
Tres capullos de gusanos de seda y fragmentos de carbón vegetal de una morera, recuperados del yacimiento arqueológico de Sapalli Tepe en Uzbekistán, sugieren que la producción de seda, o sericultura, llegó a Asia Central hace unos 4.000 años, mucho antes del establecimiento de la famosa Ruta de la Sed, según expertos de la Universidad de la Academia China de Ciencias (China) y la Universidad de Washington en St. Louis (Estados Unidos).
El análisis de los restos, publicado en 'Science Advances' identificó los capullos como pertenecientes a*Bombyx mori, el gusano de seda domesticado para la producción de seda, y los dató directamente entre 1940 y 1765 a. C., convirtiéndolos en los restos de Bombyx más antiguos descubiertos. Sus hallazgos sugieren que el cultivo integrado de gusanos de seda Bombyx y moreras, que comenzó en la antigua China, pudo haberse extendido a Asia Central unos 2.000 años antes de lo que se supone en la cronología convencional de la Ruta de la Seda.
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Si bien señalan que la sericultura podría haberse extendido hacia el oeste desde China por varias rutas, los autores se inclinan por una vía a lo largo de la ladera sur del Himalaya. También señalan que la aparición más temprana de la sericultura en la región se suma a las recientes pruebas arqueológicas de la difusión de cultivos, ganado y metalurgia desde China hacia Asia central y meridional durante el tercer y segundo milenio a. C.