
Tras cuatro años de silencioso pero árduo trabajo en el desierto rojo de Marte, el robot InSight de la NASA parece haber llegado al fin de sus operaciones.
El equipo de la agencia espacial estadounidense sabía que los niveles de energía del explorador habían demostrado significativas disminuciones en los últimos meses debido al polvo que recubre sus paneles solares.
Este domingo, InSight no respondió a las comunicaciones desde la Tierra, lo que inclina a los científicos a pensar que el mensaje recibido dos días antes habría sido el último.
“Se asume que InSight puede haber llegado al final de sus operaciones”, dijeron a última hora del lunes y agregaron que “se desconoce qué provocó el cambio en su energía”.

No obstante, el equipo seguirá intentando conectar.
A su vez, este lunes InSight envió la que posiblemente sea su última foto desde Marte. La NASA compartió la imágen en Twitter junto con un mensaje en nombre del robot.
“Mi batería está realmente baja, es posible que esta sea la última imagen que pueda enviar. No se preocupen por mí: mi tiempo aquí ha sido productivo y sereno. Si puedo, mantendré comunicación con mi equipo de la misión, pero pronto me quedaré sin señal. Gracias por estar conmigo”, escribió la agencia.

InSight lleva años en el espacio. Aterrizó en Marte en 2018, después de seis meses y medio de viaje espacial y 480 millones de kilómetros recorridos. La sonda de la NASA se posó en noviembre de ese año en la llanura marciana de Elysium, permitiendo por primera vez que la humanidad pegue su oreja al suelo del planeta.
Gracias a su larga estancia allí, se convirtió en la primera nave espacial en documentar un marsismo -es decir, un sismo de Marte-. Incluso, detectó más de 1.300 de ellos -incluidos varios causados por impactos de meteoroides- gracias a su sismómetro de fabricación francesa.
El terremoto más reciente detectado por InSight fue a principios de este año e hizo temblar el suelo durante, por lo menos, seis horas, indicó la NASA.
Los temblores son demasiado silenciosos para ser captados por el oído humano pero gracias al Experimento Sísmico para Estructura Interior (SEIS), el dispositivo pudo enviar a la Tierra fragmentos de audio de ellos.

Por otro lado, la semana pasada, los científicos revelaron que el robot consiguió otro hito y captó un remolino de polvo marciano en imágenes y sonido. En un golpe de suerte, la columna de polvo giratorio sopló directamente sobre el módulo de aterrizaje en 2021, cuando su micrófono estaba encendido.
Sin embargo, el otro instrumento y pieza principal del módulo, sólo encontró problemas.
Se trata de un dispositivo de excavación alemán cuya función es medir la temperatura al interior de Marte. Éste nunca llegó a profundizar más de medio metro, muy por debajo de los cinco previstos por la agencia. Es por ello que la NASA lo dio por muerto hace casi dos años.
De todas formas, aún hay dos exploradores activos de la NASA en Marte. Ellos son Curiosity, que recorre la superficie desde 2012, y Perseverance, que llegó a principios del año pasado.
(Con información de The Associated Press)
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