Dos escenas de discriminación explícita contra empleadas latinas en dos comercios de Estados Unidos
Dos escenas de discriminación explícita contra empleadas latinas en dos comercios de Estados Unidos

El hombre, de unos 60 años, entró a la hamburguesería ubicada en Houston, Texas, y se acercó al mostrador. Lo atendió María, una de las cajeras. A ella le mostró un cupón que, según él, lo hacía acreedor de una hamburguesa gratis, y solicitó que se la dieran.

Cuando la empleada se negó, el cliente estalló. "¡Vas a ser despedida!", le gritó. Luego de preguntarle su nombre, pasó del maltrato genérico a la xenofobia: "Adiós, María. Te voy a comprar un boleto de regreso a México".

La escena fue registrada por una comensal indignada y se viralizó a comienzos de la semana. Diez días antes, se había producido una situación bastante parecida en un restaurante de Manhattan. El protagonista fue el abogado Aaron Schlossberg, que no toleró escuchar a una mesera pronunciando palabras en otro idioma.

"Tu personal está hablando en español a los clientes cuando debieran estar hablando en inglés. Esto es Estados Unidos", le dijo iracundo al encargado del local, mientras una mujer lo filmaba con su celular. "Si tienen las agallas de venir aquí y vivir de mi dinero, porque yo pago por su seguridad social, pago por su capacidad para estar aquí, lo menos que pueden hacer es hablar inglés", exclamó Schlossberg.

Si estos fueran episodios aislados, no habría que preocuparse demasiado. En todas partes del mundo hay personas intolerantes. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta que el 78% de los latinos que viven en Estados Unidos dicen que su comunidad es discriminada, esos casos cobran otra relevancia.

Las actitudes y acciones hostiles contra los latinos se han vuelto más visibles y corrientes

"No estoy seguro de que la discriminación haya empeorado. Pero las actitudes y acciones hostiles contra los latinos se han vuelto ciertamente más visibles y corrientes", dijo a Infobae el politólogo Vladimir E. Medenica, investigador de la Universidad de Chicago.

"Hemos visto tanto a particulares como a agentes gubernamentales, en lugares como Nueva York, Montana y otros, acosando a gente por el solo hecho de hablar en español. Ciudadanos estadounidenses han sido detenidos por el ICE (Servicio de Inmigración)".

Una comunidad cada vez más importante

Según datos de la Oficina del Censo de los Estados Unidos, hay 57,5 millones de latinos viviendo en el país. Es la minoría étnica más numerosa y está en aumento: creció 2% en los últimos dos años y se espera que en 2060 sean 119 millones. Actualmente representan el 17,8% de la población estadounidense y se estima que llegarían al 28,6% en los próximos 50 años.

El 34,2% de los hispanos son inmigrantes y el 65,8% nacieron en territorio norteamericano. Sin diferenciar entre extranjeros y nativos, el 63,2% son de origen mexicano. El 9,5% son de Puerto Rico, el 3,8% de El Salvador, el 3.9% de Cuba, el 3.3% de República Dominicana, y el 2.5% de Guatemala.

Algunos números permiten dimensionar el tipo de inserción que tienen en la sociedad. Por ejemplo, sólo el 9,2% votó en las últimas elecciones presidenciales. Como contrapartida, 1,2 millones de latinos forman o han formado parte de las Fuerzas Armadas.

Hay discriminación en varias circunstancias de la vida, en las calles, en otros lugares públicos y en el trabajo

En enero pasado se conoció un dato alentador: el desempleo entre los miembros de esta comunidad llegó a su mínimo histórico, 4,7%, tras varios años de descenso sostenido. No obstante, un 19,4% está por debajo de la línea de pobreza y el 16% carece de seguro médico.

"La discriminación hacia los latinos, como hacia los afroamericanos, es preponderante en diferentes ámbitos e industrias —dijo Medenica—. Si se miran medidas como el ingreso, la riqueza, la propiedad, la salud y la educación, se encuentran diferencias desproporcionadas entre los distintos grupos raciales. Los blancos cosechan la mayor parte de los beneficios, y los latinos y los afroamericanos están en el fondo".

Las caras de la discriminación

El ámbito donde más discriminados se sienten los latinos es el laboral. El 33% sufrió algún tipo de hostigamiento buscando trabajo, según una encuesta nacional realizada el año pasado por la red de medios NPR, la Robert Wood Johnson Foundation y la Harvard T.H. Chan School of Public Health. Un 32% se sintió segregado por el salario percibido y por la falta de oportunidades de ascenso.

"En mis investigaciones encontré que las leyes de Inglés Oficial (están vigentes en 32 estados y obligan a usar sólo el idioma inglés en todos los asuntos públicos) están correlacionadas con inexplicables brechas salariales para los inmigrantes. Además, descubrí que 287 políticas que permiten a las fuerzas de seguridad actuar como agentes migratorios llevan a lo mismo. Creo que esa brecha de ingresos existe por la discriminación que hay contra los inmigrantes, particularmente contra los latinos", explicó a Infobae Danielle Drory, doctora en leyes y economía de la Universidad de Vanderbilt.

El 31% de los consultados en la encuesta dijo haber sentido discriminación tratando de alquilar o de comprar una casa. Un 27% manifestó haber sido víctima de xenofobia interactuando con la Policía, un 20% yendo al médico y un 19% en la universidad.

