Helga Schmid, Secretari General del Servicio Europeo de Acción Exterior en la Unión Europea (Delegación Unión Europea en Argentina/Juan Beverati)
Helga Schmid, Secretari General del Servicio Europeo de Acción Exterior en la Unión Europea (Delegación Unión Europea en Argentina/Juan Beverati)

La Unión Europea (UE) "no es neutral" en el conflicto entre el régimen de Nicolás Maduro y el presidente interino Juan Guaidó en Venezuela, aunque mantiene su compromiso por una solución diplomática, descartando sanciones económicos y una intervención militar, señaló el martes la Secretaria General del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Helga Schmid.

"Maduro no tiene ni tendrá la legitimidad, y el único órgano democrático es la Asamblea Nacional [elegida en 2015 y que proclamó este año presidente a Guaidó]", expresó la diplomática alemana, que coordina la política exterior de la UE y se encuentra en Buenos Aires, Argentina, para participar un seminario de embajadores del bloque en América.

"No creemos en las soluciones militares o las intervenciones, porque siempre implican un enorme sufrimiento humano. A través del Grupo Internacional de Contacto buscamos una solución diplomática, al igual que el Grupo de Lima", explicó en una conferencia de prensa en la residencia de la embajadora en Buenos Aires, mencionando a los dos grupos formados en un intento de encontrar una solución a la crisis venezolana por parte de la UE y los países de América, respectivamente.

Nicolás Maduro y Juan Guaidó (Reuters)
Nicolás Maduro y Juan Guaidó (Reuters)

Aunque la diplomática también destacó que existen misiones militares y civiles del bloque europeo en África y Medio Oriente, porque intentan utilizar la aceptación que tienen "como UE en muchos países, como fuerza para el bien, para manejar las crisis".

"Además tenemos el segundo presupuesto de Defensa del mundo y lo estamos aumentando. Estamos muy involucrados en negociaciones para evitar conflictos en todo el mundo", agregó.

El SSEA que dirige Schmid es un órgano creado en 2010, de acuerdo con disposiciones en el Tratado de Lisboa, con el objetivo de coordinar la política Exterior, de Defensa y Seguridad adoptada en conjunto por los 28 miembros de la UE, así como también su servicio diplomático. Trabaja de esta manera en asistencia directa con el Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, cargo ocupado actualmente con Federica Mogherini.

"El Grupo Internacional de Contacto no se armó como una herramienta de mediación, es un esfuerzo de nuestra parte para asegurar que la comunidad internacional esté tan unida como sea posible y se organizó para proveer ayuda a quienes sufren y para tratar un camino hacia adelante, que son las elecciones presidenciales" libres y legítimas, añadió, aunque destacando que sin embargo ha sido útil para "mantener un canal abierto".

Venezuela sufre una crisis social, económica y humanitaria sin precedentes. En la foto un grupo de hombres llenaban envases de plástico con agua de un arroyo sucio, su única fuente de líquido durante los días en que no les llega el suministro (Meridith Kohut/ The New York Times)
Venezuela sufre una crisis social, económica y humanitaria sin precedentes. En la foto un grupo de hombres llenaban envases de plástico con agua de un arroyo sucio, su única fuente de líquido durante los días en que no les llega el suministro (Meridith Kohut/ The New York Times)

Como representante de la UE, Schmid prefirió no referirse a la reciente decisión de Suiza, que no pertenece al bloque pero mantiene una relación muy cercana, de enviar a un nuevo embajador a Caracas, que presentó sus credenciales ante Maduro, de alguna manera legitimizando su Gobierno y estableciendo una neutralidad ante el conflicto, consistente con la histórica política exterior de ese país europeo. "Para la UE es muy importante tener una posición absolutamente unificada para sus 28 miembros. Esto no es siempre fácil, pero en este caso lo hemos logrado", resaltó.

