Presión mediática en Brasil para que renuncie el juez del Supremo Alexandre de Moraes

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São Paulo, 2 sep (EFE).- Dos de los principales diarios de Brasil se unieron este miércoles a los sectores políticos que han pedido la renuncia del juez del Supremo Alexandre de Moraes, cuestionado por su cercanía con un banquero preso por fraude.

Estado de S. Paulo y Folha de S. Paulo, dos de los diarios más influyentes, exigieron en sus editoriales la renuncia de De Moraes, conocido mundialmente por supervisar el proceso que llevó a prisión al expresidente Jair Bolsonaro por golpismo, o su destitución por parte del Senado.

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"Ya no hay lugar en el Supremo para Alexandre de Moraes. Si el magistrado no renuncia, corresponderá al Senado, mediante un proceso de destitución, librar al tribunal de esta carga", afirmó Folha de São Paulo.

En la misma línea, Estado de S. Paulo sostuvo que De Moraes "ya no está en condiciones de seguir" en la máxima instancia judicial del país.

"Un investigado por fraudes multimillonarias buscaba en un magistrado información, orientación e intervención sobre actuaciones de la Policía Federal y de la Fiscalía General, mientras su banco pagaba sumas exorbitantes al despacho de abogados de su familia, un contrato que lleva la firma del propio Moraes", resumió el rotativo.

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De Moraes se ha visto salpicado por las investigaciones en curso contra Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, entidad liquidada extrajudicialmente por el Banco Central de Brasil en noviembre de 2025 por fraudes millonarios en el sistema financiero.

El caso se arrastra desde entonces y ha levantado sospechas sobre altos representantes de los tres poderes, desde jueces del Supremo hasta funcionarios del Banco Central y dirigentes políticos de diversas corrientes ideológicas.

Este martes, el juez del Supremo André Mendonça, encargado del caso, levantó el secreto judicial, haciendo públicas las averiguaciones preliminares de la Policía.

En este sentido, la pericia del celular de Vorcaro, actualmente en prisión preventiva, destapó mensajes comprometedores enviados supuestamente a De Moraes, así como negocios millonarios, reuniones y el ofrecimiento de experiencias de lujo para él y su familia.

Entre esos mensajes, Vorcaro pidió la "protección" del fiscal general, Paulo Gonet, y del director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y hasta le llegó a consultar, días antes de ser detenido, si debía abandonar el país.

Se desconocen las respuestas de De Moraes, ya que, según la investigación, este enviaba mensajes de visualización única y su celular no ha sido requisado en ningún momento.

Vorcaro fue arrestado una primera vez la noche del 17 de noviembre de 2025 en São Paulo mientras intentaba dejar Brasil en un avión particular. Días después obtuvo la libertad, pero volvió a prisión el pasado 4 de marzo.

Además, la Policía sostiene que De Moraes editó un contrato de prestación de servicios de 131 millones de reales (25,5 millones de dólares / 22 millones de euros) entre el bufete de su esposa, Viviane Barci de Moraes, y el Master.

La Policía identificó, a partir de los metadatos de un documento encontrado en el celular de Vorcaro, que un usuario llamado "Ministro Alexandre de Moraes" editó en 2024 el texto, que terminó firmándose.

El Master comenzó entonces a realizar pagos al bufete de Viviane Barci hasta noviembre de 2025, cuando Vorcaro fue encarcelado.

André Mendonça ha solicitado al pleno del Supremo, integrado hoy por diez jueces, entre ellos De Moraes, analizar estas últimas revelaciones. La Fiscalía, encabezada por Gonet, ha pedido la nulidad de la investigación.

Gonet también se ha visto salpicado por el escándalo luego de que la Policía encontrara mensajes entre Vorcaro y un abogado que al parecer hacía de puente entre el fiscal general y el banquero.

Este nuevo capítulo del escándalo del Banco Master llega en vísperas de las elecciones presidenciales del 4 de octubre.

De Moraes ganó una enorme notoriedad internacional en los comicios de 2022 al combatir la desinformación y la campaña contra las urnas electrónicas brasileñas impulsada por la extrema derecha.

En 2024, suspendió un mes la red social X y autorizó abrir una investigación contra el magnate Elon Musk, que archivó este año.

También fue el instructor del juicio en el que Bolsonaro fue condenado a 27 años de cárcel por golpismo, motivo por el cual el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, le impuso sanciones financieras.

Desde entonces se ha convertido en el enemigo número uno del bolsonarismo, que ha buscado asociar su imagen a la del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. EFE

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