Se dispararon hasta 4,5% los dólares financieros tras la debacle de todos los bonos latinoamericanos

Gran parte de los títulos ajustados por CER terminaron en el dólar. El mercado espera una suba mayor de tasas de interés para ubicarlas más cerca de la inflación

Imagen de archivo ilustrativa de billetes de cien dólares estadounidenses tomada en Seúl el 7 de febrero de 2011. REUTERS/Lee Jae-Won/Ilustración/Archivo
Imagen de archivo ilustrativa de billetes de cien dólares estadounidenses tomada en Seúl el 7 de febrero de 2011. REUTERS/Lee Jae-Won/Ilustración/Archivo

El derrumbe de los bonos CER alimentó la suba de los dólares financieros, que llegó al. 4,5%. El mercado intentó calmar a los que apuestan a un escenario aún peor para los bonos que indexan por el costo de vida. Al mediodía estaban más de 6% abajo, pero las compras de organismos oficiales impidieron que el derrumbe continúe y recortaron las pérdidas a 1,54% en el caso del TX23 y de 3,87% en el del TX24. El más golpeado fue el TX28 que perdió 4,07%.

“¿Quién se puede resistir a jugarse una parte de sus inversiones a un bono como el TX24 que rinde 12% sobre la inflación”, señaló un operador. ”Hace pocas semanas, la renta de este título era de -2%”, señaló Paula Gándara, de Adcap Asset Management.

Los bancos por ahora soportan sin problemas el pase de los pesos que tenían en los fondos de inversión en bonos a los depósitos UVA que representan 6% de todos los depósitos del sistema. De todas maneras, esperan que haya una nueva suba de tasas de interés que las acerque más a la inflación esperada.

El problema es que los depósitos indexados vienen creciendo a un ritmo de casi $4.000 millones por día y no los pueden colocar porque no hay demanda de créditos UVA. Algunas entidades están subiendo sus exigencias y no aceptan colocaciones de menos de $1,5 millones para esta modalidad. Cabe aclarar que parte del crecimiento de los depósitos UVA es por la inercia de su enorme ganancia mensual por la inflación.

El problema que más preocupa al Banco Central es que una parte de los que salieron de los Bonos CER se fueron a los dólares financieros. El derrumbe de los bonos que se operan para hacer estas operaciones fue decisivo. El AL30D perdió 3,26% y vale USD 23,50 con una tasa de retorno de casi 38%. El GD30D bajó 2,98%. Los dólares financieros negociaron USD 128 millones, 20% por encima de lo habitual. El MEP se disparó $7,43 (+3,9%) a $217,32 y el contado con liquidación, $9,37 (+4,5%) a $219,68.

El “blue” se mantuvo en $208 pero nadie lo ve quieto porque siempre arbitra contra los dólares financieros y no va a quedarse rezagado.

En la plaza mayorista, el billete norteamericano avanzó 18 centavos a $121,64. Las últimas subas indican que el nuevo ritmo de devaluación, si se mantiene, equivale a 70% anual efectivo.

La demanda de USD 100 millones diarios para importar energía está afectando a las reservas. Para este mes las importaciones por este sector se estiman entre USD 1.500 y 2.000 millones, el doble que en abril. Por eso, el Banco Central pudo comprar en el mercado apenas USD 3 millones y las reservas subieron en la misma proporción a USD 41.626 millones.

“El Banco Central por ahora está siendo generoso con las empresas en el otorgamiento de dólares para las importaciones y esto impide que vayan a comprar dólares MEP. El que lo hace, sabe que pierde el derecho de acceder al dólar oficial para comprar en el exterior y, por eso, prefieren esperar que les otorguen los dólares oficiales antes que incursionar en el mercado financiero”, señaló un operador.

La mejora del precio de la soja a USD 650 millones y la suba del maíz de 1% a USD 304 dólares, mientras el trigo se mantiene en USD 400 por tonelada puede hacer que esta situación se sostenga, aunque en algún momento tenga que racionar los dólares para los importadores.

Las empresas con deuda emitida en dólares se están adelantando al racionamiento. Después de que IRSA salió al mercado, Vista Energy licitará un nuevo bono hard dollar (se paga la inversión en dólares billete) con tasa fija y vencimiento en agosto de 2024 por USD 43,5 millones.

Los bonos corporativos perdieron el empuje que tenían porque desaparecieron las grandes manos que los compraban para asegurarse dólares de los dividendos al tipo de cambio oficial.

La debacle de los bonos no alcanzó únicamente a los nominados en pesos. El derrumbe en el mercado de bonos de la deuda en dólares fue de consideración. Los Bonos Globales 2029 perdieron 3,06% y los que vencen en 2035 cayeron 2,93%. Esto hizo que el riesgo país subiera 81 unidades (+4,8%) a 2.051 puntos básicos, el nivel más alto desde que el país salió del default a principios de setiembre de 2020.

El derrumbe abarcó a todos los bonos de la región. El EEM, el índice que los representa perdió 2,3%. En Brasil el riego país subió 6 puntos (+1,92%); en México, 5 unidades (+2,16%); En Colombia, 30 unidades (+8,72%) y en Perú, 6 unidades (+3,77%). La Bolsa se acopló al malhumor de Wall Street y el S&P Merval perdió 1,19% con negocios por $1.248 millones un volumen elevado.

Los ADR’s -certificados de tenencias de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- no escaparon al escenario internacional y tuvieron bajas que llegaron a 8%.

Para hoy se espera con tensión el índice de inflación de Estados Unidos. Los analistas esperan que sea mayor que el anterior por la suba del petróleo. Las bajas de ayer en los mercados norteamericanos descontaron este escenario pesimista.

En la Argentina, ayer sucedió lo que se esperaba que ocurriera después de junio: el alza de los dólares financieros.

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