El economista Ricardo Arriazu, considerado una de las voces más influyentes para el presidente Javier Milei, aunque él aclara que no mantiene trato personal con el mandatario; planteó tres posibles escenarios post elecciones, en medio de la incertidumbre en los mercados. Además, criticó tanto los pedidos de devaluación como las bandas cambiarias.
El dólar al público no registró variantes este miércoles, a $1.515 para la venta en el Banco Nación, un precio que, de todos modos, es un máximo nominal. El Banco Central informó que en el promedio de entidades financieras el dólar minorista quedó a $1.520,90 para la venta (suba de 2,16 pesos o 0,1%) y a $1.468,43 para la compra.
El dólar mayorista finalizó negociado a $1.489 para la venta, con baja de 2,50 pesos o 0,2%, tras operarse a un mínimo en $1.482 y máximo en $1.491, en este último caso a solo 56 centavos del techo de la banda de flotación cambiaria.
El volumen operado en el segmento de contado volvió a ser elevado -dada la estacionalidad de las agroexportaciones que se concentran en el segundo trimestre-, por 793,8 millones de dólares.
Tras sondear el techo de las bandas cambiarias, con operaciones a 1.491 pesos, el dólar mayorista recorta posiciones y pasa a negociarse a $1.486,50, con descenso de cuatro pesos o 0,3% respecto del martes. Ventas institucionales -probablemente del Tesoro de EEUU- intervienen para mantener al tipo de cambio oficial un peldaño debajo de la banda superior del régimen cambiario, en 1.491,56 pesos.
Los inversores apuestan a ciegas. No hay ciencia que pueda predecir el resultado electoral del domingo y el mercado se transformó en un juego de azar. Sienten que no están invirtiendo, sino apostando y juegan a la moneda más fuerte. La incertidumbre no lleva a pensar en que hay chances para el resultado positivo.
Tras haberse negociado en la zona de $1.488 a $1.489, el dólar mayorista es pactado pasadas las 14 a $1.491, apenas 50 centavos por encima del cierre del martes, y muy cerca de la banda superior del régimen cambiario, hoy en los 1.491,56 pesos. Dada la estabilización de la divisa en estos niveles, es de prever que ventas institucionales están demarcando la evolución de precios del día.
El dólar blue ajusta la suba del día a cinco pesos o 0,3%, a $1.550 para la venta, tras haberse operado al mediodía a $1.555, un récord nominal que refleja la dolarización de carteras por todas las vías, incluso la informal. El blue gana 105 pesos o 7,3% en el transcurso de octubre.
Un informe reciente de BNP Paribas, uno de los principales bancos de inversión de origen francés, anunció que el gigante financiero decidió cerrar su “posición larga” en futuros de dólar contra pesos luego de alcanzar los límites estipulados para evitar mayores pérdidas. Según la comunicación de la entidad a sus clientes obtenida por este medio, el banco resolvió desprenderse de su posición a un tipo de cambio de 1.465 pesos por dólar, generando una pérdida de 8,1% o el equivalente a 1,2 millones de dólares.
“No va a haber ningún cambio al esquema actual”, insistió esta mañana el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta de la red social X. Lo hizo en respuesta a otro posteo de un periodista y analista de mercados que auguraba “cambios” luego de las elecciones legislativas del domingo.
El dólar blue es negociado esta mañana con leve tendencia alcista de diez pesos o 0,6%, en los $1.555 para la venta, un nuevo máximo nominal.
La tensión cambiaria, con firme demanda dolarizadora a pocos días de las elecciones legislativas, se traslada también a los negocios bursátiles, donde el “contado con liquidación” mediante bonos opera a $1.603, unos 114 pesos o 10,5% por encima del tipo de cambio oficial, ahora en los $1.089 y contenido cerca del techo de las bandas de flotación.
Max Capital reportó que “el 17 de octubre, los depósitos en dólares subieron USD 38 millones. Desde el 15 de agosto de 2024, se incrementaron USD 16.503 millones, dejando los depósitos del sector privado en moneda extranjera en un total de USD 35.171 millones”, un nuevo récord histórico.
