Violencia en Colombia: el segundo país con más homicidios de América del Sur, según la ONU

A pesar de este resultado alarmante, Colombia registró una caída en tasa de homicidios en 2022 con respecto al 2021, pues antes era el país de la región con más de estos casos

Compartir
Compartir articulo
Colombia es el segundo país del subcontinente con más homicidios - crédito Colprensa
Colombia es el segundo país del subcontinente con más homicidios - crédito Colprensa

Colombia, que tenía la tasa de homicidios más alta en Suramérica en 2021, experimentó una disminución en esta estadística en 2022, situándose en el segundo lugar. Sin embargo, la explicación de este resultado no solo estaría relacionado con una disminución de homicidios en el país, sino también con el aumento significativo de muertes violentas en Ecuador.

Según el Estudio Global sobre Homicidios de la ONU, publicado en Viena el 8 de diciembre de 2023, Colombia terminó el 2021 con una tasa de homicidios de 25,7 por cada 100.000 habitantes; pero en 2022 registró una cifra de 25,4 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel y en Google News.

Aunque el informe no profundiza en el caso colombiano, estudios anteriores de la ONU indicaron que la desmovilización de las FARC, que controlaban numerosas zonas cocaleras, generó un vacío que fue aprovechado por otros grupos criminales, contribuyendo al mantenimiento de la violencia.

El estudio resalta que la tasa de homicidios tiende a ser más alta en áreas donde grupos armados como las Farc y el ELN estuvieron activos históricamente. Colombia, a pesar de haber reducido su tasa, sigue siendo el país con el mayor número de cultivos de coca a nivel mundial, lo que alimenta la complejidad del panorama criminal.

Otro de los puntos que señala el estudio es que el género y la edad son indicadores de qué tan probable es ser víctimas de un homicidio: los hombres jóvenes muestran un riesgo más alto en comparación con otros grupos demográficos. En países con altas tasas de homicidios, como Brasil, Colombia, Jamaica y Nigeria, las víctimas son, sobre todo, hombres y superan significativamente a las víctimas mujeres.

Además, en esta región se ha evidenciado que las tasas de homicidios son muy disparejas. Por ejemplo, en 2021, la tasa más alta en América del Sur, la de Colombia, fue ocho veces mayor que la más baja, la de Bolivia.

Ecuador, por otro lado, se convirtió en 2022 en el país con la mayor tasa de homicidios de Sudamérica, con 27 muertes violentas por cada 100.000 habitantes, principalmente impulsado por la actividad delictiva vinculada al narcotráfico. El estudio revela que el 70% de los asesinatos en la región se cometen con armas de fuego, y la mitad de los homicidios están relacionados con el crimen organizado.

El 70% de los homicidios en Suramérica fueron con armas de fuego - crédito Jean Marc Herve Abelard/EFE
El 70% de los homicidios en Suramérica fueron con armas de fuego - crédito Jean Marc Herve Abelard/EFE

El análisis que hace la ONU sobre la violencia en Colombia

En Colombia, la pandemia del Covid-19 tuvo un impacto notable en las tendencias de homicidios a corto plazo. En sus inicios, las estrictas medidas de confinamiento, implementadas en marzo de 2020, llevaron a una marcada disminución en el número de víctimas de homicidio. En abril de 2020, se registró un descenso del 32% en comparación con el promedio del mismo mes durante el período de 2015 a 2019.

Sin embargo, esta reducción fue efímera ya que para junio el número mensual de víctimas volvió a los niveles previos a la pandemia. En consecuencia, Colombia cerró el año 2020 con 11.452 víctimas de homicidio, una ligera disminución de 300 víctimas respecto al año anterior. Luego, en 2021 hubo un aumento en este hecho: fueron 13.223 víctimas, representando un incremento del 15,5% frente a 2020.

Datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito (Unodc) indicó que los municipios con un alto número de infecciones por Covid-19 y una presencia significativa de grupos criminales organizados tuvieron un aumento en los homicidios durante los primeros cinco meses de la pandemia.

Disidencias de las Farc hacen presencia en zonas que históricamente han sido afectadas por el conflicto armado - crédito Sebastian Marmolejo/Europa Press
Disidencias de las Farc hacen presencia en zonas que históricamente han sido afectadas por el conflicto armado - crédito Sebastian Marmolejo/Europa Press

Los grupos criminales organizados demostraron ser adaptables durante la pandemia, ajustando sus operaciones para eludir las medidas de confinamiento. Además, las medidas de confinamiento proporcionaron a estos grupos la oportunidad de consolidar su control sobre territorios y comunidades.

Paralelamente, los feminicidios también experimentaron una disminución inicial durante la implementación de las medidas de confinamiento. La información recopilada por el Observatorio de Feminicidios Colombia mostró una disminución en estos casos en abril y mayo de 2020 (promedio mensual de 29), en comparación con el primer trimestre del año (promedio mensual de 42) y con el mismo periodo de 2019 (promedio mensual de 62). No obstante, la cantidad de feminicidios aumentó gradualmente durante el resto de la cuarentena.

Después de los cinco primeros meses de cuarentena, los feminicidios fueron en aumento en Colombia - crédito Télam
Después de los cinco primeros meses de cuarentena, los feminicidios fueron en aumento en Colombia - crédito Télam

También se observó un aumento en los asesinatos de líderes sociales y grupos vulnerables en 2020. A pesar de que las estrictas medidas de confinamiento inicialmente redujeron estos asesinatos, la continuación de la crisis de salud llevó a un deterioro de la seguridad en las zonas rurales y a un resurgimiento de los ataques.

En cuanto al departamento de Antioquia, un lugar que ha sido foco de este delito históricamente, continuó siendo escenario de operaciones activas de diversos grupos criminales.