Además de un motor monstruoso, el Tuatara tiene una aerodinámica notable. (SSC)
Además de un motor monstruoso, el Tuatara tiene una aerodinámica notable. (SSC)

Ser estadounidense, tener el apellido Shelby y no estar relacionado con el vértigo extremo arriba de un auto es como llamarse Skywalker y no saber usar el sable láser. Cuando en muchos lugares del planeta se vinculaba a Shelby con las chances de la película Ford Vs. Ferrari en los Premios Oscar, la empresa SSC North America, que significa Shelby Super Cars, anunció la salida de la línea de montaje de la primera de las 100 unidades del modelo Tuatara, un hypercar con el que buscará quebrar el récord de velocidad en un auto de producción que, desde septiembre de 2019, le pertenece al Bugatti Chiron.

SSC North America es una compañía fundada en 1999 por Jerod Shelby. Y uno de los protagonistas del filme sobre la hazaña del Ford GT40 en las 24 Horas de Le Mans se llamaba Carroll Shelby. ¿Cuál fue el vínculo entre ellos? Una batalla legal que concluyó en 2012 por el uso del apellido relacionado con autos, en el cual Carroll se impuso y Jerod debió ceder, por lo que pasó a ser la sigla SSC sin dejar constancia en sus vehículos el sello de identidad familiar.

Tuatara es el nombre maorí de un reptil de Nueva Zelanda. (SSC)
Tuatara es el nombre maorí de un reptil de Nueva Zelanda. (SSC)

¿Parentesco entre Carroll y Jerod? Ninguno. Aunque increíblemente ambos estuvieron unidos por la misma pasión por la velocidad.

El Tuatara no es un auto que se desconociera ni una novedad rutilante, ya que había sido mostrado como prototipo, con formas muy similares a las que tiene en su versión final de producción, en 2011. Sucede que al ya haberse convertido en una realidad lo pone frente a la posibilidad tangible de ir por la plusmarca de Bugatti y recuperar un cetro que en su momento le perteneció a otro modelo de la misma marca, el Ultimate Aero TT.

Presentación del SSC Tuatara 2020

Aquel SSC había sido el primer auto de producción en superar la barrera de los 400 kilómetros por hora: en 2007 clavó el velocímetro en 413,83 km/h, con lo que desbancó el récord que desde 2005 estaba en poder del Koenigsegg CCR, un hypercar de origen sueco cuya marca iba a volver más tarde a adueñarse del título.

El reinado del Ultimate Aero TT se mantuvo hasta junio de 2010, cuando el Bugatti Veyron Super Sport destrozó el registro anterior al llegar a los 431,21 km/h. En febrero de 2014 fue el turno del Hennessey Venom GT, con 435,31 km/h. Y en 2017 apareció otro Koenigsegg, el Agera RS, para elevar la vara a 447,19 kilómetros por hora.

El primer récord de velocidad de SSC, con Ultimate Aero TT, en 2007.

Actualmente el umbral subió a un nivel de locura, orillando los 500 kilómetros. Fue el Bugatti Chiron en septiembre de 2019 que lo subió a 490,484 km/h con un prototipo especial de pre producción.

Ahora llega el Tuatara, cuyo nombre es una voz maorí que se refiere a una especie de reptil endémico de Nueva Zelanda. La línea del diseño de este deportivo sugiere cierto parecido a un animal de esas características.

La endemoniada marca lograda por el Bugatti Chiron.

El Tuatara, de acuerdo a lo manifestado por sus ingenieros, promete llegar a una máxima de 480 kilómetros por hora sin perder parámetros de estabilidad que el auto puede mostrar a una velocidad “terrestre”. De este modo, el fabricante, aunque no lo dice, estableció un piso elevadísimo en la búsqueda de superar el récord.

La compañía, que tiene su sede en la ciudad de Richland, en el estado de Washington (en el extremo Oeste de los Estados Unidos) hace emerger la versión de producción de este hypercar tras más de una década de diseño, ingeniería y desarrollo. Denominada SSC Tuatara 2020, la primera unidad de las 100 que se producirán debutó en el Salón del Automóvil de Filadelfia.

El proyecto había nacido en 2009 bajo el nombre en clave Exceed cuando el fundador y CEO de SSC North America, Jerod Shelby, comenzó a buscar un sucesor del SSC Ultimate Aero, que tenía el récord Guinness para el auto de producción más rápido del mundo entre los años 2007 a 2010.

