Encuentro anual de ACDE: los desafíos y los riesgos para salir de la crisis, en la mirada de los empresarios

En el evento de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa los hombres y mujeres de negocios también advirtieron sobre los peligros de mayores restricciones sobre la libertad individual y la propiedad privada

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Silvia Torres Carbonell, presidente del XXIII Encuentro Anual de ACDE

El rol de los empresarios en la salida de la crisis sin precedentes que dejó la pandemia del coronavirus y los riesgos de mayores restricciones sobre la libertad individual y la propiedad privada fueron algunos de los ejes del XXIII Encuentro Anual ACDE que por primera vez se realizó de manera virtual y concluyó con las palabras del presidente Alberto Fernández.

Entre las distintas charlas de empresarios, economistas e intelectuales, el chileno Andrés Velasco, decano de la Escuela de Políticas Públicas de London School of Economics y ex ministro de Hacienda del primer gobierno de Michelle Bachelet, dio un panorama sobre el impacto del coronavirus y pospandemia a nivel global.

“Estamos ante un golpe que tiene pocos precedentes. Desde el punto de vista científico y económico, hace falta una importante cuota de humildad para admitir que sabemos poco de lo que está pasando. Estamos haciendo camino al andar”, comenzó Velasco su presentación ante empresarios. Los países de ingresos medios, según detalló, están sufriendo cinco golpes: el impacto sanitario, la brusca contracción del comercio internacional, caída de los precios de los recursos naturales, caída de ingresos de divisas (turismo, remesas) y una tremenda salida de capitales de los países emergentes a los avanzados.

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¿Qué deben hacer los Gobiernos? Según el ex ministro chileno, hay tres ejes. Primero, ir en ayuda de las familias que perdieron sus ingresos (pagos en efectivo, bonos, subsidios), lo que es más difícil en países con alta informalidad del mercado laboral. Segundo, ayudar a las empresas a que sobrevivan, “dejar de lado la prudencia en materia financiera y fortalecer los flujos de créditos”. Y tercero, ofrecer estímulos de recuperación —financieros, monetarios y fiscales— cuando termine el confinamiento.

Andrés Velasco, decano de la Escuela de Políticas Públicas de London School of Economics

La gran dificultad, es que estas medidas requieren dos cosas que no tienen todos los países: espacio fiscal y acceso a la deuda para poder financiar esos gastos. “El panorama mundial es muy asimétrico. En Alemania, Estados Unidos, Reino Unido o Japón, el cielo es el límite. En América Latina hay realidades muy diferentes. Perú y Chile tienen deuda pública muy baja y amplísimo acceso a los mercados de capitales. Colombia, México y Brasil están en un estado intermedio. Mientras que en Ecuador, Venezuela y Argentina el acceso a los mercados es nulo”, agregó.

A su turno, la periodista española Pilar Rahola señaló que la pandemia está derivando de una crisis económica en una crisis política e institucional que afecta nuestras democracias. “Estamos ante una serie de dilemas profundos porque por ahora no hay una solución a la vista: economía o salud; más seguridad o más libertad y más o menos democracia para controlar la situación”, destacó.

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Medios en la pandemia

También hubo una mesa sobre el futuro de los medios en el marco de la pandemia, donde empresarios y directivos de empresas periodísticas alertaron sobre algunas iniciativas que tienen impacto negativo en la economía: las restricciones a las SAS (Sociedades por Acciones Simplificadas), el freno a la ley de economía del conocimiento y la futura sanción de la ley sobre teletrabajo. Y pidieron a los empresarios que hagan escuchar su voz.

“Hay un debate sobre si los países cuidan o no a sus empresas. Pedirle al Estado que nos ayude, no sé si corresponde; pero al menos pedirle que no entorpezca nuestro trabajo. Ya hay media sanción de una muy mala ley de teletrabajo, una modalidad que venía funcionando de manera armónica y con una eficiencia notable hace varios años”, indicó Daniel Hadad, fundador y CEO de Infobae, que también manifestó su preocupación porque el Poder Judicial no está trabajando al 100%, como el resto de los poderes o incluso en comparación con otras actividades que fueron consideradas como esenciales que no dejaron de funcionar.

