Samara Joy, la nueva estrella del firmamento jazz

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Mercedes Zabaleta

San Sebastián (España), 23 jul (EFE).- La vocalista neoyorquina Samara Joy actuó este jueves en el 61º Festival de Jazz de la ciudad española de San Sebastián con un espectacular concierto en el que derrochó, a partes iguales, voz, swing y emoción, unos ingredientes con los que está destinada a ser la nueva estrella del género.

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Vestida con un elegante traje marrón chocolate, la cantante de 26 años entró con aplomo en el Auditorio Kursaal, donde ya había empezado a tocar la formación de siete músicos que la acompaña.

Bastaron cuatro notas de su primer tema para que el público se percatara de lo que le venía encima: una voz descomunal, con una amplísimo registro y un gusto en las interpretaciones de clásicos estándar de jazz que Joy y su banda reinventan y actualizan.

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Tras el ritmo de bossa nova de 'Minha saudade', se dirigió al público para decir que es la primera vez que visita San Sebastián, una ciudad a la que dedicó un pequeño guiño en 'Day by Day' al cambiar la letra por "more and more, I love San Sebastián".

Durante todo el recital demostró capacidad para llegar a gravísimos y agudísimos como si nada, sin ningún gesto que denote esfuerzo, y que puede hacer lo que quiera en afinación y ritmo porque tiene la certeza absoluta de que no va a fallar.

Y así interpretó 'Ruby, My Dear' y Monk's Mood', dos oscuras piezas de Thelonious Monk, o 'Yesterdays', que arrancó suave, pero que fue tomando velocidad para concluir en un auténtico estallido.

No olvidó a otros maestros, como Duke Ellington, con la melancólica 'Sunset & The Mockingbird', y se mostró divertida y chispeante en 'Little Things', en la que el saxo tenor Kendrick McCalliser se soltó con un excelente solo.

Cuando pasaba la hora y cuarto de concierto, Samara intentó poner fin a la velada, pero el público abarrotaba la sala, quería más, y ella les regaló el bolero 'La puerta'.

El concierto terminó con un segundo bis, un blues intenso y desgarrador que no pudo dejar indiferente a nadie.

"Es mi primera visita a España. La próxima vez lo haré mejor", dijo Samara Joy con su aura de niña aplicada. Parece difícil.

La plaza de La Trinidad, en pleno corazón de la parte vieja y auténtico germen de este festival, estrena también hoy su escenario con una noche de saxos: David Murray y Joe Lovano.

Ambos maestros recibirán el premio Donostiako Jazzaldia en reconocimiento a sus carreras y sus aportaciones a la música.

Durante más de 50 años, Murray dio forma al jazz moderno y se consolidó como uno de los instrumentistas más prolíficos, con alrededor de 200 álbumes grabados e incontables colaboraciones.

"Me siento muy feliz de haber podido durar tanto en este trabajo en el que empecé con 20 años", señaló el músico en rueda de prensa.

En su sexta participación en este festival internacional de jazz, acude con una agrupación de jóvenes músicos para los que Murray no ahorrado bondades: Marta Sánchez, pianista española afincada en Nueva York, a la que calificó de "heroína de los teclados"; el batería "creativo" Russell Carter y el "poeta del contrabajo" Luke Stewart.

Junto a ellos estará la esposa de Murray, Francesa Cinelli, que pondrá voz a la velada con sus poemas que sirvieron de inspiración para su último álbum, 'Birdly Serenade'.

El saxofonista dio algunas pinceladas de lo que será su concierto con temas de su último disco como 'Oisseaux de paradise', pero, como buen músico de jazz, reconoció que la selección de las canciones "se hace en el último momento, en el 'backstage'.

Joe Lovano se subirá al escenario con la formación Paramount Quartet, un conjunto intergeneracional que reúne a instrumentistas de la talla del guitarrista Julian Lage; el panameño criado en Nueva York Santi Debriano, al contrabajo; y Will Calhoun, conocido por su participación en el grupo Living Colour, a la batería. EFE

(foto)