Mejoran las perspectivas de los economistas para el próximo año, aunque reconocen riesgos

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Ginebra, 22 sep (EFE).- El optimismo ha aumentado en los últimos meses entre los economistas de mayor prestigio, que ahora tienen una perspectiva estable o más favorable de la economía para el próximo año, aunque con dudas de que esto pueda mantenerse debido a las restricciones presupuestarias, la inflación y las dudas en torno a la inteligencia artificial.

De esta manera han reaccionado los expertos en economía en la última encuesta que ha publicado este martes el Foro Económico Mundial, en el que 56 % de los economistas expresan que su perspectiva es positiva, frente a un 89 % que pronosticaba un empeoramiento de las condiciones en la encuesta publicada el pasado mayo.

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En la última encuesta, el 69 % afirma que el apoyo fiscal ha impulsado la resiliencia de la economía mundial desde 2020, pero solo el 28 % prevé que seguirá teniendo esa misma función en 2027.

En cuanto a la tecnología, el 97% considera que habrá una mayor adopción de la IA, aunque al mismo tiempo el 79 % cree que habrá un importante rechazo a la expansión de los centros de datos y un 61 % no cree en una creación de empleo significativa.

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El fantasma de la inflación está sin duda omnipresente entre quienes analizan la marcha de la economía: el 88 % sostiene que el gasto de los hogares aumentará sobre todo en alimentos, el 83 % apunta a la electricidad y el 77 % al transporte, con un estancamiento o una reducción de los ingresos reales en la mayoría de regiones.

Para casi todos los encuestados los conflictos geopolíticos constituyen una fuente probable de incertidumbre el próximo año, el 58 % prevé correcciones en los precios de los activos y solo una cuarta parte considera que la economía mundial será más resiliente.

“El apoyo de los gobiernos ha sido crucial para afrontar las sucesivas crisis, pero es probable que la capacidad presupuestaria esté más restringida a partir de ahora. En estos momentos, la prioridad es consolidar los cimientos de la resiliencia antes de que se produzca el siguiente shock", comentó el director de Crecimiento y Transformación Económicos del Foro Económico Mundial, Attilio Di Battista, citado en un comunicado.

Partiendo del hecho de que se espera que los apoyos fiscales disminuyan, los economistas estiman que la resiliencia futura dependerá cada vez más de unas cadenas de suministro flexibles, de la innovación tecnológica y de la adaptación de los mercados energéticos, y ven a Estados Unidos y a China como los países con las mejores condiciones para soportar los shocks.

En el marco de la competencia entre estas dos potencias en el terreno de la IA, el 69 % de los encuestados prevé que los grandes modelos de lenguaje chinos igualarán a los estadounidenses en los próximos 12 meses.

En cuanto a la guerra arancelaria, un 55 % anticipa un aumento de los aranceles en Estados Unidos y un 43% en Europa, frente a lo cual hay confianza en que el comercio y la inversión seguirán adaptándose, lo que en el caso de China se podría traducir en un aumento de las exportaciones chinas a mercados no estadounidenses.

Las perspectivas de crecimiento son desiguales, con India, el Sudeste Asiático, Asia Central y Estados Unidos con las mejores previsiones, mientras que las de China empeoran y para Europa se anticipa un crecimiento que seguirá siendo débil o muy débil.

Alrededor de uno de cada tres economistas prevé un aumento del desempleo en Estados Unidos, China y Europa. EFE