Corea del Sur ampliará el área de su unidad naval contra la piratería para aproximarse al estrecho de Ormuz

Imagen RL4SRROJQRG4BJNWD2IPCBAWAE
Guardar

El Gobierno de Corea del Sur ha decidido ampliar la zona de misión de la Unidad Cheonghae --desplegada en el golfo de Adén para combatir la piratería-- hacia el sur de Omán, aproximando sus operaciones al estrecho de Ormuz, y enviar activos adicionales que incluyen un avión de patrulla marítima P-8A Poseidon y equipos de desminado.

La propuesta para extender el despliegue, que contempla elevar el contingente militar de 320 a 395 efectivos, ampliará el radio operativo de la unidad al doble hasta situarlo a unos 650 kilómetros del estrecho de Ormuz, según ha informado este jueves la agencia surcoreana de noticias Yonhap.

PUBLICIDAD

El Ministerio de Defensa surcoreano ha precisado que el plan se presentará la próxima semana para su aprobación en la Asamblea Nacional y busca dar respuesta al incremento de la piratería en la zona, así como preparar eventuales operaciones de limpieza de minas tras el fin del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

Las autoridades del país asiático han subrayado que la misión mantendrá su principio de no intervención directa en hostilidades bélicas ni en incursiones en aguas territoriales iraníes, preservando una estructura de mando independiente. Asimismo, los nuevos medios desplegados, que tendrán su base en Yibuti, estarán enfocados en garantizar la libertad de navegación y salvaguardar a los buques mercantes en una ruta estratégica por la que transita más del 70% de las importaciones surcoreanas de crudo.

PUBLICIDAD

DECISIÓN QUE LLEGA TRAS LOS REPROCHES DE WASHINGTON

El anuncio de Seúl llega tras las presiones de Washington y los reproches del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien en agosto recriminó públicamente al Gobierno surcoreano no respaldar la ofensiva conjunta con Israel contra Irán.

En este sentido, el país asiático confirmó que estaba estudiando diversas opciones militares de apoyo a la libertad de navegación en el estrecho, justificando que las contribuciones militares no pasan únicamente por fuerzas de combate, al tiempo que descartó discrepancias con Washington.

Por su parte, Irán adviritó a Corea del Sur de "graves consecuencias" si efectúa un despliegue militar en la zona, asegurando que sería interpretado como "un apoyo directo a los responsables de la agresión" estadounidense.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, instó a Seúl a no ceder ante la "intimidación" de Washington y acusó a la Administración estadounidense de intentar que la comunidad internacional "pague la factura" del caos y las interrupciones al comercio marítimo provocados por una guerra "ilegal y brutal" iniciada por el propio país norteamericano el pasado 28 de febrero.