La derecha brasileña se fractura de cara a las elecciones presidenciales de octubre

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Carlos Meneses

São Paulo, 23 jul (EFE).- Con el exmandatario Jair Bolsonaro preso e inhabilitado por golpismo, la derecha brasileña llega a las elecciones de octubre dividida y enfrascada en disputas internas, mientras la izquierda vuelve a apostarlo todo al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva.

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La cuenta atrás para las presidenciales ha empezado. Los partidos tienen hasta el 5 de agosto para definir a sus candidatos y en los próximos días cuatro aspirantes del campo conservador entrarán en escena: Flávio Bolsonaro, Ronaldo Caiado, Romeu Zema y Renan Santos.

El panorama de la derecha ha cambiado radicalmente en apenas cuatro años. En un contexto altamente polarizado, Jair Bolsonaro, desde el poder, absorbió todo el voto conservador en 2022.

El líder ultraderechista perdió la reelección y a partir de ahí vivió un calvario judicial que culminó con su inhabilitación y una condena de 27 años de cárcel dictada por la Corte Suprema por orquestar una trama golpista para impedir la investidura de Lula.

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"La prisión de Bolsonaro menguó su capital político para imponer un nombre en el campo de la derecha. Eso ayudó a constituir un escenario de mayor fragmentación", explica a EFE el politólogo Eduardo Grin, profesor del centro de estudios Fundación Getulio Vargas (FGV).

Con el capitán retirado del Ejército fuera del tablero político, hasta cuatro candidatos de la derecha participarán en la primera vuelta de las elecciones del 4 de octubre, que servirá como una suerte de primarias para dirimir quién lidera el bolsonarismo.

El mejor posicionado es el hijo mayor del expresidente, el senador Flávio Bolsonaro, ungido por su padre y segundo en las encuestas, con alrededor de un 30 % de los apoyos, por detrás de Lula.

Pero Flávio, a pesar de llevar el apellido Bolsonaro, no ha conseguido unificar a todo el bloque bolsonarista, donde han surgido rivales más a la derecha y más hacia el centro.

Tres son los principales: Ronaldo Caiado, exgobernador de Goiás; Renan Santos, un agitador ultra que no para de ganar adeptos en las redes sociales; y Romeu Zema, exgobernador de Minas Gerais.

Los tres coinciden en su animadversión hacia Lula y comparten parte del ideario bolsonarista, pero con matices.

Caiado es un veterano político de 76 años y un histórico adversario de Lula, con el que ya se enfrentó en las elecciones de 1989.

Vinculado con la potente industria agropecuaria brasileña, gobernó el pujante estado de Goiás en los últimos ocho años y será el abanderado del Partido Social Democrático (PSD).

El ala más liberal se identifica con Romeu Zema, del Partido Novo. Zema fue elegido gobernador de Minas Gerais, el segundo estado más poblado del país, en 2018 y reelegido en 2022.

Desarrolló la mayor parte de su carrera profesional en el sector privado. Él y su familia son dueños de un conglomerado (Grupo Zema) con negocios diversos que van desde la venta minorista de electrodomésticos a la distribución de combustibles.

El último nombre que ha irrumpido en las filas bolsonaristas es Renan Santos, el candidato 'antiestablishment' de Missão.

Fundado en 2023, Missão nació a partir del Movimiento Brasil Libre (MBL), que lideró una ola de protestas en el país a partir de 2014, cuando afloraron multitud de casos de corrupción en el marco de la Operación Lava Jato. Ese periodo de extrema agitación social fue el germen del bolsonarismo.

Ahora, el MBL se presenta con nombre y apellidos. Renan Santos es activista, empresario y músico. Critica con el mismo ímpetu a Lula y a Flávio Bolsonaro.

Con millones de seguidores en las redes sociales, propone construir megacárceles como ha hecho el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, extinguir las ayudas sociales a los más pobres y acabar con las cuotas raciales en la educación.

"Renan es una especie de bolsonarismo 2.0, muy vinculado a las redes sociales; una figura más relacionada con las nuevas generaciones en las redes, con los 'influencers'", afirma a EFE la politóloga Thais Pavez, directora de la consultoría Estrategia Latina.

Los sondeos otorgan porcentajes inferiores al 5 % para Caiado, Zema y Santos, votos que, sin embargo, pueden ser fundamentales para Flávio Bolsonaro, quien todo apunta a que se enfrentará a Lula en una eventual segunda vuelta.

El problema es que, lejos de acercar posturas, Caiado, Zema y Santos han aumentado sus críticas hacia el hijo mayor de Bolsonaro a medida que se van conociendo detalles de su presunta relación con un banquero encarcelado por un fraude millonario. EFE

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