Según se ha reportado en la prensa suiza, la llegada del embajador Didier Chassot es preparatoria para el momento en el que el país helvético asuma la protección de le embajada de Estados Unidos en Venezuela, luego de que estos dos países rompieran relaciones en enero, a pesar de que Berna ha impuesto sanciones específicas al régimen en línea con la UE.

Consultada por la posible aplicación de sanciones económicas más generales al país, Schmid resaltó que la UE no ejecuta estas medidas, y dice: "Porque no queremos dañar a la población", afectada por una crisis humanitaria sin precedentes.  "Para nosotros las sanciones no son nunca una herramienta en sí misma", agregó, recalcando que sí han impuestos sanciones específicas a la compra de equipos militares de parte de diferentes actores venezolanos implicados en la opresión.

La Unión Europea ha adoptado un rol clave en la crisis venezolana (Getty)
La Unión Europea ha adoptado un rol clave en la crisis venezolana (Getty)

La Secretaria General de SEAE consideró que la situación actual en Venezuela es "la peor crisis que ha afectado el continente" y está superando las fronteras, dificultando el proceso de paz en Colombia, en el cual el bloque europeo tuvo un rol activo, y afectando por su cercanía a las Antillas Neerlandesas, "frontera con la UE".

Irán y el estado del acuerdo nuclear

Alemania, el Reino Unido, Francia, China y Rusia, junto con la UE, siguen siendo partes firmantes del acuerdo nuclear de 2015 con Irán, que establece límites a su programa atómica a cambio del levantamiento de sanciones, del que Estados Unidos se retiró el año pasado.

Al respecto, Schmid aseguró que la intención de la UE es seguir siéndolo mientras Irán continúe cumpliendo con sus obligaciones, certificadas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). "Decidimos seguir adelante con el acuerdo", expresó. "Pero no es solo la UE, también hay compromisos de China y Rusia", agregó.

La diplomática alemana se refirió a la situación en Venezuela e Irán, dos de los principales focos de la política exterior de la UE (Delegación Unión Europea en Argentina/ Juan Beverati)
La diplomática alemana se refirió a la situación en Venezuela e Irán, dos de los principales focos de la política exterior de la UE (Delegación Unión Europea en Argentina/ Juan Beverati)

En las últimas semanas, Irán, que está sintiendo el peso de las sanciones reimpuestas por los Estados Unidos, cargó retóricamente contra la comunidad internacional. En primer lugar criticó a la Unión Europea por no concretar los mecanismos necesarios para seguir comerciando, algo que Bruselas había prometido en la forma del INSTEX, una herramienta financiera.

"Las sanciones de los Estados Unidos son extraterritoriales, así que afectan, por supuesto, nuestra capacidad de comerciar con Irán", justificó Schmid.

En segundo lugar, Teherán amenazó con superar los stocks permitidos por el acuerdo nuclear tanto de uranio levemente enriquecido como de agua pesada, un hecho que, de concretarse, sería una clara violación del pacto.

Al respecto, Schmid recalcó el peso de los monitoreos periódicos del OIEA, cuyos próximos resultados se publicarán a finales de mayo.

Reactor nuclear en Bushehr, Irán
Reactor nuclear en Bushehr, Irán

"Para nosotros lo que cuenta son los hechos, los anuncios por sí mismos no son una violación del acuerdo. En el próximo reporte del OIEA, si dice que Irán cumple el acuerdo, esto será para nosotros la medida de las cosas", consideró.

La relación con Argentina

De paso por la capital argentina, Schmid destacó la "muy buena relación" que la UE mantiene con el país sudamericano. "Piensan como nosotros y la relación no es solo comercial, es más amplia", aseguró.

También señaló que existe un "gran compromiso" de su lado por concluir estas negociaciones abiertas con el Mercosur, mercado común compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, "tan pronto como sea posible".

"No es un momento fácil para Argentina, pero estamos apoyando los esfuerzos de reforma que el país está llevando adelante", matizó, en referencia a la crisis económica que atraviesa el país y que lo llevará, según proyecciones de la OCDE, a registrar una caída del 1,8% de su PIB en 2019.

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