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México espera resolución arancelaria de EE.UU. en agosto antes de nueva ronda por el T-MEC

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Ciudad de México, 27 jul (EFE).- México buscará reducir los aranceles estadounidenses a los automóviles, el acero y el aluminio, mientras espera conocer en agosto una nueva resolución comercial de Washington, previo a su próxima ronda de negociaciones bilaterales sobre el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en septiembre.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, insistió a medios este lunes que México mantiene una "posición preferencial" frente a otros países, porque el 85 % de sus exportaciones entra a Estados Unidos sin pagar aranceles al cumplir las reglas de origen del acuerdo comercial.

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"Cada semana es una batalla", reconoció Ebrard tras participar en la conmemoración del Día del Tequila, al explicar que el Gobierno pretende conservar esa ventaja, aunque insistirá en mejorar las condiciones para la industria automotriz y retirar las medidas de la sección 232 sobre acero y aluminio.

Estados Unidos, añadió, pretende modificar las reglas de origen y comenzar a discutir asuntos de “seguridad económica”, un concepto que apenas estaba contemplado en el tratado anterior y cuyos alcances todavía deben definirse.

El funcionario señaló que una revisión detallada de las reglas de origen podría extenderse hasta 2027, debido a la amplitud y complejidad de los cambios planteados por Washington.

La siguiente ronda bilateral se realizará en la primera semana de septiembre para que México conozca antes el resultado de una investigación estadounidense bajo la sección 301 sobre capacidad productiva excedente en México, cuya resolución se espera durante la primera semana de agosto.

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Ebrard explicó que esa investigación se suma a otra relacionada con trabajo forzoso, que no analiza si existe esa práctica en México, sino la posible compra de bienes procedentes de regiones o países donde se utiliza.

La resolución mantuvo para México un arancel del 10 % sobre mercancías que no cumplen las reglas del T-MEC, en una lista de 60 países afectados por esta medida.

“No nos gustan los aranceles”, reconoció el secretario, aunque subrayó que la tasa mexicana no cambió y que el Gobierno necesita conocer las condiciones impuestas a sus competidores antes de negociar.

También rechazó una eventual estacionalidad para las exportaciones agrícolas, al considerar que esa medida contravendría el sistema de comercio agropecuario entre ambos países.

Ebrard sostuvo que el crecimiento exportador demuestra la ventaja mexicana y anticipó que las exportaciones aumentaron algo más del 24 %, mientras las importaciones avanzaron a menor ritmo, lo que dejó un superávit comercial superior a 9.800 millones de dólares, el mayor registrado por México desde 1991.

Sobre el tequila, reiteró que el Gobierno ayudará a desmontar aranceles y restricciones en otros mercados, porque Estados Unidos concentra actualmente el 83 % de sus exportaciones. EFE