“Con solo tres ruedas por delante antes de las elecciones legislativas nacionales, la demanda dolarizadora del retail, ante la falta de drivers, no tiene por qué retraerse -típica de un escenario preelectoral-. Con el Tesoro norteamericano en la vereda de enfrente y un BCRA como ‘vendedor de última instancia’, la estrategia parece una sola estrategia: ‘aguantar’“, definió Portfolio Personal Inversiones.
Este miércoles el dólar mayorista marcaba $1.489 en los primeros negocios, con un descenso marginal de 1,50 peso, aún cerca de la banda superior del régimen cambiario del Banco Central, que estableció para hoy un límite máximo para la flotación de la divisa en los 1.491,56 pesos.
“No va a haber ningún cambio al esquema actual”, afirmó por su cuenta en la red social “X” el ministro de Economía, Luis Caputo, para salir al cruce de versiones acerca de eventuales modificaciones en el régimen cambiario después de las elecciones.
El analista financiero Christian Buteler evaluó que “cualquier modificación del actual esquema cambiario, que podría significar un incremento en el valor del dólar, probablemente se dé en noviembre dado la cercanía con el vencimiento del dólar futuro de octubre”.
Un informe de Delphos Investment indicó que “la demanda de cobertura durante los últimos tres meses alcanzó el 43% del M2, en torno a los USD 23.000 millones al tipo de cambio ‘contado con liquidación’ promedio. El mercado llega con un nivel de dolarización propio de una elección nacional presidencial”.
El dólar en el Banco Nación ganó el martes 20 pesos o 1,3% la este martes, a $1.515 para la venta en el Banco Nación, con lo que igualó el máximo histórico del 19 de septiembre último.
El Banco Central informó que en las entidades financieras el dólar al público promedió $1.518,74 para la venta (suba de 22,13 pesos o 1,5%) y a $1.467,77 para la compra.
Las reservas internacionales del BCRA cedieron USD 776 millones o 1,9%, a USD 40.539 millones, debido a la caída de cotizaciones (el desplome de 5,6% del oro implicó una reducción de USD 350 millones), un pago a la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y Caribe) y las ventas de contado.
En mayo, luego de generar la expectativa y postergarlo para no ser acusado de “electoralista”, el Gobierno lanzó una suerte de “plan colchón”: una iniciativa para que los argentinos utilicen los dólares que atesoraban sin declarar. Pero a cinco meses después del anuncio aún no se pudo implementar del todo, o al menos está muy lejos de tener el impacto esperado.
La demanda de dólares no cede a solo tres ruedas operativas antes de las elecciones legislativas, que siguen condicionando los negocios financieros, donde prima cierto nerviosismo y la búsqueda de cobertura.
En la semana previa a las elecciones legislativas, el mercado financiero argentino mostró una marcada tensión. La suba del dólar en todos los segmentos, las tasas de interés en niveles elevados y la caída de las acciones y los bonos —aún después del anuncio del swap con el Tesoro de Estados Unidos— reflejan el clima de cautela e incertidumbre que domina a los inversores.
Se esperaba una gran presión cambiaria por cobertura electoral y está sucediendo. En la jornada de ayer las compras llevaron al tipo de cambio una vez más al techo de la banda cambiaria, como ya había sucedido hace poco más de un mes. El Central se vio obligado a vender USD 45 millones para que la cotización mayorista no supere ese nivel, en lo que representó su cuarta intervención contabilizando además las tres que había efectuado en septiembre.
Los USD 20.000 millones del swap de monedas con el Tesoro de EEUU ya se encuentran en poder del Banco Central, aún cuando todavía no se contabilicen dentro de las reservas internacionales de la entidad, algo que ocurrirá recién cuando se active algún tramo del acuerdo, según explicaron distintas fuentes del BCRA a Infobae.
La operatoria cambiaria ganó intensidad este martes, a tres ruedas operativas de los comicios legislativos, con importante volumen de negocios, precios máximos en todas las franjas y ventas institucionales de la divisa en el techo de la banda cambiaria.