“Estamos en modo pandemia sin pandemia”: la advertencia de codirector del Banco de la República tras la emergencia económica

El codirector del Emisor alertó que el gasto público avanza a un ritmo similar al de la crisis sanitaria, pese a no existir una emergencia de esa magnitud, y advirtió riesgos para el equilibrio fiscal del país

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El Banco de la República
El Banco de la República alerta sobre el acelerado ritmo de gasto público en Colombia pese a la ausencia de una crisis sanitaria - crédito Banco de la República

Las advertencias no llegaron desde la oposición ni desde un gremio empresarial, sino desde el propio banco central. En medio del debate por la nueva emergencia económica que impulsa el Gobierno, el Banco de la República dejó ver su preocupación por el estado de las finanzas públicas y el ritmo al que se está moviendo el gasto del Estado.

Aunque la entidad insistió en su carácter técnico, independiente y ajeno a disputas políticas, el mensaje fue directo. Mauricio Villamizar, codirector del Emisor, planteó dudas sobre el equilibrio fiscal del país y lanzó una frase que encendió la discusión: “Estamos casi como en modo pandemia sin estar en una pandemia”.

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La preocupación del banco central
La preocupación del banco central gira en torno al desbalance estructural entre ingresos y gastos fiscales en el país - crédito Joel González/Presidencia de la República

La comparación no es menor. Durante la emergencia sanitaria, el gobierno amplió de forma significativa el gasto para enfrentar una crisis sin precedentes. Hoy, según Villamizar, el país atraviesa un escenario distinto, pero con una dinámica fiscal que recuerda esos años excepcionales.

“Lo que sí nos importa a nosotros es que haya un balance entre ingresos y gastos fiscales. Personalmente siento que no se está logrando en muchos años. Hoy en día Colombia está gastando a un ritmo bastante acelerado y no está recaudando al ritmo que se requiere”, afirmó el codirector.

El pronunciamiento se produjo justo cuando el Ejecutivo avanza en un nuevo decreto de emergencia económica para atender las consecuencias de las lluvias atípicas que golpearon con fuerza, especialmente, al departamento de Córdoba. La intención es habilitar herramientas extraordinarias que permitan obtener recursos con mayor rapidez.

Mauricio Villamizar destacó que la
Mauricio Villamizar destacó que la falta de coherencia entre las políticas fiscal y monetaria complica la estabilidad económica de Colombia - crédito Banco de la República

Sin embargo, desde la óptica del banco central, el debate va más allá de la coyuntura climática. La preocupación se centra en el desbalance estructural entre lo que el Estado gasta y lo que efectivamente recauda. Cuando esa brecha se amplía, advierten, las tensiones macroeconómicas pueden aumentar.

Uno de los puntos clave mencionados por Villamizar es la coordinación entre política fiscal y política monetaria. La primera corresponde al Gobierno y define impuestos, gasto público y endeudamiento. La segunda está en manos del Banco de la República, que regula tasas de interés y liquidez para mantener la estabilidad de precios.

El problema surge cuando ambas rutas no van en la misma dirección. Si el Gobierno expande el gasto sin un respaldo suficiente en ingresos, puede generar presiones adicionales sobre la inflación o el endeudamiento. En ese escenario, el banco central se ve obligado a ajustar su política para compensar los desequilibrios.

El codirector recordó que el mandato del Emisor es actuar de manera contracíclica, enfriar la economía cuando hay presiones inflacionarias y estimularla en momentos de desaceleración. Esa tarea, explicó, se vuelve más compleja cuando no existe coherencia entre las decisiones fiscales y monetarias.

Las alarmas del Banco de
Las alarmas del Banco de la República, el gasto público acelerado y el fantasma del 'modo pandemia' inquietan a Colombia - crédito Luis Eduardo Noriega A./EFE

La frase sobre el “modo pandemia” resume esa inquietud. No implica que el país esté ante una crisis sanitaria, sino que el comportamiento del gasto público se asemeja al de un periodo excepcional, pese a que el contexto actual es distinto. Para el banco central, esa dinámica exige prudencia.

En términos prácticos, el debate se traduce en una pregunta de fondo, ¿cómo financiar nuevas necesidades sin comprometer la estabilidad macroeconómica? El Gobierno argumenta que la emergencia por las lluvias demanda respuestas inmediatas y recursos extraordinarios. El Banco de la República, por su parte, señaló la importancia de preservar el equilibrio fiscal.

El intercambio ocurre en un momento sensible para la economía colombiana, que aún enfrenta desafíos en materia de inflación, crecimiento y sostenibilidad de la deuda. Cualquier señal de desalineación entre las dos grandes palancas de la política económica puede influir en la confianza de inversionistas y mercados.