Científicos hallaron una ola de calor marina en el oeste de EEUU: pondría en peligro la vida del salmón, las ballenas y leones marinos. (Foto: NOAA)
Científicos hallaron una ola de calor marina en el oeste de EEUU: pondría en peligro la vida del salmón, las ballenas y leones marinos. (Foto: NOAA)

Un grupo de investigadores de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) detectaron la presencia de una nueva ola de calor oceánica ubicada en las costas de Estados Unidos. Este fenómeno fue considerado por los especialistas como la segunda masa marina más grande en términos de área en el norte del Océano Pacífico en los últimos 40 años.

Esta nueva extensión de agua, inusualmente cálida, ha crecido rápidamente a lo largo de las costas que van desde Alaska hacia el sur hasta California. Los científicos clasificaron esta masa como "la segunda ola de calor marina más grande en términos de área en el norte del Océano Pacífico en los últimos 40 años", cuando se inició la recolección de datos sobre estos fenómenos. La primera masa cálida fue llamada 'The Blob'.

'The Blob' o 'La Mancha' apareció hace cinco años en las aguas del océano Pacífico. Afectó la supervivencia de los salmones jóvenes, las ballenas jorobadas se enredaron en las redes de pesca porque tuvieron que alimentarse más cerca de la costa, varamientos masivos de mamíferos marinos y aves marinas, así como la proliferación de algas tóxicas y el cierre de las pesquerías comerciales y recreativas, que costaron a California millones de dólares en pérdidas.

Fue causada por una cresta de alta presión atmosférica sobre el noreste del Océano Pacífico, que desvió las tormentas del área y redujo la mezcla oceánica que normalmente enfriaría el océano superior.

En respuesta, los pescadores, los administradores y otros han formado grupos de trabajo en California, Oregón y Washington.

‘The Blob’ o ‘La Mancha’ apareció hace cinco años en las aguas del océano Pacífico. (Foto: NOAA)
‘The Blob’ o ‘La Mancha’ apareció hace cinco años en las aguas del océano Pacífico. (Foto: NOAA)

"Este es un momento en el que todos necesitamos saber cómo está cambiando nuestro ecosistema marino y qué significa eso para aquellos de nosotros que vivimos a lo largo de la costa oeste", indicó Kristen Koch, directora del Centro de Ciencias Pesqueras del Suroeste, quien detalló que este estudio es para monitorear en tiempo real sobre los cambios ambientales.

Además desarrollaron un sistema para rastrear y medir olas de calor en el Océano Pacífico utilizando datos satelitales: "Ya, por sí solo, es uno de los eventos más importantes que hemos visto", mencionó Andrew Leising, científico investigador del Centro de Ciencias Pesqueras del Sudoeste de NOAA.

Los expertos explicaron que el agua fría brota de las profundidades del océano a lo largo de la costa, por lo que hasta ahora se ha mantenido la cálida extensión en alta mar, sin embargo, la corriente ascendente, impulsada por los vientos costeros, generalmente disminuye en el otoño.

"La ola de calor podría moverse hacia la costa y afectar las temperaturas costeras. Esto ya parece haber sucedido a lo largo de la costa de Washington", agregó Leising.

"Aprendimos con 'The Blob' y eventos similares en todo el mundo que lo que solía ser inesperado se está volviendo más común", dijo Cisco Werner, Director de Programas Científicos de la NOAA y Asesor Científico en Jefe.

"Continuaremos informando al público sobre cómo está evolucionando la ola de calor y lo que podríamos anticipar en función de la experiencia", alertó Werner.

La nueva ola de calor se asemeja a las primeras etapas de "La Mancha", que alcanzó su punto máximo a lo largo de 2014 y 2015 con temperaturas cercanas a los siete grados Fahrenheit por encima del promedio; mientras que la nueva ola de calor marina del noreste del Pacífico refleja los patrones climáticos actuales.

"Esto incluye una banda de alta presión que se extiende hacia el norte hasta el Mar de Bering y Alaska, que han sido inusualmente cálidos en los últimos años", dijo Nick Bond, un meteorólogo investigador del Instituto Conjunto para el estudio de la Atmósfera y el Océano en Seattle, una colaboración entre la universidad de Washington y NOAA.

"Definitivamente hay implicaciones preocupantes para el ecosistema", dijo Bond, a quien se le atribuye el nombre de "The Blob".