ICBF se pronuncia sobre la aberrante denuncia de abuso en un jardín infantil de Medellín

La denuncia se hizo la semana pasada por parte de los padre de los menores, al menos 14 niños y niñas fueron víctimas

EFE/Bienvenido Velasco
EFE/Bienvenido Velasco

Luego de que se diera a conocer el caso de abuso sexual por parte de uno de los cuidadores de los centros de atención de Medellín, en donde en los últimos meses, 14 menores fueron víctimas, el Instituto Nacional de Medicina Legal reveló un informe en el que se demostró que, de enero a mayo de 2021, se han denunciado 52 casos de violencia sexual contra menores custodiados por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, de ellos, 40 casos son mujeres y 12 son hombres.

Razón por la que muchas iniciativas y organizaciones se pronunciaron frente a la critica situación y condenaron el hecho. Entre esas se pronunció Isabel Cuadros, directora ejecutiva de la Asociación Afecto contra el maltrato infantil, quien aseguró que varios de los funcionarios que están a cargo del cuidado de los niños en los jardines no tienen los conocimientos necesarios para hacerlo.

Hay dos puntos fundamentales en el país que no se están cumpliendo, yo no creo que las personas que están cuidando a los niños o educando a los niños, tengan el entrenamiento debido, eso no es exactamente cierto, por otro lado, en todos los lugares donde hay niños, tienen que tener códigos de conducta, para que prevengan este tipo de cosas, lo primero que tenemos que hacer es que estos no puede ocurrir en un sitio donde los niños deben estar protegidos”, aseguró Cuadros a La W.

Frente a este tema y para la misma emisora, se pronunció la subdirectora general del ICBF, Liliana Pulido, quien comentó que los agentes educativos conocen las rutas de atención en situaciones de abuso y deben aplicarlas.

Los agentes educativos, profesores y que trabajan con niños entre 2 y 5 años conocen el procedimiento en caso de que existan alertas que indiquen signos de abuso sexual”, aseguró la funcionaria y agregó los pasos que deben seguir en estos casos: “una vez se identifican los signos, que las personas que trabajan con niños los conocen y los sabes, deben avisar al Caivas, que son los centro de atención de violencia sexual, ahí cualquier entidad como el ICBF, la Fiscalía, entre otros, puede recibir la denuncia y se inicia la investigación, exámenes psicológicos, exámenes médicos y una vez se compruebe se lanza la alerta fucsia o la alerta blanca”, puntualizó.

Frente a la investigación, señaló que no tiene información porque no es competencia de la entidad, pero que están haciendo acompañamiento a la Fiscalía. Además, junto a otras entidades están creando lineamientos para que este caso no vuelva a suceder.

“Ayer mismo hicimos una reunión con UNICEF para establecer unos lineamientos que ellos manejan para que estos casos no se repitan. Además, con el Gobierno Nacional venimos trabajando en una iniciativa para proteger a los niños de nuestro país”, contó Liliana Pulido.

En cuanto a las denuncias presentadas por los padres de familia, sobre el no haber sido escuchados ni ellos ni los menores que fueron victimas, reconoció una falla tanto en el sistema como en el procedimiento, y señaló que no existe justificación alguna para lo que sucedió en el jardín.

A los niños hay que creerles, los menores hicieron las alertas, pero no les creyeron. Allí fallaron los agentes educativos del jardín”, comentó la mujer.

Ante esta situación la funcionaría comentó que en general el sistema falló, desde el jardín infantil por el mal funcionamiento, pues el sujeto acusado de abuso tenía acceso a los niños pese a que su trabajo estaba enfocado a la manipulación de los alimentos, hasta el Caivas que no transmitió la primera denuncia que se hizo el 20 de junio, y el sistema de salud que no informó al ICBF inmediatamente se le hizo revisión a una de las mejores de edad.


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