Dolorosa reconstrucción: así fueron las últimas horas de Rogino Livingston, el héroe fallecido en Providencia tras el huracán Iota

Su esposa Judith Mc’lean habló con Revista Semana sobre lo que sucedió cuando uno de los huracanes más potentes que haya tocado tierra colombiana pasó por encima de la isla de Providencia arrasando con todo.

La familia Livingston McClean llora la muerte de Romano Livingston Henry, primera víctima mortal del huracán Iota en Providencia - Colombia. Foto: Captura de pantalla de Noticias Caracol.
La familia Livingston McClean llora la muerte de Romano Livingston Henry, primera víctima mortal del huracán Iota en Providencia - Colombia. Foto: Captura de pantalla de Noticias Caracol.

El ojo del huracán Iota estuvo por encima de una pequeña isla colombiana de apenas 5.000 pobladores. Con casas que en su mayoría estaban hechas de madera y latas, los habitantes de Providencia se salvaron de milagro ante la fuerza de los vientos que superaban los 200 km por hora en la madrugada del lunes, 16 de noviembre.

Por horas la isla turística quedó incomunicada, no se sabía nada, ni de su gente ni del desastre que dejó el fenómeno natural y que horas más tarde sería la portada de los principales medios de comunicación de Colombia. Iota arrasó con cada edificación de Providencia pero para la sorpresa de muchos, el total de fallecidos fue de un hombre, Rogino Livingston. No fue la única víctima mortal de Iota, también murió Vicent Archibold pero en la isla de Santa Catalina.

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En Revista Semana, la esposa de Rogino contó lo que pasó en las últimas horas de vida de este hombre que enfrentó al huracán capaz de tumbar edificios con tal de proteger a su familia.

“Él era muy especial, no lo puedo explicar. Era alguien que no se puede describir porque era noble, atento. Superpapá, superabuelo y superhijo”, le dijo Judith Mc’lean al medio de comunicación.

En medio del desespero por escapar de los fuertes vientos que tumbaba de a poco la casa de este familia, Livingston decidió que lo mejor que podían hacer para sobrevivir era ir al refugio que se había establecido en Providencia horas antes de empezar la tormenta, pero cambió de opinión y le dijo a su familia que lo mejor era resguardarse en la iglesia.

La familia de este hombre le contó a Semana que una el agua empezó a bajar y los vientos se debilitaban, un tío se asomó y vio unas botas amarillas debajo de los escombros.

A damaged house is seen after the passing of Storm Iota, in Providencia, Colombia November 19, 2020. Picture taken November 19, 2020. REUTERS/Javier Andres Rojas
A damaged house is seen after the passing of Storm Iota, in Providencia, Colombia November 19, 2020. Picture taken November 19, 2020. REUTERS/Javier Andres Rojas

“Sasha, una de las hijas de Rogino, comenzó a gritar porque sabía que eran del color que usaba su padre. El cuerpo del hombre de 47 años, conocido en el sector de Casa Baja como Fuentes o Puerto Pipí, quedó debajo de una de las paredes de la iglesia”, detalló la revista.

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En la entrevista, la viuda de Rogino contó que ese día él no quería ir a trabajar y prefirió ayudar a prepararse para la llegada de Iota. “Él dijo que iba a cuidar a la familia y lo hizo. Cuidó a todos los que estaban en el albergue (…) Traspasó a todos desde la casa hasta el albergue. Salvó la vida de todo el mundo y no pudo salvar su vida porque dijeron que se devolvió por una maleta, y ahí fue cuando pasó, perdió su vida”, dijo la mujer.

Ese lunes en horas de la tarde cuando Judith intentaba llegar a lo que quedaba de su casa se encontró con la triste escena de su hija llorando la muerte de su padre. “Ahí fue cuando supe lo que había pasado”, le contó a Semana.

“No me cabe en la cabeza”: habitantes de Providencia denuncian saqueo de casas

Además del desastre que dejó el huracán Iota el pasado fin de semana, con casi toda la isla de Providencia destruida y con pérdidas millonarias que llevó al Gobierno colombiano a declarar una situación de emergencia, algunos habitantes y sobrevivientes han denunciado otro drama: robos de lo que queda de las casas.

Naeeth Novaglia, de 32 años, recoge algunos escombros de su vivienda que fue destruida por el paso de la Tormenta Iota, en Providencia, Colombia, 19 noviembre del 2020. REUTERS/Javier Andres Rojas
Naeeth Novaglia, de 32 años, recoge algunos escombros de su vivienda que fue destruida por el paso de la Tormenta Iota, en Providencia, Colombia, 19 noviembre del 2020. REUTERS/Javier Andres Rojas

Según el testimonio de Diego Flórez, habitante de Providencia, que recogió Noticias Caracol, a muchos como él les ha tocado mantenerse despiertos por varias noches para evitar que los saqueen. Incluso, los isleños se quejaron de que en Providencia muchas personas criticaron en su momento a los pobladores de Tasajera, Magdalena, donde un camión con gasolina se volcó y luego explotó mientras algunos habitantes del sector robaban gasolina. Consideran increíble que sucediera lo mismo en la isla. “No me cabe en la cabeza, la gente llevándose neveras, televisores, aires acondicionados, ¿para qué? si esto es un desastre”, y agregó que no quedó nada en pie.


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