Viajaba hacia Nicaragua pero terminó en Japón tras un error de embarque

Una confusión en la puerta llevó a una travesía internacional con contratiempos y obligó a la aerolínea a ofrecer una compensación especial

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Un vuelo equivocado lo llevó
Un vuelo equivocado lo llevó al otro lado del mundo y lo obligó a afrontar noches extra de hotel, pérdida de equipaje y una disputa por la indemnización (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un insólito error de embarque provocó que un hombre, identificado como Víctor Calderón, que había planificado un viaje a Nicaragua, terminara cruzando el océano hasta Japón y enfrentara una odisea de 48 horas, múltiples gastos imprevistos y una controversia con la compañía aérea sobre la compensación económica.

El incidente, según informó Telemundo 52, dejó en evidencia brechas en los controles de embarque de United Airlines, e impulsó una revisión sobre sus protocolos de atención al pasajero. Después de tocar tierra en Nicaragua casi dos días más tarde de lo previsto, Calderón reclamó los perjuicios sufridos: no solo perdió tiempo, sino que pagó dos noches de hotel adicionales, ropa nueva y no pudo acceder a su maleta, que se encontraba en Houston mientras él seguía rumbo a Tokio.

El monto total de los gastos extra ascendió a $1.095 dólares, según los recibos presentados a la aerolínea y compartidos con Telemundo 52. En un primer momento, le ofrecieron 300 dólares en créditos de viaje, muy por debajo del costo total de su boleto original —$655 dólares— y de sus gastos posteriores.

El desvío inesperado al otro lado del planeta se produjo cuando Calderón voló desde Los Ángeles creyendo que haría escala en Houston, tal como indicaba su itinerario rumbo a Nicaragua.

Víctor Calderón había planificado un
Víctor Calderón había planificado un viaje a Nicaragua pero terminó cruzando el océano hasta Japón (Instagram: Telemundo52)

“Voy a Houston, con escala y finalmente a Nicaragua”, explicó Calderón a una azafata. La respuesta que recibió resultó desconcertante: “Aquí vamos para Japón, Tokio”, relató al medio Telemundo 52.

En ese momento ya llevaba seis horas volando, mucho más que el trayecto habitual entre Los Ángeles y Houston, que normalmente dura poco más de tres horas. El desconcierto entre la tripulación y el pasajero aumentó al no comprender cómo fue posible que el hombre abordara el vuelo incorrecto sin que nadie lo advirtiera durante el proceso de control y chequeo previo al embarque.

“El personal del vuelo se asustó y comenzó a averiguar qué había pasado”, contó Calderón. Al llegar a Japón, se vio obligado a esperar un nuevo vuelo de regreso a Los Ángeles y reiniciar su trayecto hacia Nicaragua, lo que le implicó una demora de 48 horas respecto a su plan inicial.

Además, la ausencia de su equipaje fue especialmente problemática, pues Calderón había dejado su medicina en la maleta que quedó en Houston. “Fue algo bien horrible, que no lo puedo ni explicar bien”, confesó al medio.

El caso expuso fallas en
El caso expuso fallas en los controles de embarque y abrió el debate sobre la responsabilidad de las aerolíneas ante errores que pueden desviar a un pasajero miles de kilómetros (Infobae Perú)

Asimismo, Calderón confirmó que la primera propuesta de la aerolínea fue de 300 dólares en créditos, lo que calificó como insuficiente. “Por lo menos reembolsarme el boleto sería lo justo. Por el error que ellos cometieron”, declaró.

“Ellos me dicen que yo tengo la culpa, pero les digo: ‘No estoy abordando un autobús o un taxi, estoy abordando un avión, donde tengo que hacer un chequeo, y tengo que estar dos horas antes. Eso es descuido de ustedes’”, contó. Tras presentar los comprobantes de sus gastos, United Airlines reconsideró su decisión y amplió la compensación a 1.000 dólares en créditos de viaje, acercándose al costo real que Calderón asumió por el error.

En un comunicado oficial, la compañía aérea incluyó una advertencia para sus pasajeros: “Siempre recomendamos a nuestros clientes que monitoreen los señalamientos en la puerta de abordaje y presten atención a los anuncios para asegurarse de que el avión que aborden vaya al destino correcto”.

El caso abrió interrogantes sobre los actuales sistemas de seguridad, control y chequeo en las aerolíneas. Situaciones como la de Calderón exponen la necesidad de mayor claridad y supervisión en cada etapa del proceso de embarque para evitar errores que pueden desencadenar trayectos accidentales de miles de kilómetros.