(Getty Images)
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Unas 1.400 aplicaciones comparten la ubicación exacta de los usuarios con 75 compañías que luego usan o venden esa información a empresas de publicidad o comercios. A esa conclusión llegó una extensa investigación realizada por el New York Times.

Se trata de aplicaciones que ofrecen datos deportivos, del tiempo u otra información, pero detrás de eso hay mucho más. Los usuarios habilitan la ubicación para recibir información personalizada pero al hacerlo no saben que también sus datos podrían ser puestos a disposición de terceros, o incluso vendidos con fines publicitarios. Al menos esto no se aclara en los términos y condiciones de uso de las plataformas. Y cuando hay alguna aclaración, suele ser vaga e imprecisa.

En el artículo, se menciona el caso de TheScore, una app deportiva que al pedir acceso a la ubicación, le dice al usuario que utilizará esa información para recomendar equipos locales y jugadores que son relevantes para él o ella. Pero no menciona que los datos recopilados serán también enviados a compañías de publicidad y de localización, tal como se corroboró en la investigación.

La app The Weather Channel, que pide acceder a la ubicación del usuario para dar un reporte personalizado, no mencionó que analizaba los datos para fondos de cobertura (hedge funds), un programa piloto que ya concluyó.

El rastreo de la ubicación permite conocer hábitos de consumo de los usuarios(Getty Images)
El rastreo de la ubicación permite conocer hábitos de consumo de los usuarios(Getty Images)

Unas 1.200 apps de Android y otras 200 de iOS habrían compartido la ubicación con esas 75 compañías, según un análisis de MightSignal, citado por el New York Times. Estos comercios habrían rastreado, con un nivel de precisión milimétrica, 200 millones de móviles en los Estados Unidos.

Una de las compañías más beneficiadas fue Reveal Mobile, de Carolina del Norte, que tenía códigos de recolección de ubicación en más de 500 de esas apps.

Los datos de ubicación ofrecen mucha información sobre el consumidor y es valiosa. Las ventas de publicidad orientada a la ubicación alcanzarán los 21 mil millones de dólares este año.

Las empresas dicen que no les interesan las identidades de los usuarios, sino evaluar patrones de comportamiento de los usuarios. Los datos que recogen las apps no están vinculadas a nombres y números de teléfono, sino a un ID único.

Sin embargo, quienes acceden a todos esos datos podrían, si quisieran, identificar una persona con ese ID. Basta con seguir el trayecto del teléfono para, por ejemplo, así ver en qué domicilio el usuario pasa diferentes momentos del día, y así poder inferir su domicilio o lugar de trabajo y terminar identificando la identidad de la persona.

La ubicación revela no sólo los hábitos de consumo, sino también detalles muy personales de la vida privada. Al rastrear la ubicación se podría saber, por ejemplo, si una persona asiste al hospital o visita un consultorio psiquiátrico. Toda esa información permite obtener un mapa detallado de cada uno de los movimientos del individuo.

Google y Facebook también recopilan la ubicación de sus usuarios. Aunque ellos aseguran que utilizan la información para personalizar sus servicios y que no venden esos datos a terceros.

Luego de que se pusiera la mira en la privacidad del usuario, los gigantes informáticos tomaron algunas medidas para limitar el rastreo de la ubicación.

En la última versión de Android, las apps que no están siendo utilizadas sólo pueden tomar la localización del usuario algunas veces por hora y no de manera contínua. Y en el caso de Apple, se les pide a las apps que quieran acceder a la ubicación del usuario que justifiquen los motivos en un mensaje.

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