Glasgow (R. Unido), 23 jul (EFE).- El primer ministro británico, Andy Burnham, descartó este jueves la celebración de un nuevo referéndum de independencia en Escocia durante su primer viaje oficial a esta región desde que asumió el cargo.
Sin embargo, se comprometió a reforzar la cooperación con el Gobierno autónomo escocés y a avanzar en una mayor descentralización de competencias.
Burnham trasladó ese mensaje al ministro principal escocés, el nacionalista John Swinney, durante una reunión celebrada en Glasgow antes de la ceremonia inaugural de los Juegos de la Commonwealth, que se disputarán hasta el 2 de agosto en esta ciudad.
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Burnham también se reunió con el ministro principal de Gales y líder del partido independentista galés Plaid Cymru, Rhun ap Iorwerth, en una serie de reuniones presenciales por separado.
Según informó la residencia oficial del primer ministro en el 10 de Downing Street, Burnham dejó claro desde el inicio del encuentro que un nuevo referéndum sobre la independencia está "fuera de discusión", al considerar que desviaría la atención de las prioridades de su gobierno, centradas en el crecimiento económico y el coste de la vida.
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Por su parte, el Gobierno escocés destacó que el jefe del Ejecutivo británico se comprometió a no sortear las competencias del Parlamento y del Gobierno autónomos en sus planes para profundizar la descentralización en el Reino Unido y coincidió con Londres en la necesidad de mejorar las relaciones entre el Ejecutivo central y las administraciones con poderes transferidos.
El comunicado difundido por Edimburgo añadió que Burnham y Swinney acordaron mantener una nueva conversación sobre cuestiones constitucionales y el reparto de competencias en el Reino Unido.
Swinney reiteró que cualquier reforma debe respetar el derecho de Escocia a decidir su futuro y aseguró que seguirá defendiendo la independencia tras el mandato obtenido en las elecciones autonómicas de mayo y la reciente votación celebrada en el Parlamento escocés que cuenta con 129 escaños, que salió adelante con 72 votos a favor y 55 en contra.
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Durante la reunión también abordaron el crecimiento económico, el coste de la vida, la inversión en los servicios públicos y el futuro del sector energético del mar del Norte.
Swinney volvió a reclamar la eliminación del impuesto extraordinario sobre los beneficios de las compañías petroleras y gasísticas, al que atribuyó el freno a nuevas inversiones en el noreste de Escocia. EFE