La Roma imperial y su esplendor cultural resurgen bajo las Termas de Trajano

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Carlos Expósito

Roma, 8 sep (EFE).- Durante los siglos I y II, artistas de todo el Imperio acudían a Roma para trabajar en los grandes proyectos de los emperadores, como las Termas de Trajano, donde una reciente restauración ha recuperado una gran exedra -sala de reuniones-, un fresco y un mosaico de un complejo termal que cumplía una enorme función cultural.

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"Sin duda, las obras de arte que han salido a la luz bajo el gigantesco complejo termal son muy interesantes, pero estas obras de arte nos remiten a un momento mágico de la historia de Roma: la época neroniana, durante la cual muchos artistas llegaron a Roma para trabajar para el emperador, constructor de la Domus Aurea", afirma a EFE el director del área capitolina y de bienes culturales del Ayuntamiento de Roma, Claudio Parisi.

La intervención, realizada en el marco del programa PNRR-Caput Mundi, ha permitido recuperar la llamada Ciudad Pintada y el Gran Mosaico, dos decoraciones excepcionales que pertenecen a edificios anteriores a la construcción de las termas y que ahora podrán contemplarse de cerca tras los trabajos de conservación.

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Las Termas de Trajano, inauguradas en el año 109 y situadas en Colle Oppio, frente al Coliseo, fueron uno de los grandes complejos públicos de la Roma imperial, con espacios destinados al baño, el ejercicio, el ocio y las actividades culturales.

Entre estos espacios se encontraba la gran exedra suroccidental, una construcción semicircular de unos treinta metros de diámetro que funcionaba como un lugar de encuentro y de cultura, como apuntan sus dos hileras de nichos.

En ellas se pudieron albergar armarios para libros y documentos, y sus escalones estar destinados a quienes participaban en lecturas y reuniones públicas.

Delante de la exedra se extendía un pórtico sostenido por la galería subterránea donde se encuentran las decoraciones ahora restauradas, la 'Ciudad pintada' y el 'Gran Mosaico', una estratificación que permite observar cómo las nuevas construcciones imperiales incorporaron elementos de edificios anteriores.

La 'Ciudad Pintada' es un fresco que representa una ciudad vista desde arriba, rodeada de murallas y torres y con sus edificios trazados en perspectiva. La decoración, fechada en el siglo I d.C., pertenece a un edificio anterior a las Termas de Trajano.

"Un extraordinario fresco de unos diez metros cuadrados de época flavia. Es una de las poquísimas representaciones de este tipo que existen y, probablemente, la más grande conservada: una vista urbana representada en un fresco mural que muestra una ciudad", explica por su parte el alcalde del Ayuntamiento de Roma, Roberto Gualtieri.

El 'Gran Mosaico' pertenece a una amplia sala abierta a un ninfeo y conserva en sus paredes, hasta unos cinco metros de altura, una refinada estructura arquitectónica identificada como una 'scaenae frons' (frente escénico teatral), dividida en dos registros con estatuas y personajes.

El espacio cuenta además con un nuevo graderío preparado para acoger conciertos, conferencias y otros actos, junto con elementos didácticos destinados a explicar la historia del complejo.

Para poder abrir el espacio al público, tal y como explicó Parisi a esta agencia, los restauradores tuvieron que mantener estables la temperatura y la humedad y aplicar productos biocidas para evitar que plantas y microorganismos crecieran en las grietas y entre los distintos elementos decorativos.

El complejo ere muy extenso, ocupaba unos 60.000 metros cuadrados sobre una amplia terraza del Colle Oppio, y se levantó incorporando estructuras anteriores, entre ellas espacios vinculados a la Domus Aurea.

A su alrededor se extendía una gran zona verde porticada donde los ciudadanos podían no solo bañarse, sino también practicar deporte, pasear, reunirse y participar en actividades culturales.

Ante la importancia de los hallazgos, el alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, explicó que la Superintendencia continuará con las investigaciones y las excavaciones, pero que se ha decidido abrir ya el espacio al público.

"Y, si los ven, no quiero exagerar, aunque algunos dicen que puedo hacerlo, pero se trata del mosaico y del fresco de época romana más grandes jamás descubiertos, conservados íntegra o parcialmente, de este tipo", asevera.

El acceso a los espacios recién restaurados comenzará de forma experimental y en grupos reducidos, con el objetivo de controlar el impacto de la presencia de visitantes sobre las delicadas superficies arqueológicas. EFE

(foto)(vídeo)