
La ingestión de plástico por polluelos de pardela parda reduce sus posibilidades de sobrevivir hasta la adultez y regresar a reproducirse, según una investigación basada en 15 años de datos reunidos en la isla Lord Howe, de Australia.
De acuerdo con la publicación de Proceedings of the National Academy of Sciences, el estudio mostró por primera vez que la contaminación no solo afecta a animales de forma individual, sino que también puede modificar la evolución de toda una población.
PUBLICIDAD
El trabajo fue realizado por Jennifer Lavers, de la Universidad Charles Sturt y el Museo de Historia Natural, junto con Hannah Worthington, de la Universidad de St Andrews, y Alexander Bond, del Museo de Historia Natural.
La especie analizada fue la pardela parda, una de las colonias de animales más expuestas al plástico del planeta. Ese fenómeno ocurre porque los adultos confunden residuos flotantes con alimento y se los entregan a sus crías.
Un seguimiento a largo plazo

El equipo combinó registros de captura y recaptura con un modelo estadístico destinado a calcular la probabilidad de “reclutamiento”, es decir, la posibilidad de que un polluelo sobreviva durante sus años en el mar y vuelva más tarde a la isla para reproducirse.
PUBLICIDAD
Entre 2010 y 2024, capturaron aves jóvenes listas para abandonar el sitio de cría, midieron cuánto plástico habían ingerido con una técnica segura de lavado estomacal y, desde 2020, controlaron cuáles reaparecían como adultos reproductores.
Los polluelos que dejaron el nido sin desechos en el estómago tuvieron cerca de un 31% de probabilidad de regresar para reproducirse en el futuro y, a medida que aumentó la cantidad ingerida, esa posibilidad cayó de forma sostenida.
Con 0,5 gramos de desechos, la probabilidad de retorno bajó alrededor de un 12%. Con 2 gramos, esa opción se redujo cerca del 50%. A partir de ese nivel, la estimación descendió hasta valores cercanos a 0, lo que indica que las chances de volver a ver a esos ejemplares resultan mínimas.
PUBLICIDAD
Una amenaza menos visible

El estudio también planteó una advertencia sobre la forma en que suele evaluarse la salud de las colonias de aves marinas. Una de las métricas más usadas es el éxito de emancipación, que mide cuántos polluelos logran salir del sitio de cría con vida.
En la isla, ese indicador ronda el 60%, un nivel que en principio parece normal para este tipo de ave. El problema es que ese dato no refleja qué ocurre después, cuando los ejemplares pasan años en alta mar antes de regresar a reproducirse.
Muchas crías con grandes cantidades de plástico dejan la isla en un estado aparentemente aceptable, pero mueren en el océano antes de alcanzar la adultez reproductiva.
PUBLICIDAD
Por esa razón, los investigadores describieron que, aunque siguen vivas al abandonar el nido, casi no tienen chances estadísticas de volver.
La contaminación no solo afecta el estado físico inmediato del animal, sino que altera una etapa posterior y menos visible de su ciclo de vida, que resulta decisiva para sostener la población.
Un grupo en retroceso

El trabajo señaló que la población de esta especie ya se reducía cerca de un 1,3% por año desde hace al menos 2 décadas. En 2019, la colonia tenía alrededor de 22.600 parejas reproductoras.
Los autores explicaron que, al tratarse de aves longevas, la caída se mantuvo gradual hasta ahora, en parte porque la supervivencia de los adultos suele tener más peso en la evolución poblacional que el retorno de una sola generación de juveniles.
PUBLICIDAD
Aun así, advirtieron que una baja constante en el reclutamiento puede acumularse con el paso del tiempo. Si esa tendencia se suma a otras presiones sobre los adultos, el descenso podría acelerarse en los próximos años.
Trabajos previos de este mismo grupo ya habían documentado distintos problemas de salud en estas crías. En un primer estudio, publicado en ScienceDirect, los investigadores identificaron una enfermedad fibrótica denominada plasticosis.
En un segundo estudio, divulgado en Science Advances, describieron además signos compatibles con un deterioro severo del funcionamiento neurológico antes de que las crías abandonaran el nido.
El impacto en el mar

“Por primera vez, utilizando datos de 15 años de investigación, hemos podido demostrar que cuanto más plástico consumen las aves marinas cuando son polluelos, menos probabilidades tienen de regresar a la colonia y tener sus propias crías cuando sean adultas”, afirmó Alexander Bond.
PUBLICIDAD
A partir de estos resultados, los investigadores reclamaron ampliar las herramientas con las que se estudia a los ejemplares. Su propuesta apunta a mirar más allá del éxito de salida del nido y del conteo de adultos, y poner más atención en los años juveniles.
“Si bien lo hemos demostrado en las pardelas sable, todas las aves marinas se ven afectadas por los plásticos; simplemente no las estamos estudiando con la suficiente atención como para saberlo”, indicó el investigador.
La investigación añadió un dato de contexto amplio: cada año ingresan al ambiente alrededor de 50 millones de toneladas de residuos plásticos y gran parte de ese impacto recae sobre la fauna marina.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La Justicia de Teherán restringe más las libertades: advirtió que no tolerará la “desnudez” de las mujeres sin velo
El jefe judicial Naser Atabati convocó una reunión con fiscales y fuerzas de seguridad para reforzar el cumplimiento de las normas de vestimenta islámica

EN VIVO: El Vaticano pidió acompañar al papa León XIV con oraciones mientras se acerca la hora de la cirugía pulmonar
El cardenal Perolín, secretario de Estado de la Santa Sede, dio detalles de su diálogo con el máximo jefe de la Iglesia Católica a horas de intervención quirúrgica por un nódulo en un pulmón

El papa León XIV suspendió sus audiencias hasta el 20 de octubre debido a su intervención quirúrgica
El pontífice de 71 años ingresa este martes al Policlínico Gemelli para extraerse un nódulo pulmonar detectado a tiempo, mientras la Santa Sede estima un reposo de una semana antes de retomar su trabajo