Mesa sobre el futuro de los medios en el marco de la pandemia

“Muchas veces los momentos históricos tienen símbolos. Dos símbolos de esta pandemia son dos fotografías. El cuarto piso del Palacio de Justicia, que está cerrado. Y el segundo es que Marcos Galperin, el número uno de la empresa más grande que tiene el país, Mercado Libre, ya ni vive en la Argentina. El país necesita 50 Marcos Galperin. ¿Qué ocurrió? El empresariado argentino está con la boca cerrada, con miedo”, se preguntó.

“En lugar de valorar al exitoso, siempre se lo demoniza. El silencio cuesta caro. Lo vimos muchas veces. El momento de hablar es ahora. Cuando un segmento piensa en poner en duda la libertad de expresión, la propiedad privada, cuestiones que ya estaban superadas, se vuelen a una situación retrógrada”, coincidió José del Río, secretario General de Redacción de La Nación.

Por su parte, Ricardo Kirschbaum, secretario General de Redacción de Clarín, indicó que el empresario tiene que seguir apostando y buscar hacer comprender a la política la necesidad de generar armonía. “Pasar de un extremo a otro solo significa decadencia”. También alertó que la crisis de los medios —golpeados por la caída de la economía— puede fortalecer una tendencia de construir un “periodismo estatal”, que termina convirtiéndose en propaganda y afecta la libertad de expresión y el ejercicio crítico de los periodistas.

Finalmente, Gustavo González, presidente de Editorial Perfil manifestó que frente a la pandemia los Estados están interviniendo sobre la economía. “Todos aceptan que los Gobiernos tienen que intervenir ante la excepcionalidad de la crisis pero existe también una intervención política que puede entrar en conflicto con otros derechos, como la libertad de expresión”, advirtió.

La mirada de un economista y un empresario

El encuentro también contó con la participación del economista Luis Secco director de Perspectivas Económicas, y el empresario Fernando Oris de Roa, ex embajador argentino en los Estados Unidos que compartieron dos visiones diferentes sobre la salida de la crisis.

“En la Argentina vemos medidas sanitarias y económicas muy similares a otras partes del mundo. Pero la pregunta relevante es si la Argentina estaba en condiciones de tomar el mismo tipo de medidas; hasta dónde esas medidas sirven para compensar, mientras tanto, las consecuencias de la cuarentena en la economía y hasta dónde van a servir de estímulo”, aseguró Secco.

El economista Luis Secco

“El país viene de una crisis previa. Dos crisis en paralelo, una estructural y de muy larga duración con el PBI estancado desde 2010 e inflación de dos dígitos, y otra de corta duración que se desata en el primer trimestre de 2018. El peso se depreció más de 250% desde abril de 2018 hasta acá. El comienzo del Gobierno de Alberto Fernández no logró revertir las expectativas negativas por completo”, describió el economista.

Según su visión, la cantidad de recursos enormes que el Estado está poniendo a disposición para compensar las consecuencias de la cuarentena agravan una situación previa. “La idea es que hemos hecho de todo para resolver nuestros recurrentes desequilibrios, pero no hemos probado todo. Es siempre el camino del incremento sistemático del tamaño del Estado; tal vez haya llegado el momento de intentar otra cosa. Dejar que el sector privado genere valor y riqueza. Un desafío que debería ser acompañado por el sector público para crear condiciones que hacen a la vigencia del Estado de derecho y la libertad en materia de mercado y producción”, señaló.

Por su parte, Oris de Roa destacó que la actitud de los empresarios debe ser seguir adelante. “En la Argentina hay cientos de empresas pequeñas, medianas y grandes que tienen la grandeza de conocer su negocio y su gente, adaptarse y luchar contra la informalidad, sobrecarga impositiva, tipo de cambio atrasado, imposibilidad de despidos, sindicatos mal dirigidos y juicios laborales injustos. La Argentina es un país vulnerable a creer en ideas que ya fracasaron, pero entre todos podemos cambiarlas”, señaló el empresario.

Antes del cierre del encuentro, el presidente de ACDE, Gonzalo Tanoira, y el secretario general de la CGT, Héctor Daer, dialogaron sobre la mirada de empresarios y trabajadores para la Argentina pospandemia. “Empresarios y trabajadores tenemos que enfocarnos en encontrar caminos de sustentabilidad centrados en el desarrollo a través de tecnología aplicada. Queremos una Argentina con trabajo decente y formal para el bienestar de todos los que habitamos esta tierra”, dijo Daer. Y destacó: “Es fundamental generar una mirada de largo plazo que establezca garantías para el desarrollo exportador y el desarrollo social interno”. Y pidió al empresariado sostener las empresas con “los trabajadores adentro”.

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