
Los primeros ministros de Dinamarca, Suecia y Finlandia han reclamado a la Unión Europea que mantenga las exigencias del sistema europeo de comercio de emisiones (ETS, por sus siglas en inglés) y han advertido de que una flexibilización de sus reglas pondría en riesgo las inversiones industriales y podría frenar la reducción de emisiones contaminantes.
En una carta conjunta remitida el miércoles al presidente del Consejo Europeo, António Costa; a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y al primer ministro irlandés, Micheál Martin, los jefes de Gobierno de Finlandia, Petteri Orpo; Dinamarca, Mette Frederiksen; y Suecia, Ulf Kristersson; defienden la necesidad de preservar la "integridad" y la "ambición" de este mecanismo, que obliga a las industrias más contaminantes a pagar por el CO2 que emiten.
PUBLICIDAD
"Cualquier debilitamiento del ETS socavaría la previsibilidad de la que dependen las decisiones de inversión y correría el riesgo de ralentizar el ritmo de descarbonización industrial", advierten los tres mandatarios, que consideran que rebajar las obligaciones de las empresas más contaminantes obligaría a otros sectores de la economía a asumir mayores esfuerzos para cumplir los objetivos climáticos europeos.
En concreto, los dirigentes nórdicos piden mantener una reducción progresiva y exigente del número de permisos de emisión disponibles en el mercado, de manera que las empresas tengan que seguir disminuyendo su contaminación, así como conservar los mecanismos que permiten ajustar la cantidad de derechos en circulación para evitar grandes desequilibrios en su precio.
PUBLICIDAD
"Creemos que es importante reafirmar nuestro compromiso con los instrumentos climáticos basados en el mercado", subrayan en la misiva, en la que reivindican el ETS como una de las herramientas "más eficaces y rentables" de la política climática europea durante las últimas dos décadas.
Los tres primeros ministros sostienen que este sistema, basado en poner un precio a las emisiones de CO2, ha permitido impulsar la innovación y la modernización de la industria europea, al ofrecer a las compañías incentivos económicos para adoptar tecnologías menos contaminantes y margen para decidir cómo llevar a cabo esa transformación.
PUBLICIDAD
"La transición de Europa hacia la neutralidad climática requiere inversiones a largo plazo de una magnitud sin precedentes", recuerdan los líderes, que insisten en que las empresas necesitan unas normas "predecibles y fiables" para comprometer los recursos necesarios y evitar que los cambios regulatorios pongan en peligro proyectos ya iniciados.
La iniciativa llega en pleno debate europeo sobre cómo compatibilizar los objetivos climáticos con la competitividad de la industria, en un contexto marcado por los elevados precios de la energía y las dificultades de algunos sectores para afrontar los costes de la transición ecológica.
PUBLICIDAD
En este escenario, Finlandia, Dinamarca y Suecia recuerdan que tanto las administraciones públicas como las empresas han destinado miles de millones de euros a tecnologías limpias, electrificación y modernización industrial, unas inversiones que, según defienden, también han contribuido a mejorar la seguridad energética de la UE y reducir su dependencia de los combustibles fósiles importados.
Últimas Noticias
China avisa de que responderá a nuevas medidas comerciales que perjudiquen sus intereses
El PIB del Reino Unido moderó su crecimiento en agosto al 0,1%

Reino Unido amenaza con vetar la entrada a los ciudadanos eritreos si su Gobierno no acepta más devoluciones

María Zurita se rinde orgullosa a la Princesa Leonor y la Infanta Sofía: "Dos mujeres de bandera"