El hypercar está construido mayormente en materiales livianos, entre ellos fibra de carbono. (SSC)
El hypercar está construido mayormente en materiales livianos, entre ellos fibra de carbono. (SSC)

La carrocería del Tuatara fue creada en colaboración con el diseñador automotriz Jason Castriota, un profesional reconocido en el mundo y con experiencia acumulada en Maserati y Ferrari. El objetivo fue crear un auto llamativo pero que resulte atemporal y también eficaz a alta velocidad.

Así lo explica el propio Castriota: “El paquete de aerodinámica resultante diferencia a los Tuatara de nuestros competidores. El auto no sólo cuenta con un coeficiente de resistencia de 0.279, sino que también mantiene un equilibrio aerodinámico idéntico de 100 mph (160 km/h) a más de 300 mph (480 km/h) lo que resulta en un vehículo increíblemente estable y predecible que infunde confianza absoluta al conductor.”

El motor, de ubicación central, puede desarrollar hasta 1750 caballos. (SSC)
El motor, de ubicación central, puede desarrollar hasta 1750 caballos. (SSC)

La estructura del Tuatara se basa en un monocasco de fibra de carbono que se diseñó las premisas de seguridad, duración, rendimiento y estética. Permite además contar con un interior ergonómico, también compuesto íntegramente de fibra de carbono que lo hace más liviano.

En ese sentido, no es casual la ligereza de los materiales utilizados, ya que la empresa está situada en un estado que es toda una referencia en lo que a innovación aeroespacial se refiere. Y así lo aprovechó SSC North America para colaborar con firmas de diseño aeroespacial y proveedores que podían proporcionar componentes de fibra de carbono que cumplen con los estrictos estándares aeroespaciales, todo con el objetivo de crear un hypercar con una potencia, velocidad y versatilidad sin precedentes.

En el interior sobresale el volante particular, con formas más cercanas al rectángulo que a un círculo. (SSC)
En el interior sobresale el volante particular, con formas más cercanas al rectángulo que a un círculo. (SSC)

Para el motor, los ingenieros de SSC Norteamérica comenzaron desde cero, diseñando un propulsor a medida en colaboración con Tom Nelson de Nelson Racing Engines. Desde un innovador sistema de admisión, hasta un diseño muy original, el Twin Turbo V8 supone toda una referencia en este tipo de propulsores. Tiene una potencia de 1.350 caballos de fuerza con nafta de 91 octanos o una cifra aún más elevada, 1.750 caballos con combustible E85, ambas a 8.800 rpm.

Resulta llamativo que todavía se mantengan los motores de combustión interna como los reyes de la velocidad, pese a que los impulsores eléctricos están acelerando cada vez más con una acumulación bestial de potencia, que llega hasta los 2000 caballos de potencia, tal como los tendrá el Lotus Evija 2020, el primer hypercar eléctrico de la marca británica cuya presentación está prevista para este año.

Para los cambios, el Tuatara recurre a una transmisión secuencial CIMA de siete velocidades, integrada con un sistema Automac AMT de última generación, que permite cambios de en menos de 100 milisegundos en modo pista. En efecto, este SSC incluye tres modos de conducción (Sport, Track, Lift) que permiten al conductor modificar la suspensión, altura de carrocería, dirección, cambio, y entrega de potencia.

El sistema de apertura de puertas facilita el acceso al interior tanto de conductor como al acompañante. Con solo pulsar un botón, las puertas, accionadas de forma hidráulica, se abren hacia arriba sin esfuerzo.

Según confirman desde la propia marca, SSC Norteamérica producirá cien unidades, todas fabricadas en la sede de la compañía en Richland, que se venderán a través de Manhattan Motorcars de Nueva York, el exclusivo concesionario Tuatara autorizado en el noreste de los Estados Unidos. Todavía no se dieron detalles del precio pero sí la empresa informó que estarán disponibles opciones de personalización de las más variadas.

Jerod Shelby había presentado el prototipo del Tuatara en 2011, un año después de que Bugatti quebrara la resistencia del Ultimate Aero TT. Ahora, al año siguiente de que el Chiron se quedara con el récord de velocidad, el empresario estadounidense puede mostrar cómo salen de producción los Tuatara definitivos. ¿Será una premonición?

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