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Grupo México Transportes debe reparar daño ambiental por derrame de químicos en Sonora

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Ciudad de México, 31 jul (EFE).- El daño ambiental provocado por un derrame de más de 70.000 litros de hidrosulfuro de sodio y cobre, ocurrido cuando un tren de carga de Grupo México Transportes (Ferromex) se descarriló el pasado fin de semana en el municipio de Naco, en Sonora, debe ser reparado por la empresa.

En un comunicado emitido este viernes, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) del Gobierno mexicano dijo que en cuanto a la responsabilidad de Ferromex "le ordenó la presentación de un plan de caracterización ambiental".

Este plan debe abarcar, "al menos, tres kilómetros del cauce afectado y, con base en sus resultados, un programa de remediación, sujeto a la evaluación y aprobación de la autoridad ambiental".

También impuso "medidas de urgente aplicación para el retiro de los vagones accidentados y de la infraestructura ferroviaria contaminada".

Así como la implementación de "acciones adicionales de contención y limpieza y la presentación de evidencia documental y fotográfica que acredite el cumplimiento de las acciones".

Explicó que de forma adicional, continúa el proceso de descontaminación del carro tanque para su posterior retiro del sitio.

Mientras que inspectores de la Profepa, indicó la nota, han estado en el sitio para las tareas de evaluación, comprobaron que la empresa recogiera el cobre derramado, que retirara el suelo natural mezclado con el compuesto vertido y que llevara a cabo el trasvase de 1.700 litros de hidrosulfuro de sodio que quedaron dentro del tanque accidentado.

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Adicionalmente, se apuntó, se hizo una inspección complementaria para verificar el correcto almacenamiento del concentrado de cobre y del suelo contaminado.

El percance involucró a tres góndolas que transportaban aproximadamente 240 toneladas de concentrado de cobre y un carro tanque con 72.000 litros de hidrosulfuro de sodio (NaHS), de los que aproximadamente 70.300 litros se derramaron sobre el cauce de un arroyo con afectación sobre una zona de 1,7 kilómetros cuadrados.

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La Profepa precisó que delimitó una superficie de 5.207 metros cuadrados impactada.

Además, llevó a cabo monitoreos aéreos con drones sobre 10 kilómetros del cauce del arroyo, aunque "no se obtuvo evidencia superficial del derrame, pero no se descarta la presencia de contaminantes", mientras que el concentrado de cobre ya fue retirado en su totalidad.

El jueves, la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena, informó en la conferencia presidencial que el sitio donde ocurrió el descarrilamiento permanecía clausurado de manera temporal. EFE

(foto)