París aguanta el aliento ante el regreso de Dion tras 6 años marcados por la enfermedad

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París, 12 sep (EFE).- París contiene la respiración. Céline Dion regresa este sábado a las 20:00 horas (18:00 GMT) a los escenarios, tras seis años de ausencia. El estadio multiusos Plenitude Arena, en el distrito financiero de la capital francesa de la Défense, acogerá el primero de sus 16 conciertos en la ciudad del Sena.

La reaparición de la diva esconde una increíble historia de superación. El cáncer le arrebató a su marido y a uno de sus hermanos en un mismo mes, y una rara enfermedad neurológica amagó con retirarla de los escenarios para siempre. La mayoría habría tirado la toalla, pero Céline Dion tenía otra idea.

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Decidió reescribir su biografía lejos del victimismo y asumiendo su fragilidad como una fuerza que trasciende a la propia música y que atrae, desde este sábado, a decenas de miles de seguidores a su inédita serie de conciertos en París. Otra nueva prueba de su increíble resiliencia.

Dion nunca olvidará el mes de enero de 2016. A mediados de aquel mes, entre el 14 y el 16, perdió a dos pilares de su vida: su hermano Daniel y, sobre todo, su marido René Angélil, el mánager que descubrió a la cantante canadiense cuando tenía 12 años y con el que tuvo tres hijos.

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La diva se refugió entonces en la maternidad. René-Charles Angélil, su primogénito, tenía 15 años, pero sus gemelos, Eddy y Nelson Angélil, tenían solo 5. La música, cómo no, fue un indispensable canalizador de su sufrimiento. Poco después de la muerte de su marido, volvió a Las Vegas para una serie de conciertos.

Seis años más tarde, otro golpe. La intérprete de 'My Heart Will Go On' (1997) fue diagnosticada, a los 54 años, con el Síndrome de la Persona Rígida (SPS), un trastorno neurológico y autoinmune extremadamente raro que afecta directamente al sistema nervioso central.

Para una artista que vive del escenario y de su público, esa dolencia, para la que no hay una cura conocida, sino apenas paliativos, habría significado un punto final en su carrera. No para Dion.

Una rehabilitación física y vocal, un ajuste de su tratamiento médico y una reconstrucción de su técnica vocal permitieron que la cantante reapareciese en uno de los momentos más memorables de los últimos años.

El 26 de julio de 2024, en medio de una intensa lluvia veraniega, la canadiense cantó, desde la Torre Eiffel, 'Hymne à l'amour', de la leyenda francesa Édith Piaf. La fecha no era una cualquiera: era la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de París.

Tras ese hito, Dion optó por exponer su vulnerabilidad antes que esconderla. En el documental 'I Am: Celine Dion' (2024), mostró las crisis convulsivas y las sesiones de terapia, dejando claro que su regreso no significaba la curación total, sino la capacidad de convivir con una enfermedad crónica sin renunciar a lo que más le gusta hacer en la vida.

La honestidad de Dion tuvo una enorme recompensa. Tras su actuación en los Juegos, las escuchas de su catálogo musical aumentaron un 36 % a nivel mundial en plataformas como Spotify (un 64 % en Francia).

'I Am: Celine Dion' se posicionó como el título número uno de Prime Video en más de 80 países durante sus semanas de estreno, convirtiéndose en uno de los documentales más vistos de la plataforma.

La fuerza interior que mueve a la cantante sigue siendo un misterio. La diva ha dado algunas pistas en las contadas entrevistas que ha concedido, como la que acordó con Vogue Francia en 2024.

"Empecé preguntándome: ¿por qué a mí? ¿Qué pasó? ¿Qué hice? ¿Soy la responsable? La vida no te da respuestas; solo tienes que vivirla. Tengo esta enfermedad por una razón desconocida. Tengo dos opciones: o entreno como una atleta y trabajo muy duro, o me desconecto y se acabó (...) Elegí trabajar en cuerpo y alma ¡Mi objetivo es volver a ver la Torre Eiffel!".

Un deseo profético este último. Tres meses más tarde de ese entrevista, Dion se subía a la Gran Dama de Hierro. EFE