Corredor Norte de Bogotá: seis medidas urgentes para mejorar la movilidad

Los problemas más apremiantes son la falta de vías alternas, la carencia de autoridades o señalización y la accidentalidad en la vía

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Entre las acciones a corto y largo plazo están la de generar horarios laborales para diversificar las frecuencias de viaje, y consolidar el Regiotram del Norte. (Alcaldía de Bogotá)
Entre las acciones a corto y largo plazo están la de generar horarios laborales para diversificar las frecuencias de viaje, y consolidar el Regiotram del Norte. (Alcaldía de Bogotá)

En estos momentos hay dos problemas sobre los cuales la ciudadanía bogotana más está demandando respuestas urgentes: el de la movilidad y el de la seguridad.

Con relación a esta última, el distrito puso a rodar todo un plan orientado a mitigar la inseguridad a través de un principio de coadyuvancia entre la Policía y la ciudadanía, pero frente al tráfico capitalino no hay soluciones aparentes.

Con más de 500 frentes de obra profundamente disruptivos, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, ha hecho un llamado a la paciencia, pero la realidad es que la congestión, sobre todo en las vías arteriales de entrada y salida de la ciudad, son un verdadero dolor de cabeza.

Es bien sabido que el grueso de la congestión de Bogotá es resultado de un atraso, de dos décadas, del desarrollo de infraestructura vial y precisamente por eso la troncal alimentadora del Metro por la 68, es una verdadera apuesta de descongestión.

Pero en el entretanto, porque se tienen que contemplar planes a corto plazo, ¿cómo aligerar la congestión vial?

Pues bien, el Comité Promovilidad del Corredor Norte, del que hace parte Probogotá Región, la Universidad de la Sabana y la Asociación de Empresarios de la Sabana (Aesabana), emitieron este jueves primero de diciembre seis recomendaciones de corto y largo plazo, para hacer más eficiente la movilidad por el corredor norte que conecta al norte de la capital colombiana con los municipios aledaños.

Se trató del estudio titulado ‘Corredor Norte: gestión ciudadana para la movilidad eficiente del corredor norte de Bogotá’, que compila el ejercicio de cocreación entre el sector público y privado para proponer acciones que propendan por la eficiencia de la movilidad en las vías locales y regionales que confluyen desde la calle 170 de la ciudad de Bogotá hasta el acceso a los municipios de Sabana Centro: la avenida Perimetral de Oriente, la avenida carrera Séptima, la carrera Novena, la autopista Norte, la avenida Boyacá, la Vía Suba-Cota y Devisab.

Este fue un estudio y unas recomendaciones que se basaron en una encuesta que arrojó que las situaciones que mayor incidencia tienen en los problemas de movilidad son la falta de vías alternas (16%), la falta de autoridades o señalización (14%) y la accidentalidad en la vía (13%).

1. Generar horarios laborales

Aunque el 88 % de las empresas cuentan con rutas y servicios de transporte para sus empleados, el transporte público (32 %) y el carro particular (30 %) son los modos más usados por los colaboradores de las empresas de la Sabana, el 35 % de los encuestados está de acuerdo con establecer horarios diferenciados para empresas de la región y otro 44% lo está con horarios diferenciados para rutas escolares.

Por tal motivo se resaltó, entre otras cosas, la necesidad de generar estrategias como compartir vehículos en empresas, universidad y colegios a partir de un desarrollo tecnológico de coordinación y medición, realizar un plan estratégico de segmentación de la Autopista Norte en carriles diferenciados de acuerdo con el destino.

2. Mejorar las conmutaciones

Ahora, de acuerdo con la encuesta de movilidad 2019, las conmutaciones entre Bogotá y los municipios de Sabana Centro (Chía, Cota, Tenjo, Tabio, Cajicá, Sopó, Tocancipá, Zipaquirá, Gachancipá, Nemocón y Cogua) corresponden a más de 91.573 viajes diarios, siendo la ruta Chía – Bogotá – Chía, la que más viajes concentra.

Además, en la Sabana Centro, a raíz de la pandemia, decreció el uso del transporte público un 14,5 %. En cambio, se incrementó el uso del carro particular y moto 3,9 % y de bicicleta 7,2 %, circunstancia que impuso nuevos retos a las administraciones locales para incentivar el uso del transporte público y adecuar las ciudades con la ciclo infraestructura necesaria para la movilidad activa.

Por lo mismo, es imperativo hacer rutas de seguimiento e incidencia en las vías alternativas de conexión regional para el corredor norte (extensión de la Carrera novena, avenida Boyacá, avenida. Borde Norte, avenida Suba-Cota), así como al mantenimiento y rehabilitación del corredor norte y a la estructuración de proyectos de movilidad regional.

“La ejecución de intervenciones multiescalares y con diferentes plazos en el Corredor Norte es responsabilidad de todos: organizaciones ciudadanas, universidades, empresarios y las entidades públicas, debemos asumir las acciones sobre la movilidad del corredor como algo propio y urgente. Todos los actores suman y todas las acciones cuentan”, precisó Carolina Castillo, presidenta de Probogotá Región.

3. Pavimentación y parqueo en vía

El Comité Corredor Norte considera que a estas acciones de largo y mediano plazo, se les debe sumar los planes de corto plazo, bajo costo y alto impacto, como por ejemplo: regular el parqueo en vía, pavimentar secciones en mal estado de la malla vial arterial.

4. Mejorar el transporte masivo

Una cuarta recomendación estuvo relacionada con la optimización de las rutas del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), mejorar la infraestructura del transporte público con localización de paraderos y señalización. Este, vale referirlo, es uno de los aspectos que los partidarios de la consolidación de la Región Metropolitana Bogotá & Cundinamarca resaltaron, pues la integración de un sistema de transportes optimizaría los viajes entre la capital y los municipios aledaños en forma significativa.

A este respecto también se sugirió la necesidad de habilitar carriles de Transmilenio aprovechando las vías férreas y la extensión de las rutas hasta Chía, y readecuar provisionalmente las vías rurales existentes en el norte y sus pasos sobre el río Bogotá.

5. Atención de incidentes

En quinto lugar, también a corto y mediano plazo, este estudio resaltó la necesidad de darle una atención ágil a los incidentes, la poda de árboles en el tramo vial, y la habilitación de carriles provisionales.

El Comité logró acompañar a las entidades encargadas para que llevaran a cabo acciones como reparación y pavimentación de huecos en la Autopista Norte, mantenimiento de la vegetación y poda de árboles, ruta de apoyo a emergencias, campañas de ornato en el separador y la optimización de la atención en la vía a partir de la calle 202.

6. Materializar el Regiotram del Norte

Finalmente, el Regiotram del Norte se presenta como una apuesta a la movilidad sostenible y multimodal, no obstante aún no se han resuelto las soluciones urbanas que mitiguen la cicatriz que generará a su paso por los centros urbanos.

También es necesario atender la necesidad manifiesta de Chía y Cota de tener una conexión directa entre sí a través de Bogotá, diferente a la Devisab. También, se debería plantear la continuidad parcial o total de las calles de la pieza Arrayanes, Guaymaral, Polo y otras.

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