Mourinho antepone el Real Madrid a los sentimientos

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Madrid, 31 oct (EFE).- El desarrollo de la temporada ha obligado a Jose Mourinho a dar más o menos protagonismo a sus jugadores por las circunstancias, algo que el técnico portugués ha reconocido que le "duele", porque no le gusta "crear malas sensaciones a jugadores". Sin embargo, el luso tiene claro que el equipo es más importante que los sentimientos.

"Me duele, a mí no me gusta crear malas sensaciones a jugadores, me gusta crearles buenas sensaciones. Cuando construyes una plantilla con una base de dos jugadores por posición y después haces jugar un tercero, es algo que no me gusta, me hace daño, me deja triste. Después hay cosas que son más importantes que estos 'feelings', que es lo que es mejor para el equipo en un determinado momento", declaró, en la rueda de prensa previa al encuentro ante el Racing.

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El entrenador del Real Madrid se refirió específicamente al caso de los laterales derechos, ya que Trent y el recién fichado Denzel Dumfries han quedado relegados al banquillo después de la recolocación de Fede Valverde. Este cambio empezó como una gestión de partido durante los 90 minutos y se convirtió poco a poco en una decisión consciente que se realizaba desde el planteamiento.

"Yo he pensado que lo mejor era cambiar el centro del campo, meter a Fede como lateral más ofensivo que los otros, pensando en el equipo y menos en los jugadores. He tenido una buena aceptación por parte de Trent y de Dumfries cuando hemos explicado que es una decisión por el equipo y no contra los jugadores", comenzó.

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Sin embargo, las circunstancias de la temporada siguen mandando. Valverde terminó tocado el 'Clásico' contra el Barcelona y no ha entrenado con el grupo en toda la semana. "Al final van a jugar todos. Mañana Fede no inicia el partido, será uno de los otros quien vaya a jugar, en el partido de Barcelona por circunstancias acabó por jugar Dumfries y también Trent, no pienso que Trent o Dumfries vayan a pedir ningún tipo de salida", resumió el entrenador.

El otro caso con futbolista con menos protagonismo de lo esperado, en su caso por sanción, es el de Vinícius. El brasileño fue expulsado ante el Villarreal en el primer partido después del parón de selecciones y su sanción consistió en cuatro partidos, dos por la roja y dos por las protestas posteriores. Los cumple en LaLiga, mientras que 'Mou' le sigue demostrando su confianza en la Liga de Campeones, a pesar de que solo lleva dos goles y dos asistencias este curso.

"No pienso en la situación individual de Vinícius. La situación de Vinícius es facilísima, no juega campeonato [doméstico], juega en 'Champions', y lo quiero, lo quiero mucho, quiero que termine rápido esta sanción porque lo necesito. No te estoy diciendo que vaya a jugar de titular, pero tampoco te estoy diciendo que es un problema para mí, es un gran jugador más que vamos a tener en una plantilla muy buena", elogió a su jugador.

Como ha insistido en varias ocasiones esta temporada, Mourinho no es "cabezón". Prioriza el equipo sobre lo individual y está abierto a mejorar. Lo ha hecho en el doble pivote, en el que ha probado siete combinaciones diferentes en 13 encuentros.

No tiene una pareja clara, pero parece que sí ha dado con la idea: "La sensación de que el equipo es mejor cuando tengo en el centro del campo jugadores de características diferentes, ok, es una cuestión de principios, pero la situación de decir titulares no es lo que estoy pensando".

"Veo un grupo que trabaja para ser un grupo de los jugadores que juegan, de los que están fuera. No tengo un once tipo. Existe un modelo de juego, cómo presionas, defiendes en bloque bajo, construyes con un equipo que te presiona, te espera. Tú cambias dos, tres, cuatro jugadores y no pasa nada", añadió.

"Esta cosa de decir de memoria el once de un equipo como se hacía hace muchos años atrás es muy difícil en el fútbol de hoy. Por eso es muy difícil decir un once tipo. La dificultad de la temporada, con tantos partidos, con estos regalos de jugar tres partidos en seis días, acumulación de tarjetas, cansancio, alguna lesión, al final todos van a jugar", terminó.

Alba Calzado

Madrid, 31 oct (EFE).- Jose Mourinho, entrenador del Real Madrid, ironizó, en la rueda de prensa previa a la visita de su equipo al Racing de Santander (domingo, 1 de noviembre, 16.15 horas), con que tener que jugar tres partidos en siete días fuera de casa "es un regalo", sea "de LaLiga o de las teles", e incidió en que esperan "dejarlos tristes", .

"Es una situación casi única, cuatro partidos fuera de casa, y principalmente el hecho de que jugamos domingo y luego sábado. Deberíamos haber jugado ayer y domingo en Valencia. Concentras tres partidos con tres viajes en siete días, es un grandísimo regalo que nos hacen, sea de LaLiga o de las teles, pero es un regalo que tenemos que afrontarlo y a ver si los dejamos tristes", añadió.

Incidió en la dificultad de jugar lejos del Bernabéu: "Los partidos fuera de casa tienes que añadir el público adversario, la presión, la motivación de los adversarios. Cada adversario tiene sus más: el Racing es un equipo que no ha perdido en casa, el AEK juega un derbi con el Panathinaikos mañana y tendremos un equipo o feliz que ganó el derbi o entre comillas en crisis, en Valencia vamos a un Mestalla siempre difícil con un entrenador de superexperiencia que ha llegado hace poco...".

"Después de jugar en Atenas el miércoles y llegar aquí el jueves por la mañana. Es una acumulación de dificultades que nosotros sabemos. Es un test a nuestra resiliencia, a nuestra voluntad de ser felices al final de la temporada, a nuestra empatía, a nuestra plantilla, donde intentamos que todos estén preparados y motivados para jugar, pero difícil es", sentenció.

Asimismo, elogió al Racing, su próximo rival: "Cinco partidos en El Sardinero, tres victorias, dos empates, jugando bien, gran conexión con su afición. Partido domingo por la tarde, que es una cosa a la que nosotros ya no estamos habituados. La última victoria tiene un gran significado si ganamos otra vez, si vamos a perder ahora los puntos que hemos conquistado el fin de semana pasado, no tendrá el mismo significado".

"Somos un equipo joven, pero he visto un equipo con mucha madurez, de tener tranquilidad en la hora difícil y en la hora de la gloria. En Barcelona, después del partido obviamente un vestuario feliz, que celebra, pero después misma concentración, misma motivación. Nuestro objetivo de temporada no es ganar al Barcelona un partido, nuestro objetivo es ganar el campeonato", apuntó.

También habló de su evolución como entrenador: "Con el paso de los años, me considero más equilibrado a la hora de que me da igual lo que dicen. Si me critican, no me afecta. En Barcelona han sido los jugadores quienes merecen el crédito, yo estoy aquí solo para ayudarles. Si salgo de un partido con la sensación de que he ayudado, salgo muy feliz. No soy más o menos valiente o defensivo".

"El defensivo de la primera etapa es el defensivo de los 100 puntos y los 120 y no sé cuántos goles, me gustaría ser defensivo esta temporada y meter tantos goles y hacer tantos puntos. No soy cabezón, soy abierto al estudio, a sacar conclusiones de las cosas, escucho a mis asistentes, suelo leer cómo va el trabajo de los jugadores durante la semana, y nada más", resumió.

La comparecencia empezó con un recuerdo al accidente ferroviario de Toledo: "En mi nombre, y en el de todos los que trabajamos para el Real Madrid, nuestros sentimientos a los familiares y amigos de las víctimas de la tragedia de Urda. Nuestro abrazo y nuestro corazón".