
Dinamarca sacrificará alrededor de 15 millones de visiones criados en su territorio a causa de una mutación de COVID-19 que ya habría pasado a 12 personas, anunció el miércoles la primera ministra Mette Frederiksen. La mutación “podría representar un riesgo de que futuras vacunas [contra el coronavirus] no funcionen como lo previsto”, declaró la mandataria.
Pero, ¿por qué hay un vínculo entre la enfermedad y el animal? En un podcast especial de la CNN, Coronavirus: Hechos vs. Ficción, el doctor Elmer Huerta, prestigioso oncólogo peruano, médico y comunicador radicado en Estados Unidos, examinó los alegatos daneses, lo que dicen los científicos y por qué una posible mutación a causa de los visones podría suponer un peligro para la vacuna.
“La vaga explicación que dio la primera ministra de Dinamarca, y luego el ministro de Salud de ese país, fue que el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19, había sufrido cierta mutación en los visones. La misma impedía una adecuada respuesta del sistema de defensa humano, y que podría ser una amenaza mundial porque podría interferir con la eficacia de una futura vacuna. La comunidad científica está extremadamente frustrada por lo que califican como una falta de transparencia de las autoridades danesas, que no han dado absolutamente ninguna información científica al respecto”, aseveró Huerta.
Los casos de COVID-19 en visones

Primero, recordemos que el visón es un mamífero pequeño, y el centro de una industria que usa su piel para la confección de prendas de lujo y produce aceite para la industria de cosméticos. Los países más activos en esa industria son China, Dinamarca, Polonia, Países Bajos, Estados Unidos y España.
También es importante saber que los visones y sus parientes, los hurones, son fácilmente infectados con virus y bacterias. Por lo que se les usa mucho como animales de experimentación en los laboratorios.
El hecho es que el 23 y 25 de abril se reportaron los primeros brotes de infección por el nuevo coronavirus en visones de dos criaderos en Países Bajos. Visones que habrían sido infectados por sus criadores.
En junio, la infección se había extendido ya a criaderos en España, Países Bajos y Dinamarca. Y en agosto, la infección llegó a Estados Unidos, obligando al sacrificio de cientos de miles de visones en esos países.
La noticia causa preocupación la primera semana de noviembre, cuando el Gobierno de Dinamarca ordena el sacrificio de 17 millones de visones luego de que el virus SARS-CoV-2 de los visones infectara a seres humanos, habiéndose documentado al menos 214 casos en Dinamarca.
Eso hizo que el 7 de noviembre, el Reino Unido prohibiera la entrada de ciudadanos daneses al país. Además, los ciudadanos británicos que regresen al Reino Unido deberán guardar una cuarentena de 14 días, sin excepciones. Entonces, dada la seriedad de la situación y la enorme magnitud de las decisiones que se están tomando, ¿cuál es la verdad científica acerca de las mutaciones que ha sufrido el nuevo coronavirus en los visones?

“Hasta este momento no hay detalles científicos acerca del significado de estas mutaciones del nuevo coronavirus en los visones. Lo que se sabe es que los seres humanos pueden contagiar a los visones, los visones se contagian entre sí, y que estos a su vez son capaces de contagiar a seres humanos”, advirtió el especialista.
“Eso es muy preocupante porque es en ese intercambio que se pueden producir mutaciones que puedan poner en peligro la efectividad de las vacunas y la efectividad de los anticuerpos monoclonales que se están desarrollando para tratar la infección. Por último, si los visones fueran capaces de contagiar a otros animales, se estarían creando grandes reservorios animales del virus, lo cual dificultaría enormemente el control del virus”, finalizó Huerta.
“El visón es, obviamente, una especie permisiva para el virus, pero en el proceso se seleccionan ciertas mutaciones, que siempre están presentes en algún nivel, ya que esa forma del virus funciona mejor en las células del visón en comparación con las humanas”, dijo el profesor Ian Jones, virólogo de la Universidad de Reading al Daily Mail.
De acuerdo con el experto las mutaciones de la proteína de pico que produjo la cepa del virus que viene del visón “podría evadir la respuesta inmune generada a las vacunas actualmente en desarrollo y formar COVID-19-2”. “Hay muchas razones por las que esto no sucedería fácilmente, pero es una posibilidad formal que es la razón por la que se ha producido el sacrificio masivo. Es de esperar una deriva genética en el virus y casos como este necesitan un seguimiento, pero mi evaluación del riesgo sería que esto es actualmente solo una amenaza de bajo nivel”, dijo.
SEGUÍ LEYENDO:
Últimas Noticias
Por qué El Niño podría aumentar el nivel del mar en todo el mundo, según un estudio
Un análisis científico identificó mecanismos que explican el incremento abrupto de la superficie oceánica durante episodios intensos del fenómeno

Una cena de 100 millones de años: cómo el estómago de un ictiosaurio cambió lo conocido sobre los depredadores de Eromanga
El fósil “BOB”, hallado en Queensland, preservó restos de un pterosaurio en su cavidad digestiva y marcas compatibles con un ataque del Kronosaurus, una combinación de evidencias sin precedentes en el registro paleontológico

Un fósil perdido en el Ártico revela cómo era la vida en la región hace 240 millones de años
El hallazgo de un antiguo ejemplar en la isla de Bjørnøya permitió a científicos reconstruir las características y el entorno de una especie acuática gigante del Triásico, considerada clave para entender la evolución

¿Puede el cambio climático aumentar la frecuencia e intensidad de los terremotos? Las respuestas científicas
Estudios muestran que los fenómenos ambientales extremos alteran la estabilidad de la corteza terrestre y pueden favorecer la aparición de temblores en distintas regiones

El secreto cromático del tigre: por qué, pese a ser reconocible por los humanos, su camuflaje es ideal en la selva
La Universidad de Bristol publicó una investigación que corrige una lectura extendida sobre ese fenómeno y replantea por qué los depredadores no necesitan parecerse al entorno para volverse invisibles para sus presas

