El día después del derrumbe de bonos, acciones y de alzas empinadas de los dólares libres en todas sus expresiones, son un mal presagio para la licitación de hoy de la Secretaría de Finanzas que necesita $11 mil millones para renovar la deuda del Tesoro. Sin embargo esa cifra no es suficiente y debería captar mucho más porque en la segunda licitación del mes vencerán $600 mil millones.
El lunes el Banco Central salió a comprar bonos del Tesoro, pero lo hizo de una manera torpe. Compró las dos Lecer (Letras del Tesoro que ajustan por el CER) que se licitan mañana y logró que suban de precio, pero que baje la tasa que pagan sobre inflación. Para los operadores, con esta medida alejó a inversores de la licitación del Tesoro porque esos títulos saldrán a precios ficticiamente caros.
La intervención subió el precio del X2102 en 0,70% y el del X16D2 en 2,75%. Los Boncer quedaron sin cambios en la emisión TX23, tuvieron una leve suba de 0.27% en el TX24 y una caída de 2,30% en el TX26.
“La estrategia del Banco Central de comprar bonos tiene que ser transitoria, tres días como mucho. Lo entiendo y me parece correcto para estabilizar el mercado de deuda en pesos. Pero, con el tiempo, debe devolver los bonos que compró para retirar los pesos que inyectó que se fueron directamente al dólar”, señaló el analista financiero Christian Buteler.
Los depósitos UVA también bajaron su ritmo de crecimiento. Gran parte de los tenedores de bonos y depósitos indexados, se pasaron al dólar.
El “blue”, que es el que mejor mide el humor de los ahorristas más chicos, subió $6 (+2,85%) a $216 pero tiene camino para andar porque todavía está lejos de los precios de los dólares financieros y cerca del solidario al que si se le suma el 1,2% de impuesto de sellos cotiza a casi $214.
Los bonos con los que se operan los dólares financieros la pasaron mal. El AL30 en dólares (AL30D) perdió 2,74% e hizo que el dólar MEP aumentara 1,90% a $227,37. El GD30C (la “C” es de cable) con el que se opera el contado con liquidación, cedió 4,57%y provocó la suba de este dólar de $10,06 (+4,5%%) a $237,74. La brecha entre ambos dólares ahora es de 4,34%, un nivel más lógico. Cuando estaban calmos, la brecha fue inexistente.
En tanto, el dólar mayorista subió 52 centavos a $122,31. Esta aceleración del fin de semana compensa el atraso de las últimas ruedas de la semana pasada.
El Banco Central pudo comprar USD 25 millones ante una fuerte liquidación de casi USD 400 millones que se acumularon durante el fin de semana. Las reservas cayeron porque esta compra no alcanzó para compensar la baja del yen de casi 0,40% que las hizo bajar USD 244 millones a 41.353 millones. El 52% de las reservas argentinas están en yenes. El dólar se fortaleció 0,24% ante las principales monedas del mundo.
Los bonos de la deuda no pudieron competir con la exorbitante tasa que devengan los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años que tiene un retorno de 3,37%. Los títulos argentinos bajo ley extranjera sucumbieron, como fue el caso del GD38 que perdió 4,17% y el riesgo país subió 67 unidades (+3,4%) a 2.113 puntos básicos. La Bolsa con negocios por $1.241 millones siguió el derrotero de Wall Street. El S&P Merval perdió 1,35% en pesos y 5,6% en dólares.
Los ADR’s -certificados de tenencia de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- operaron nada menos que $6.568 que revelan que la mayor parte de los inversores está tratando de irse de los papeles que dependen de la economía norteamericana. Los más perjudicados fueron Despegar (-12,1%), Banco Supervielle (-10,6%) y MercadoLibre (-9,4%).
Para hoy se conjuga la licitación de bonos con el informe de inflación de mayo que, para muchos se ubica por encima de 5%. De todas maneras, el mercado está decidido a corto plazo a refugiarse en dólares y en Nueva York se espera el rebote del gato muerto tras la contundente caída de ayer.
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