
La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a cuatro investigados a penas que, en conjunto, suman cuatro años de prisión por tomar el nombre de otras empresas y adquirir quesos y jamones con la intención de no llevar a cabo estos pagos y quedarse, no obstante, con esta mercancía.
Según consta en la sentencia, consultada por Europa Press, dos de los implicados se hicieron pasar por empresarios que "se dedicaban al comercio de quesos y chacinas", para después reunirse con uno de los afectados, que regentaba una empresa de embutidos junto a su esposa, y "ganarse la confianza del mismo".
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Este les hizo un pedido de seis cajas de quesos, para los que les facilitó sus datos fiscales y el sello de su empresa. Posteriormente y puestos de común acuerdo con los otros dos acusados, "con la intención de obtener un beneficio patrimonial ilícito acudieron al establecimiento de una de las víctimas y encargaron 21 paletillas de jamón por valor de 1.700 euros".
El pedido fue entregado el día 14 de noviembre, si bien los acusados abonaron posteriormente tan solo 500 del total de 1.700 euros debidos, sin intención de pagar el resto, según ahonda el escrito.
En octubre y noviembre del año 2019, los acusados "urdieron planes similares con la común intención de seguir obteniendo un beneficio patrimonial ilícito".
Así las cosas, a principios del mes de noviembre contactaron con una conocida empresa de jamones y haciéndose pasar por un empleado de otro negocio similar, del que había obtenido los datos fiscales, "mostró interés por sus productos". "Tras mantener varias conversaciones, en las que también intervino la mujer, se ganaron su confianza".
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El 15 de noviembre, los acusados realizaron un pedido de 90 paletas de cebo y varias chacinas por un importe de 6.970 euros que fue entregado después, aunque no llegaron a pagarlo.
De hecho, cuando se reclamó el importe a la empresa afectada, el responsable llevó a cabo este pago "pese a ser ajeno a la maniobra ilícita" que habría tenido lugar.
Esto llegó a pasar en varias ocasiones, en las que los encausados obtuvieron los datos de algunas empresas de embutidos al ganarse la confianza de aquellos que las regentaban para, posteriormente, llevar a cabo pedidos que nunca llegaron a abonar.
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Así, llegaron a realizar un pedido de tres palets de queso valorados en 12.600 euros, si bien no llegó a materializarse ante las sospechas del empresario.
En consecuencia, los cuatro fueron condenados a un año y seis meses, un año, seis meses y tres meses de prisión, respectivamente, esto es una pena total de cuatro años de cárcel en total para los encausados por delitos de estafa.
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