El régimen de Cuba comunicó este jueves la excarcelación anticipada de 2.010 presos políticos como un “gesto humanitario” vinculado a la Semana Santa. La noticia, presentada por la televisión estatal, representa la mayor liberación anunciada por la dictadura de la isla en más de una década.
Sin embargo, la falta de transparencia sobre los beneficiarios y los criterios de selección, así como la exclusión explícita de delitos habitualmente imputados a opositores, generó una reacción de desconfianza entre familiares de presos, activistas y analistas.
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El mensaje oficial señaló que el indulto fue aprobado por las autoridades del Partido Comunista como una medida “humanitaria y soberana”, pero no incluyó una lista de nombres ni detalles sobre los cargos por los que fueron condenados los beneficiados. El texto subrayó que los indultados cumplieron una parte sustancial de sus penas y mantuvieron buena conducta, y que se consideró su estado de salud. Entre los seleccionados hay jóvenes, mujeres, adultos mayores y ciudadanos extranjeros o residentes en el exterior.
El propio anuncio oficial especificó que quedaron excluidos del beneficio quienes cumplen condena por delitos como agresión sexual, asesinato, homicidio, tráfico de drogas, corrupción de menores, hurtos violentos, delitos contra la autoridad o reincidencia.
La categoría “delitos contra la autoridad” incluye figuras como desacato, atentado y resistencia, imputaciones habituales contra manifestantes y opositores. Organizaciones y fuentes consultadas por Infobae consideran que esta exclusión reduce de manera drástica el alcance real de la medida para los presos políticos.
“No se hagan ilusiones”
Una fuente de Infobae, en un mensaje dirigido a familiares de detenidos, advirtió sobre las limitaciones del anuncio: “Tengan en cuenta que en el propio anuncio está la trampa porque han dicho que no van a indultar a nadie que tenga delitos contra la autoridad. Eso ya excluye a los más usuales entre los presos políticos”.
La fuente insistió en que “no se hagan ilusiones porque estos criminales han excluido a la mayoría de los presos políticos”, y pidió cautela para evitar frustraciones emocionales en las familias.
“Si se llevan la sorpresa, maravilloso, lo celebraremos. Pero cuidado, no se ilusionen porque eso luego les va a afectar a su esperanza y a su ánimo”, advirtió.
La desconfianza se alimenta por antecedentes inmediatos. El pasado 12 de marzo, las autoridades cubanas anunciaron la liberación de 51 prisioneros como señal de “buena voluntad” hacia el Vaticano, que actúa como mediador entre La Habana y Washington. Sin embargo, hasta el momento fueron excarcelados solamente 26.






