La UE acuerda conservar más permisos de emisión de CO2 para evitar fuertes subidas de precios a la industria

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El Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo han alcanzado un acuerdo provisional para modificar las reglas del mercado europeo de emisiones de CO2 y permitir que se conserven más permisos para contaminar, con el objetivo de evitar que una posible escasez en el futuro provoque fuertes subidas de precios para las empresas, que deben pagar por el dióxido de carbono que emiten.

En concreto, el pacto alcanzado este martes eleva de 400 a 700 millones el número máximo de derechos de emisión que pueden acumularse en la reserva europea, un mecanismo que guarda los permisos sobrantes para poder devolverlos al mercado cuando sea necesario y que, con las normas actuales, elimina definitivamente aquellos que superan el límite establecido.

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De esta manera, la UE podrá conservar hasta 300 millones de derechos adicionales para hacer frente a posibles situaciones de escasez, aunque mantendrá la obligación de retirar definitivamente los que excedan el nuevo umbral, frente a la propuesta inicial de la Comisión Europea de suspender indefinidamente esa eliminación.

Según ha explicado el Consejo, el cambio pretende dar un "mayor margen de seguridad ante futuras fluctuaciones del mercado" y proteger a la industria europea de las oscilaciones extremas de precios, sin renunciar a las medidas destinadas a evitar una acumulación excesiva de derechos de emisión.

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El sistema europeo de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés), que obliga a las empresas de sectores como la industria y la producción de electricidad a pagar por el CO2 que emiten, cuenta con esta reserva para regular la cantidad de autorizaciones disponibles y evitar grandes desequilibrios entre la oferta y la demanda.

La modificación acordada busca así disponer de un mayor colchón de permisos ante una posible escasez a partir de mediados de la próxima década, cuando se prevé que su número siga disminuyendo como parte de los objetivos climáticos europeos.

El pacto deberá recibir todavía el visto bueno formal del Consejo y del Parlamento Europeo antes de entrar en vigor, mientras que ambas instituciones han acordado abordar una reducción gradual del nuevo límite de 700 millones en el marco de una reforma más amplia del mercado europeo de carbono.