas sigue siendo el principal demandante, galardón que este sector recuperó luego de la flexibilización cambiaria. Pero aquí comienza a asomar una señal alentadora dado que las cantidades demandas por personas humanas ha comenzado a ceder y si excluimos noviembre, que fue el mes posterior al triunfo oficialista y pudo haber estado afectado por sobrecompra de los meses anteriores plagados de incertidumbre, diciembre fue el mes de menor demanda desde el levantamiento parcial de restricciones cambiarias y es clave que esto se mantenga en ese sentido para que el BCRA logre acumular reservas de manera contundente y sostenida”.
Sobre la venta de Derechos Especiales de Giro (DEG) de Estados Unidos a la Argentina para pagar deuda al FMI, el economista Fernando Marull sostuvo en un post que, según Caputo, el ministro de Economía “el Tesoro con pesos (tenía $2,3 billones) compró dólares al Banco Central de las reservas compradas en enero. Con esos dólares, los cambió por DEG que tenía Estados Unidos y le pagó al FMI”. “Entonces, se pagó con reservas compradas. El FMI en unas semanas le va a desembolsar a la Argentina USD 1.000 millones. No big deal (nada del otro mundo)”, agregó Marull.
Anoche en el pre market los tres principales índices de las Bolsas de Nueva York operaban con alzas de hasta 0,50%, mientras el oro proyectaba una recuperación de 5% y la plata de 10,87 por ciento. También subían el trigo, el maíz y la soja y el petróleo se mantenía estable estable.
A la rueda de hoy no le van a faltar atractivos. En particular, en lo que hace al oro donde el J.P. Morgan mantiene su pronóstico de USD 6.200 por onza a fin de año.