Bruselas plantea suavizar las normas bancarias poscrisis para mejorar la competitividad

Guardar
Google icon

Bruselas, 17 jul (EFE).- La Comisión Europea propuso este viernes suavizar algunas de las reglas de requisitos de capital para la banca europea adoptas tras la pasada crisis financiera y simplificar la normativa para favorecer que las entidades de la Unión Europea puedan competir a nivel internacional.

Las sugerencias, recogidas en un informe sobre la competitividad de la banca europea, llegan en un momento en que países como Estados Unidos o Reino Unido están relajando sus normas para el sector.

"Simplificar las reglas y hacerlas más proporcionadas importa, pero no será suficiente. Los bancos de la UE necesitan las condiciones adecuadas para crecer, consolidar y competir globalmente", dijo la comisaria europea de Servicios Financiero, Maria Luís Albuquerque.

En su análisis, Bruselas destaca que la banca europea es sólida y rentable, con niveles de capital y liquidez mejores que antes de la crisis financiera de 2007 que llevó a la UE a diseñar un marco regulatorio centrado en garantizar la estabilidad financiera y asegurar que los bancos tienen colchones suficientes para afrontar crisis sin recurrir a rescates públicos.

PUBLICIDAD

Pero advierte de que afronta "desafíos" que "limitan" su potencial para apoyar a la economía, empezando por la fragmentación del mercado europeo por países debido a que los Estados aplican las reglas de manera divergente, tienden a sobrerregular y a veces obstaculizan fusiones transfronterizas.

"Lo que hace que los bancos estadounidenses sean más competitivos que los nuestros (...) es su tamaño. Son mucho más grandes y esto les permite hacer cosas que nuestros bancos no pueden hacer y hacerlas de manera más barata y eficiente", apunta un alto funcionario europeo.

PUBLICIDAD

De ahí que Bruselas abogue, en primer lugar, por eliminar barreras para que los bancos crezcan.

Para ello revisará la exigencia, que solo aplica la UE, de que los grupos transfronterizos cumplan con los requisitos de capital y liquidez a nivel de la matriz y de cada subsidiaria, una medida pensada para dar garantías a los países dónde se sitúan estas últimas pero que dificulta un uso eficiente de los recursos, según la Comisión.

Esta sugiere dar poderes a los supervisores para determinar si un grupo puede cumplir solo a nivel de la matriz y para exigirles que transfieran recursos a las filiales en crisis, pero prevé incluir salvaguardas para asegurar que los países sede de las subsidiarias no tengan que correr por su cuenta con las consecuencias de una quiebra.

Con ese fin pondrá sobre la mesa una nueva propuesta para un Seguro Europeo de Garantía de Depósitos (EDIS, en inglés) ya que la actual, de 2015, lleva años estancada por falta de acuerdo político para mutualizar la cobertura de los depósitos, aunque no avanza los detalles de la misma.

Además, la Comisión insiste en que actuará cuando detecte que los Gobiernos intervienen operaciones bancarias transfronterizas en contra de la legislación comunitaria.

Por otro lado, el Ejecutivo comunitario plantea adaptar a las "especificidades" de la banca europea las reglas internacionales de Basilea, de las que otras jurisdicciones se están desviando, para evitar que la industria europea compita en desventaja.

Bruselas hará "propuestas" sobre el llamado "output floor", una medida que limita el uso que los bancos pueden hacer de modelos internos para calcular a la baja sus necesidades de capital y que Washington ha decidido no aplicar, así como sobre el trato que dan a la exposición a compañías sin "rating" e hipotecas, que a priori perjudica a la banca europea.

El informe llama además a simplificar la "engorrosa" normativa comunitaria, incluidas las reglas sobre los diferentes requisitos que imponen las autoridades de supervisión, resolución y nacionales para evitar duplicidades y hacerlos más proporcionados, sobre todo para las entidades pequeñas.

En particular, plantea eliminar los requisitos de Pilar 2 - que se imponen por encima de los mínimos obligatorios- ligados al ratio de apalancamiento y revisar las reglas sobre los fondos propios exigidos en caso de resolución (MREL).

Atajar la acumulación de requisitos de capital, en particular los que fijan las autoridades nacionales por encima del mínimo, es una de las principales reclamaciones de la banca europea, que argumenta que esto bloquea fondos que de otro modo podrían ir a la economía real.

La Federación Bancaria Europea ha pedido "reducir drásticamente" estas exigencias, mientras que la Asociación Española de Banca calcula que simplificar y mejorar le integración el mercado podría aumentar en 2 billones de euros la capacidad de concesión de crédito en la UE.

El Banco Central Europeo, supervisor del sector, rechaza que las exigencias de capital lastren la capacidad de préstamo y ha advertido en contra de una desrregulación que ponga en peligro la resiliencia del sector, aunque se muestra abierto a simplificar.

La Comisión plasmará estas ideas en iniciativas legislativas ya en 2027.