
“Puedo controlar que solo voy a pensar en cosas positivas. Me voy a asegurar de escuchar música antes de la carrera que me anime y me relaje”, declaró Kristen Faulkner a Forbes, quien brilló en los Juegos Olímpicos de París 2024 al obtener dos medallas de oro: una en la prueba de ruta y otra en persecución por equipos.
La estadounidense, además de atleta olímpica, es una líder empresarial que encontró en el estoicismo, una filosofía que promueve la aceptación de las circunstancias fuera de nuestro control, el enfoque en las acciones que dependen de uno mismo y el mantenimiento de la calma frente a la adversidad, la clave para manejar tanto la presión del deporte como los retos profesionales.
Esta disciplina filosófica, originada en la antigua Grecia, enseña a desarrollar la resiliencia emocional, actuar con virtud y adoptar una visión racional ante los desafíos, valores que Faulkner aplica tanto en el ciclismo como en su carrera empresarial.
Con una mentalidad estratégica, Faulkner se enfoca únicamente en lo que puede controlar: su actitud mental, alimentación, descanso y preparación. “En cada situación en la que me encuentro, hago una evaluación profunda de lo que puedo controlar y lo que no puedo controlar”, describió a Forbes. Este enfoque la ayudó a lidiar con factores externos como el clima o el rendimiento de sus rivales, al tiempo que trabajaba en lo que estaba bajo su influencia directa.
“Las multitudes y los Juegos Olímpicos son un entorno muy estimulante. Soy muy introvertida, por lo que me sobreestimulo con mucha facilidad”, afirmó. Para manejar la presión del público, Faulkner desarrolló estrategias simples pero efectivas, como escuchar música relajante antes de las competencias y limitar el contacto visual con la multitud justo antes de la salida. Este autocontrol le permitió mantener la calma en un entorno de alta presión como los Juegos Olímpicos.

La filosofía de Faulkner se alinea con estudios como el de la Harvard Business Review, que destaca cómo los líderes y deportistas de élite emplean principios estoicos para tomar decisiones bajo presión.
De la Bicicleta al Liderazgo Empresarial
Más allá de su éxito en el ciclismo, Kristen Faulkner se ha destacado en el mundo del capital de riesgo, un sector financiero enfocado en la inversión estratégica en startups y empresas emergentes con alto potencial de crecimiento. Con una formación académica y profesional en Harvard, Faulkner combina las lecciones aprendidas en el deporte con su experiencia empresarial, lo que la convierte en una líder capaz de resolver distintos problemas tanto en la pista como en los negocios.
Para Faulkner, el ciclismo es una fuente inagotable de lecciones aplicables al liderazgo empresarial. Según ella, el deporte le enseñó la importancia del trabajo en equipo, la planificación estratégica y la resiliencia frente a los contratiempos. “Hay una persona en el podio, pero para cada carrera, el director del equipo elige un líder del equipo. Todos tienen un papel que desempeñar en la carrera”, explicó a Forbes.

Esta reflexión, basada en su experiencia como atleta, es también una metáfora del funcionamiento ideal de los equipos en cualquier organización: cada integrante cumple un rol esencial para alcanzar los objetivos comunes.
En su trabajo en capital de riesgo, Faulkner aplica esta filosofía al evaluar oportunidades y liderar proyectos. Entiende que el éxito en los negocios no depende de un solo individuo, sino de la colaboración efectiva entre todas las partes involucradas. Según declaró, “Tienes que tener un sentido de camaradería y valores compartidos con tus compañeros de equipo”. Este principio la llevó a implementar prácticas como la definición conjunta de valores y metas, tanto en el deporte como en el ámbito laboral.

Un artículo de Bicycling destaca que líderes empresariales como Mike Gregoire, exdirector ejecutivo de CA Technologies, y Bill Demchak, presidente de PNC Financial Services, encuentran en el ciclismo una herramienta para desarrollar habilidades clave como la resistencia, la planificación y la adaptabilidad. Faulkner comparte esta perspectiva, añadiendo que del ciclismo aprendió a manejar la incertidumbre y a adaptarse con rapidez. “Lo más importante es esperar los contratiempos”, afirmó la atleta de 32 años a Forbes.
Faulkner también enfatizó la importancia de identificar fortalezas individuales y maximizar el potencial del equipo. Al igual que en el ciclismo, donde el líder del equipo no siempre es el más fuerte físicamente, en los negocios, el liderazgo efectivo depende de la capacidad de coordinar esfuerzos y sacar lo mejor de cada miembro. Esta habilidad le permitió destacar en un sector tan exigente como el capital de riesgo, donde las decisiones estratégicas y la visión a largo plazo son fundamentales.
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