"Hay discriminación en varias circunstancias de la vida, en las calles, en otros lugares públicos y en el trabajo. También en la política, como se ve en la supresión del voto latino por parte del Partido Republicano, especialmente en el Sudoeste, como en Texas, donde la mitad de los niños que nacen son hispanos. Rara vez son elegidos para ocupar los principales cargos políticos en cualquiera de los partidos", dijo a Infobae el sociólogo Joe Feagin, especialista en estudios raciales y étnicos de la Universidad de Texas A&M.

Los más discriminados son los de complexión negra, como los afrocubanos, por ejemplo, que son incluso segregados por otros hispanos

Cuando se les pregunta por las diferentes manifestaciones de rechazo que padecen, el 37% del total de los hispanos menciona los murmullos. Entre los nativos, la proporción sube a 49%, pero baja a 25% entre los inmigrantes. El dato parece paradójico, ya que serían más discriminados los latinos nacidos en Estados Unidos que los extranjeros. Una hipótesis posible es que, en promedio, llevan muchos más años viviendo en el país, razón por la cual tuvieron mayores oportunidades de enfrentarse al racismo.

La segunda expresión de rechazo son los comentarios ofensivos, destacados por el 33% de los encuestados. El 15% señaló otro tipo de desprecio: enfrentarse con personas que actúan con miedo ante ellos, como si fueran peligrosos. La proporción trepa a 24% entre los nativos y cae a sólo 5% entre los inmigrantes.

Ronald E. Hall, profesor de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Estatal de Michigan, sostuvo que no todos los miembros de la comunidad están igualmente expuestos. "Las percepciones de los latinos siguen las líneas del color de piel. Los más discriminados son los de complexión negra, como los afrocubanos, por ejemplo, que son incluso segregados por otros hispanos", afirmó en diálogo con Infobae.

Razones del rechazo a los latinos

"No hay una sola explicación de las actitudes negativas hacia los latinos en Estados Unidos —dijo Medenica—. Algunas personas, como los miembros del Ku Klux Klan y de otros grupos supremacistas, creen simplemente que son inferiores a los blancos. Pero habitualmente hay gente que cree en estereotipos groseramente equivocados acerca de los latinos, como que son haraganes, poco educados y con bajas calificaciones. Esas imágenes están exacerbadas por una historia y por políticas de las que muchos no son conscientes o prefieren ignorar".

Cuando se les pregunta a los hispanos por qué creen que hay discriminación contra ellos, el 47% dice que es por los prejuicios que tienen los individuos. Pero un 37% acusa a las leyes y a las políticas públicas, y un 14% a ambos componentes por igual. Si bien no existen hoy normas de segregación, como había contra los afroamericanos en algunos estados hace 50 años, lo que muchos ven es que hay un trato diferencial por parte de las instituciones estatales y de algunos de sus agentes.

"No creo que el racismo contra los latinos haya empeorado últimamente, pero su percepción de estar siendo discriminados sí está en aumento. Es un fenómeno alimentado, al menos en parte, por la creciente retórica política antiinmigrantes, y la desafortunada tendencia de asociar a los latinos con los inmigrantes", dijo a Infobae Wendy D. Roth, profesora de sociología en la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver, Canadá.

Muchos estadounidenses se sienten amenazados por el cambio demográfico y cultural que implica el crecimiento de los inmigrantes

Que gran parte de los hispanos hayan sido víctimas de alguna forma de discriminación a lo largo de su vida no significa que la mayoría de los estadounidenses sean racistas. Está claro. Sobre todo en las grandes ciudades, que son cosmopolitas, prima un ambiente de respeto hacia la diversidad étnica.

Es una porción minoritaria de la sociedad norteamericana la que tiene diversos grados de xenofobia, de rechazo a todo lo que consideran diferente de lo que —en su cabeza— es la esencia étnica y cultural de Estados Unidos. Esa actitud se vuelve especialmente violenta en la medida en que el país acrecienta su perfil pluriétnico y multicultural, lo cual pone en riesgo la preservación de esa identidad originaria que quieren defender.

"Muchos estadounidenses se sienten amenazados por el cambio demográfico y cultural que implica el crecimiento de los inmigrantes y de la población no blanca —continuó Roth—. No pasa sólo con los latinos, pero ellos conforman el mayor grupo migrante. Se habla mucho de que Estados Unidos va a ser una nación de minorías étnicas en menos de 50 años, y eso asusta a las personas que han tenido una posición privilegiada en el pasado, temerosas de que su grupo pierda estatus político y cultural".

Si las tensiones raciales están en aumento es, en gran medida, porque esa mezcla de prejuicios y temores, que ya estaba presente en la mente de muchos, empezó a ser activada políticamente. El tema irrumpió con fuerza en la campaña electoral de 2016 y continúa en el centro de la escena, principalmente por la línea dura que promueve el gobierno de Trump con la inmigración, a la cual considera responsable de una supuesta decadencia del país.

"Algunos investigadores están hablando del 'efecto Trump'. La exposición a su retórica ofensiva hace que algunas personas puedan empezar a decir cosas ofensivas. Cuando el Presidente llama violadores a los mexicanos o se refiere a los inmigrantes como animales, y no recibe ningún tipo de sanción, es más probable que los individuos se expresen de manera discriminatoria. Estamos viendo cada vez más eso", concluyó Medenica.

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