Francia justifica veto comercial a colonias israelíes por grave situación en Cisjordania

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París, 8 sep (EFE).- Francia pondrá fin al comercio con las colonias israelíes ubicadas en los Territorios palestinos ocupados, junto con otros once países que han asumido compromisos similares, entre ellos España, porque Cisjordania está "al borde de la explosión", explicó el ministro francés de Exteriores, Jean-Nöel Barrot.

"Francia no puede, mediante su comercio, apoyar una situación que amenaza la seguridad tanto de los israelíes como de los palestinos, así como la paz y la estabilidad en la región. Europa debe sumarse a la misma exigencia", manifestó el jefe de la diplomacia francesa en una declaración en sus redes sociales.

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Por ello, instó a las autoridades israelíes a poner fin a la expansión de los asentamientos, considerados ilegales por Francia, y a la violencia que la acompaña.

Barrot afirmó que Cisjordania se encuentra "al borde de la explosión" debido a la expansión desenfrenada de los asentamientos, que considera contraria al derecho internacional, y al aumento de la violencia de colonos extremistas contra palestinos, "actos de terror denunciados -dijo- por las propias autoridades israelíes".

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El deterioro de la situación supone, según el ministro, un grave perjuicio para la "dignidad" del pueblo palestino, pero también advirtió que "hipoteca" la seguridad de Israel, con la que Francia está "inquebrantablemente comprometida".

Barrot sostuvo que la situación pone en peligro la solución de dos Estados, que describió como "la única alternativa a un estado de guerra permanente" en Oriente Medio. "Ninguna paz duradera es posible en Oriente Medio sin que la seguridad de Israel esté estrictamente garantizada", afirmó.

El ministro recordó asimismo el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que calificó como la "peor masacre antisemita" desde el Holocausto y en el que murieron más de cincuenta ciudadanos franceses. Dijo que se trata de una herida "inmensa e imborrable" que no debe ser minimizada ni relativizada.

La decisión francesa se enmarca en una iniciativa impulsada conjuntamente por el presidente Emmanuel Macron y los primeros ministros británico y canadiense, Andy Burnham y Mark Carney, respectivamente, y a la que se han sumado otros países europeos.

Francia ha estado defendiendo durante meses que la prohibición de los productos procedentes de los asentamientos se adopte a escala de la Unión Europea (UE), que considera el marco adecuado para aplicar una política común. La decisión nacional no supone, por tanto, renunciar a ese objetivo.

Sostiene, además, que la medida actual no constituye un boicot a Israel, sino que busca aplicar una diferenciación entre Israel y los territorios palestinos ocupados.

La prohibición afectará a los productos procedentes de los asentamientos de Cisjordania, mientras Francia mantiene su relación económica y comercial con Israel y continúa oponiéndose a los llamamientos generales al boicot del país.

París considera que los asentamientos son ilegales conforme al derecho internacional y señala que la decisión responde también a las obligaciones de los Estados derivadas de la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia de julio de 2024.

La aplicación práctica de la medida y los mecanismos para identificar los productos afectados serán precisados posteriormente. EFE