Se entregó Luis Alfredo Ramos, exsenador y exgobernador, para terminar de pagar su condena por parapolítica

La Corte Suprema de Justicia había dejado en firme su condena en abril pasado, además de prohibir que cumpla la sentencia en prisión domiciliaria

Condenan a Luis Alfredo Ramos por parapolítica
Condenan a Luis Alfredo Ramos por parapolítica

El expresidente del Senado y exgobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos se presentó este martes 5 de julio en la estación de policía del municipio de El Retiro (Antioquia), para terminar de pagar su condena por parapolítica dentro de un centro penitenciario.

En abril pasado, la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia ratificó en segunda instancia la pena de 95 meses de prisión, con una multa de 7.749 salarios mínimos legales vigentes y una inhabilidad para ejercer cargos públicos por 95 meses más, que le impuso la Sala Especial de Primera Instancia de ese tribunal por sus vínculos probados con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), grupo con el que dialogó entre 2001 y 2007.

Por el mismo caso, Ramos había recibido una medida de aseguramiento en centro carcelario en 2013, cuando estaba en el sonajero para ser precandidato presidencial del recién fundado partido Centro Democrático. En 2016, después de varios años en la cárcel, la justicia decidió liberarlo y llevó su proceso en libertad.

La Corte Suprema de Justicia, bajo la ponencia del magistrado Ariel Augusto Torres, confirmó que el exgobernador entabló alianzas con los hermanos Vicente y Carlos Castaño para lograr la victoria electoral en el departamento. De esta forma, Ramos habría promocionado y perpetuado la actividad criminal de las AUC.

Los bloques Metro y Centauros de ese grupo delincuencial entregaron dinero y apoyo político a la campaña de Ramos. El dinero fue ofrecido a cambio de que les ayudara a pasar desapercibidas sus acciones al margen de la ley ante las autoridades. Incluso, según el testimonio de Iván Roberto Duque, alias Ernesto Baez, había una relación de amistad entre los cabecillas y el político.

Con Ernesto Baez también hubo acercamientos, según lo confirmado por la Corte Suprema. A pesar de que Ramos dijo que se sostuvo una reunión en 2004 en el marco de la Ley de Justicia y Paz, el paramilitar aseveró que la misma se llevó a cabo en 2005 y ocurrió en una finca de Hugo Albeiro Quintero, también condenado por el mismo delito.

Como si fuera poco, el tribunal pudo constatar que la reunión tuvo lugar en horas de la noche, en un lugar no autorizado por el Gobierno nacional y entre los amigos y allegados de Vicente Castaño, todas estas condiciones altamente sospechosas.

“Para la Sala, los hechos demostrados sobre el origen y objeto de la reunión, la escogencia del procesado para asistir a la misma, dada su condición de Congresista amigo de las AUC y los señalamientos de integrantes de las autodefensas sobre apoyos previos, así como su cercanía con algunos dirigentes de la organización al margen de la ley, confluyen para estructurar la asociación para delinquir”, aseguró la Corte.

Finalmente, la Corte Suprema concluyó que no se encuentra duda frente a los acuerdos que Ramos hizo con los jefes paramilitares para recibir apoyo económico y político en su época como senador y exgobernador.

Ramos ha apelado la sentencia, pero la decisión de abril pasado no se puede controvertir bajo ningún recurso. Cuando se emitió, dijo que recibía el fallo injustocon profunda indignación y con enorme dolor” a través de su cuenta de Twitter.

El exalcalde señaló que el alto tribunal no tiene “prueba alguna” y se basó en “testimonios de reconocidos falsos testigos”. Además, hizo énfasis en que las conclusiones emitidas en el fallo lo condenan “por quien soy y no por mis actos”, agregó.

“He padecido, junto a mi familia, la persecución y la infamia durante los últimos doce años”, manifestó el exmandatario y aseguró que seguirá luchando “con la frente en alto” para defender su inocencia en todos los escenarios nacionales e internacionales.

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