La ONU pide investigar la "tortura y asesinato" de soldados malienses por parte de yihadistas y tuaregs

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Naciones Unidas ha pedido este jueves una "investigación exhaustiva e independiente" sobre la "tortura y el asesinato" de decenas de militares malienses capturados por el Frente de Liberación del Azawad (FLA), el principal movimiento insurgente tuareg del norte de Malí, y el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) en la región de Gao el pasado 18 de julio.

"Es necesaria una investigación exhaustiva e independiente sobre las circunstancias de este incidente, incluidas las acciones que se observan en las horribles imágenes difundidas online, en las que parece verse a miembros de FLA/JNIM disparando contra soldados después de que se hubieran rendido y tuvieran las manos detrás de la cabeza", ha indicado el portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Thameen al Kheetan, en un comunicado.

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En este sentido, ha recordado que "matar, torturar o maltratar a personas fuera de combate constituye un crimen de guerra". "Los grupos armados deben poner fin a tales violaciones y evitar que vuelvan a ocurrir", ha subrayado.

El portavoz del Alto Comisionado de la ONU, que ha condenado estos hechos, ha instado así a "garantizar la rendición de cuentas y someter a los responsables" a juicios "justos". "Debe brindarse reparación a las víctimas y a sus familias", ha zanjado.

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El FLA informó de que decenas de militares malienses y mercenarios rusos del Africa Corps, aliados de la junta militar que gobierna el país africano, murieron en una emboscada tendida el 18 de julio por los rebeldes cerca de la conflictiva localidad de Anéfis.

En concreto, detalló que la emboscada fue lanzada contra un convoy que partía de Aguelhoc y Anéfis con destino a la gran ciudad de Gao. Si bien el Ejército maliense aseguró en un comunicado que sus fuerzas lograron repeler el asalto con ayuda de ataques aéreos, fuentes militares bajo condición de anonimato indicaron a medios locales de que el ataque combinado de los tuaregs y los yihadistas mató a 50 militares y que otros 24 fueron capturados.

La situación en el país sigue estando marcada por la incertidumbre y los combates esporádicos después de la ofensiva conjunta lanzada a finales de abril por el FLA y el JNIM que, desde entonces, han reivindicado varios ataques y han impuesto un bloqueo parcial sobre la capital, Bamako, a pesar de lo cual el jefe de la junta militar, Assimi Goita, ha asegurado que la situación está bajo control.

El JNIM, una alianza de varios grupos yihadistas creada en 2017 y comandada por Iyad ag Ghali --un antiguo rebelde tuareg--, se ha erigido en los últimos años en el principal grupo terrorista en África, extendiendo el territorio bajo su control desde el norte de Malí hacia el sur y también hacia Burkina Faso y el oeste de Níger.

Malí se encuentra en la actualidad dirigido por una junta militar instaurada tras los golpes de Estado perpetrados en agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos encabezados por Goita, actual presidente de transición. Desde entonces, Bamako ha protagonizado un acercamiento a Rusia y se ha distanciado de sus aliados occidentales tradicionales, entre ellos Francia, antigua potencia colonial.