El debate sobre las mutaciones del COVID-19: del temor por más contagios, al alivio por la menor letalidad

Científicos en todo el mundo intentan decodificar los alcances de las más de 75.000 secuencias genéticas que ha generado el SARS-CoV-2 desde que emergió en enero en China

vingrassia@infobae.com
Las mutaciones del SARS-CoV-2 conocido como nuevo coronavirus se replican cada día en cada huésped - REUTERS.
Las mutaciones del SARS-CoV-2 conocido como nuevo coronavirus se replican cada día en cada huésped - REUTERS.

Se requiere mucha más investigación sobre el impacto de las mutaciones en el nuevo coronavirus”, anunció ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS) en medio de la polémica por el rebrote del nuevo coronavirus en Europa y Asia en los últimos días.

La doctora Maria Van Kerkhove, epidemióloga de la OMS explicó una reunión informativa en Ginebra que la entidad sanitaria mundial formó un grupo especial de trabajo para identificar las mutaciones que genera el SARS-CoV-2 y están estudiando cómo se puede entender de mejor forma qué implican las mutaciones y cómo se comportan”.

Y es que más de 23 millones de personas se han contagiado con el coronavirus a nivel global y se registran casi 800.000 fallecimientos por la enfermedad COVID-19 que genera.

La pandemia por COVID-19 ha generado una demanda inusitada en los sistemas de salud mundiales. REUTERS/Carlos Jasso
La pandemia por COVID-19 ha generado una demanda inusitada en los sistemas de salud mundiales. REUTERS/Carlos Jasso

Si aparece un artículo anunciando que hay una nueva mutación, esto puede asustar, pero estos cambios en los virus ocurren todo el tiempo. Hemos visto cambios en esta mutación del virus llamada G614, que es algo que ha circulado desde febrero, y es la cepa que predomina en Europa y América del Norte, y ahora ha regresado a Asia”, explicó la experta y destacó que lo imperativo es seguir monitoreando el virus para entender sus cambios y determinar cuáles mutaciones son importantes o lo hacen comportarse de manera diferente.

Según datos de la OMS, hasta el momento hay más de 75.000 secuencias genéticas detectadas del coronavirus en países de todo el mundo. Y la buena noticia es que ya están disponibles a los científicos para generar una respuesta en modo vacuna para hacer frente a la cepa circulante.

De esta forma, la especialista intentó brindar un poco de calma tras recientes estudios que apuntan a que una variante del coronavirus estaría causando más infecciones en el sudeste asiático: la cepa llamada G614 se descubrió en un foco de 45 casos en Malasia. Mientras que Filipinas detectó la misma cepa entre muestras aleatorias de COVID-19 en la ciudad más grande de su región capital.

Científicos de todo el mundo buscan en una vacuna la solución a la pandemia desatada - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo
Científicos de todo el mundo buscan en una vacuna la solución a la pandemia desatada - REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Y es que un estudio llevado adelante por las Universidades Sheffield y Duke y el Laboratorio Nacional de Los Alamos, estableció en abril que la cepa D614G es dominante y que determinó que la mutación hacía que el virus fuera “más transmisible”. Los investigadores llaman a la nueva mutación G614, y muestran que ha reemplazado casi por completo a la primera versión que se extendió en Europa y los Estados Unidos, llamada D614.

“Nuestros datos de seguimiento global muestran que la variante G614 se ha extendido más rápido que D614”, escribieron en su informe la bióloga Bette Korber del Laboratorio Nacional de Los Alamos y sus colegas.

Pero dicha afirmación despertó críticas porque el equipo no había demostrado que la mutación en sí fuera la causa de que fuera dominante, tal vez la versión del virus se benefició de otros factores o del azar. “No hay evidencia de la epidemiología de que la mutación sea considerablemente más infecciosa que otras cepas”, contestó de manera enfática el doctor Benjamin Cowling, jefe de epidemiología y bioestadística de la Universidad de Hong Kong. “Se identifica más comúnmente ahora que en el pasado, lo que sugiere que podría tener algún tipo de ventaja competitiva sobre otras cepas de COVID-19”, apuntó.

El nuevo coronavirus ha mutado desde su aparición en enero - (IRF)/Handout via REUTERS.
El nuevo coronavirus ha mutado desde su aparición en enero - (IRF)/Handout via REUTERS.

Esta mutación se propaga más rápidamente. “Pero no se asocia con un mayor riesgo de muerte, explicó el profesor Nick Loman, de la Universidad de Birmingham, que forma parte del Consorcio de Genómica COVID-19, y es uno de los expertos que ha descripto esta mutación, conocida como D614G. La idea que resulta de su estudio publicado en la revista Cell indicaría que los virus que contenían la mutación de tipo G parecían formar grupos de casos más rápido, que los virus con la mutación D.

Según el especialista, “los hallazgos se producen después de que los científicos analizaron más de 40.000 genomas en el Reino Unido y descubrieron que D614G aumenta principalmente la transmisibilidad en casos humanos”. “No vimos ninguna asociación significativa con la supervivencia y la duración de las estadías en el hospital con esta mutación; no creemos que esta mutación sea importante para cambiar la virulencia. El efecto parece estar en la transmisibilidad”, concluye.

Lawrence Young, profesor de oncología médica en la Universidad de Warwick del Reino Unido, que no participó en el estudio, aseguró que “el trabajo actual sugiere que si bien la variante G614 puede ser más infecciosa, no es más patógena. Existe la esperanza de que a medida que la infección por el SARS-CoV-2 se propague, el virus podría volverse menos patógeno”.

La comunidad médica se ha visto desbordada por los enfermos por COVID-19 - REUTERS/Athit Perawongmetha/File Photo
La comunidad médica se ha visto desbordada por los enfermos por COVID-19 - REUTERS/Athit Perawongmetha/File Photo

La mutación podría tener “una mayor posibilidad de transmisión, pero todavía no tenemos suficiente evidencia sólida para decir que eso sucederá”, dijo el lunes la subsecretaria de Salud de Filipinas, María Rosario Vergeire, en una rueda de prensa virtual.

El doctor Paul Tambyah, consultor senior de la Universidad Nacional de Singapur y presidente electo de la Sociedad Internacional de Enfermedades Infecciosas, dijo que la evidencia sugiere que la proliferación de la mutación D614G en algunas partes del mundo ha coincidido con una caída en las tasas de muerte, lo que sugiere que es menos letal.

“Quizás sea bueno tener un virus que sea más infeccioso, pero también es menos mortal”, dijo Tambyah y recordó que la mayoría de los virus tienden a volverse menos virulentos a medida que mutan. “Al virus le interesa infectar a más personas, pero no matarlas porque el virus depende del huésped para alimentarse y refugiarse. Pero tales mutaciones probablemente no cambiarían el virus lo suficiente como para hacer que las posibles vacunas sean menos efectivas”, agregó el experto.

“Las variantes son casi idénticas y no cambiaron áreas que nuestro sistema inmunológico normalmente reconoce, por lo que no debería haber ninguna diferencia para las vacunas que se están desarrollando”, dijo Maurer-Stroh, director de la Agencia de Ciencia y Tecnología de Singapur.

En una entrevista a la revista científica JAMA, el director del Instituto de Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos también intentó bajar los decibeles del tema mutación: “Parece que el virus se replica mejor y puede ser más transmisible, pero todavía estamos en la etapa de tratar de confirmarlo. Hay muy buenos genetistas de virus trabajando en ello”.

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