Bolivia hace pruebas para aumentar el 13 % su producción de gas y el 40 % de combustibles

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La Paz, 15 sep (EFE).- Bolivia inició este martes las pruebas de producción del pozo Montecristo-9 (MTC-9), situado en la región oriental de Santa Cruz, y utilizó una tecnología de "vanguardia" con la proyección de aumentar en 13 % la producción de gas natural y en 40 % la de combustibles líquidos.

El anuncio se realizó en la localidad de Okinawa, a 111 kilómetros al noreste de la capital departamental, con la presencia del presidente boliviano, Rodrigo Paz; el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco; y el presidente de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca.

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En su discurso, el mandatario explicó que el pozo MTC-9 es de "desarrollo piloto" y cuenta con una modernidad "absoluta".

"A través de este campo vamos a poder desarrollar una estructura que con una inversión de 1.600 millones de dólares a futuro (y) puede generar más de 90 campos", explicó el mandatario.

Paz comparó la conformación geográfica en Okinawa con la que existe en Vaca Muerta, en Argentina, que constituye una de las reservas no convencionales de hidrocarburos en el país vecino.

Asimismo, el jefe de Estado boliviano señaló que las inversiones como la que se hizo en MTC-9 provienen de créditos internacionales que se utilizan "para invertir en obras y proyectos" y se pagarán con la posterior producción de hidrocarburos.

También mencionó que en Bolivia hay "muchos campos maduros" con "mucho gas", pero que "por no tener la tecnología adecuada" no se puede extraer.

Por su parte, el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, explicó que el pozo MTC-9 está situado en "un reservorio de baja permeabilidad que requiere de tecnología de estimulación hidráulica para poder evaluar su verdadero potencial".

Dicho trabajo comenzó a hacerse desde el pasado 14 de agosto "etapa por etapa", con resultados que permiten "tener un cambio importante" en esta región productora.

Desde 2024, el abastecimiento de combustible ha sido irregular, lo que se refleja en largas filas de vehículos que esperan por horas, o incluso días, para cargar carburantes.

Bolivia importa un 60 % de la gasolina y un 95 % del diésel que consume, con un gasto semanal de unos noventa millones de dólares.

Desde el inicio del Gobierno de Paz, en noviembre pasado, el abastecimiento ha tenido altibajos. Entre mayo y junio, el problema fueron los bloqueos de carreteras por protestas sociales, pero en las últimas semanas nuevamente hay largas filas en las gasolineras.

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Bolivia pasó en los últimos años de ostentar récords en su producción y exportación de gas natural a un declive progresivo de esa actividad y a una dependencia de la importación de hidrocarburos. EFE