Senado francés se prepara para posible irrupción del RN de Le Pen en elecciones del día 27

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París, 13 sep (EFE).- A dos semanas de las elecciones al Senado francés, la derecha parte como favorita para conservar el control de la Cámara alta, pero el posible desembarco del partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen y las divisiones en la izquierda podrían alterar el equilibrio político del Palacio de Luxemburgo, sede de la Cámara alta.

El 27 de septiembre, unos 93.500 grandes electores, en su mayoría representantes municipales, renovarán 178 de los 348 escaños del Senado mediante sufragio universal indirecto.

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El cierre de la presentación de candidaturas el viernes pasado ha dejado planteada una de las principales incógnitas de estos comicios: si el RN conseguirá los escaños suficientes para formar por primera vez un grupo parlamentario propio en la Cámara alta.

El Senado está dominado actualmente por una mayoría de derecha y centro liderada por el presidente Gérard Larcher. Según los analistas esta mayoría debería mantenerse tras las elecciones, aunque Los Republicanos (LR) podrían perder algunos escaños frente a sus competidores y, especialmente, ante el avance del RN.

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Y es que el partido liderado por Marine Le Pen, favorita en los sondeos para suceder a Emmanuel Macron la próxima primavera en el Elíseo, llega a las elecciones parciales al Senado reforzado por sus resultados en las municipales de marzo y busca transformar ese avance territorial en representación nacional.

El partido necesita alcanzar diez senadores para constituir un grupo parlamentario propio, un umbral que le permitiría aumentar considerablemente su visibilidad y capacidad de acción en el Senado.

La estrategia del RN pasa en parte por competir en territorios tradicionalmente favorables a la derecha, aprovechando las divisiones entre LR, los centristas y otras formaciones conservadoras.

Los departamentos de Bocas del Ródano y Alpes Marítimos figuran entre los escenarios donde esta competencia puede ser especialmente relevante, ya que allí las divisiones de la derecha han abierto espacio a candidaturas rivales y podrían favorecer al RN.

Por su parte, la izquierda afronta el escrutinio con un objetivo más defensivo: conservar su posición como segunda fuerza del Senado.

El Partido Socialista, los Ecologistas y el Partido Comunista han buscado acuerdos para concentrar candidaturas y evitar una dispersión de votos.

La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon, en cambio, ha decidido competir en solitario en numerosos departamentos. LFI, que actualmente no cuenta con senadores, aspira a entrar también en la Cámara alta.

Las elecciones municipales de marzo pasado tienen una importancia especial en la senatoriales porque los concejales y sus delegados representan alrededor del 95 % del colegio electoral que elige a los senadores.

Esto hace que los resultados municipales sean un indicador importante, aunque no permitan trasladar directamente los porcentajes de voto al Senado, ya que la elección se decide en gran medida mediante alianzas locales y negociaciones entre los grandes electores.

El resultado del 27 de septiembre será observado también como una primera fotografía del equilibrio político antes de las presidenciales de 2027.

Una entrada significativa del RN reforzaría su implantación institucional. Para LR, conservar la mayoría permitiría mantener su posición dominante en una Cámara que controla desde hace décadas, mientras que evitar nuevas pérdidas será la prioridad para la izquierda.

Por lo que a quince días de la votación, la principal incógnita es hasta qué punto el avance de la extrema derecha y las divisiones entre los partidos tradicionales modificarán el equilibrio de una de las instituciones centrales de la política francesa. EFE