Esperanza, expectativas y dudas sobre qué hará el nuevo Gobierno serbio tras caer Vucic

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 Antonio Sánchez Solís

Belgrado, 26 oct (EFE).- La arrolladora victoria de la opositora Lista de Estudiantes en las elecciones anticipadas del domingo en Serbia ha acabado con los doce años de dominio del nacionalista Aleksandar Vucic y ha abierto un periodo de muchas expectativas de regeneración democrática, pero también de incertidumbre sobre el nuevo Gobierno.

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La candidatura creada por los universitarios serbios ha logrado el 52 % de los votos frente al 39 % del conservador Partido Progresista Serbio, según datos oficiales con el recuento prácticamente terminado, que se traducirá en unos 141 de los 250 escaños del Parlamento.

Ningún universitario ocupará escaño, ya que su lista se compone de 250 expertos, más de la mitad de ellos con doctorados en sus profesiones, elegidos en un largo y complicado proceso de democracia directa en asambleas en todas las universidades del país.

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Ahora tendrán que aplicar un programa, minimalista y ambicioso, redactado por los universitarios y que tiene como pilares la lucha contra la corrupción y fortalecer las instituciones y el Estado de derecho.

Sus propuestas económicas y política exterior evitan medidas concretas, apostando por generalidades como el empleo estable, el gasto transparente, una fiscalidad justa y una política diplomática "equilibrada y pragmática".

Tampoco mencionan a la Unión Europea (UE), a cuya pertenencia aspira Serbia; ni a Rusia, con la que tiene vínculos históricos; ni el conflicto con la exprovincia de Kosovo.

Los analistas coinciden en que esta ambigüedad buscaba aglutinar a la mayor parte de la población bajo un único objetivo: acabar con el autoritarismo y la corrupción de que acusan a Vucic.

De momento, han logrado una participación del 69 %, cercana al récord de las elecciones del año 2000 que acabaron con el régimen autoritario de Slobodan Milosevic, del que Vucic fue ministro, algo que no había logrado ningún partido.

Con todo, la previsión es que este movimiento, sin líder ni ideología, evolucione hacia una estructura más institucionalizada.

"Necesitarán tener un presidente del Parlamento y un portavoz del grupo. Un nivel suficiente de institucionalización para establecer un Gobierno. Pero para lo que los estudiantes quieren necesitas un Gobierno de expertos y no uno dirigido por individuos fuertes", explica a EFE el historiador y politólogo Slobodan Markovic.

En el debate sobre si el nuevo Gobierno tenderá hacia la UE o hacia Rusia, que tanto interés despierta en Occidente, Markovic, profesor de Periodismo en la Universidad de Belgrado, señala que quienes votaron por la Lista de Estudiantes son, por lo general, europeístas.

Aunque una encuesta de junio indicaba que los serbios se dividen entre la UE (42 %) y Rusia (30 %), el 75 % de los partidarios de la Lista prefiere Europa, frente al 60 % de los votantes de Vucic que eligen a Moscú.

Markovic recuerda que cuando los universitarios marcharon el año pasado para visibilizar sus demandas, "fueron a Estrasburgo, y no a Moscú".

"Los estudiantes han ganado las elecciones. Ahora viene la parte más difícil: tienen que recuperar el Estado", dice a EFE Milorad Ivanovic, redactor jefe de la red de periodismo de investigación BIRN.

Ivanovic asegura que el SNS de Vucic no sólo ha dirigido las instituciones, sino que las ha reemplazado, y que no se trata de cambiar un Gobierno sino de un "reseteo de la sociedad".

Por eso, opina que su primera tarea será simplemente hacer que las instituciones y las normas existentes funcionen y se apliquen, desde los fiscales a los inspectores de hacienda.

"La gente siente que se ha liberado de la mafia. No esperan milagros. Esperan normalidad. Ese es el mayor activo del nuevo Gobierno", asegura.

Lo cierto es que justo tras reconocer Vucic anoche su derrota, el centro de Belgrado estalló en una fiesta con decenas de miles de personas celebrando.

El Parque de los Pioneros, frente al Parlamento, era esta mañana el símbolo de esa inyección de optimismo.

Vallado sin más explicaciones hace 19 meses y convertido en punto de reunión de fuerzas de choque de Vucic, anoche mismo se llenó de encapuchados.

Esta mañana, con las vallas derribadas, los belgradeses recuperaban su espacio, mientras operarios limpiaban y retiraban los restos de las carpas que usaban los seguidores de Vuic.

"Estar aquí significa libertad", resumía Sascha, estudiante de 18 años, ese sentir de muchos belgradeses al recuperar el espacio público.

Respecto al tipo de oposición que hará el SNS, Ivanovic dice que el partido era sólo un sistema de lealtades basado en el beneficio.

"Esos sistemas no colapsan, sino que se disuelven", explica el periodista, quien prevé que muchos empresarios que lo apoyaban le darán la espalda, que caerá el número de militantes y que incluso empezará a filtrarse información sobre actividades criminales.

Con todo, alerta contra subestimar a Vucic, a quien califica de "peligroso" y que, cree, podría intentar bloquear las instituciones.

"La pregunta ya no es si Vucic acepta la derrota. La pregunta es si acepta que es definitiva", advierte. EFE

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